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Sociedad / 23 de agosto de 2018

Rodolfo Palacios: “El Robledo (Puch) real mató por placer o desprecio”

Vivió con pánico desde que tuvo contacto con el asesino más temido de la historia argentina. Exorcizó sus fantasmas con el guión de “El Ángel”.

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Un bandido romántico o un asesino psicópata, un monstruo con cara angelical o un joven con mirada trastornada, todo eso y mucho más fue Carlos Robledo Puch, uno de los mayores asesinos seriales de la historia argentina que lleva 46 años preso y que inspiró la película “El Ángel”, dirigida por  que llegó esta semana a la pantalla grande. Robledo Puch fue el ángel de la muerte, –así lo apodaron en los diarios– que cometió 11 asesinatos, una violación y múltiples robos, todo eso antes de cumplir los 20 años, durante 11 meses. Rodolfo Palacios es el periodista policial que más lo conoció, se reunieron en diez oportunidades en la cárcel de Sierra Chica, se escribieron cartas, se conectaron tanto que Palacios llegó a tener ataques de pánico durante esa etapa. En 2010, el periodista sacó su libro “El Ángel negro” y años más tarde empezó a trabajar con los Ortega, primero en “Historia de un Clan”, la miniserie de los Puccio y ahora en la colaboración del guión de la película inspirada en Robledo. Qué cree que puede pensar Robledo Puch de esta puesta cinematográfica de su vida y por qué las historias tétricas y oscuras explotan en la pantalla.

Noticias: ¿Cómo fue la convergencia entre su libro y el guión de la película?
Rodolfo Palacios: La película no está basada en el libro, es una ficción inspirada libremente en los hechos reales. Luis construyó a otro Robledo Puch, mucho más cercano a un joven que roba por romanticismo y lirismo, que disfruta del delirio como si fuera un bello arte. Cree que todo es un juego o una película en la que el sólo le rinde examen a la mirada de Dios. O a algo que está más allá de la vida, que para él parece un chiste.

Noticias: ¿Cómo empezó el proceso de trabajo con Ortega?
Palacios: A Luis le pasé todas las cartas que me escribió Robledo a modo de “regalo” para sacarme todo ese peso oscuro de encima, en la época de Robledo tuve ataques de pánico, escribía con las persianas bajas, me subía a un avión y pensaba que se iba a caer, recibía un llamado e inmediatamente pensaba que era una desgracia. Me contaminé de toda esa experiencia, él decía que todos los que pasaban por él quedaban marcados por la desgracia y quedé atado a esa cuestión, más ficticia que real. Trabajando con Luis pude exorcizar esos demonios imaginarios.

Noticias: ¿En dónde se diferencian más la ficción y la realidad?
Palacios: El Robledo real era lo más cercano a un psicópata. Que mató por placer o desprecio hasta a sus amigos. El Carlitos de Luis Ortega es más puro e inocente. Es como un trapecista que llega vivo cuando todos caen, aún empujados por él mientras pasa como si el mundo le debiera algo.

Noticias: Para usted que lo pudo conocer bastante, ¿cree que le gustaría la versión de su vida que se muestra en la película?
Palacios: No lo sé. Todo criminal de alma busca eternizar sus obras. Quizá Robledo no se reconozca en esta película, del mismo modo que Al Pacino no se reconocería en “Buenos Muchachos” o Escobar en las series y películas inspiradas en su historia. Pero creo que algo le removería sobre su año de vértigo. Él me dijo una vez que había sido un ladrón romántico, así se veía en su imaginario. Creo que algo del Carlitos de ficción podría resonar en alguna cuerda íntima. Pero el Robledo real causó horror. Y la película es poesía, un recorte artístico. La interpretación de Luis.

Noticias: Pero él tenía aspiraciones hollywoodenses respecto de cómo le gustaría que cuenten su historia…
Palacios: Él quería que lo interpretara Leonardo Di Caprio o Matt Damon y que los directores fuesen o Scorsese o Tarantino y él tener injerencia en el guión y en las escenas de riesgo, me ofreció un porcentaje, de todos modos, si llega a ver la interpretación de Toto Ferro diría que es mejor que Damon o Di Caprio.

Noticias: ¿Cree que Robledo va a salir en libertad en algún momento? ¿Cumpliría sus amenazas si lo hiciera?
Palacios: Debería salir en libertad. La pena está agotada. A muchos liberaron con la misma pena que recibió Puch. Un poeta amigo dice que no cree que Puch haya causado más muertes que Cavallo. Ni hablar si lo comparamos con los genocidas. Y creo que está en lo cierto. Si saliera en libertad probablemente querría volver a la cárcel. Vivió más tiempo adentro que afuera, no tendría a nadie, aunque una vez me dijo que pensaba dormir en un colchoncito en mi casa. También me decía: “Te compadezco, afuera es un infierno”.

Noticias: ¿Cuándo y cómo fue el último vínculo con Robledo Puch?
Palacios: Lo vi durante un año y me envió 45 cartas. Pero después dejó de recibirme. Pasaron casi 10 años. Lo último que supe de él es que le dijo a Julián Zalloechevarría, un ladrón de bancos al que se cruzó en el sector sanidad de Sierra Chica, que me mandara a decir que cuando saliera me iba a dar tres cuetazos en la nuca. De más está decir que creo que jamás cumpliría eso. También dijo que quería suceder a Perón y que iba a matar a Cristina. Creo que no puede lastimarse ni a sí mismo cuando se afeita. Sus crímenes y la cárcel lo aniquilaron, lo hicieron su víctima doce.

Noticias: ¿Por qué cree que el público argentino se interesa tanto en estas temáticas policiales como fueron los Puccio y ahora con Robledo?
Palacios: No sólo el argentino. Pasa a nivel mundial. En Cannes, el público francés aplaudió de pie durante varios minutos a “El Ángel”. Netflix está llena de series o documentales policiales. Es que la de los ladrones y asesinos son vidas al límite, fascinantes para narrar o contar. Siempre pasa algo, aún en los momentos de paz.