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Política / 18 de noviembre de 2018

La custodia de Cristina Fernández, enojada

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La custodia de Cristina Kirchner recibió, la semana pasada, una noticia que los preocupó: doce de los 57 agentes que cuidan a la ex presidenta deberán mudarse al Sur. La novedad cayó como un balde de agua fría porque muchos de ellos tienen familias y ya están establecidos en la ciudad de Buenos Aires o el conurbano bonaerense. Este cambio generó enojo dentro del equipo que cuida a Cristina y los reclamos fueron canalizados a través del comisario Diego Carbone, jefe de la custodia y uno de los hombres de confianza de CFK. En julio del 2013, el periodista Eduardo van der Kooy contó que Carbone solía cenar a solas con Cristina en la Quinta de Olivos.

La novedad fue publicada en un documento interno de la Policía Federal y comunica que los sargentos primeros Daniel Bonavena, Walter Verón y Carlos Corvalán; junto con el sargento César Serafini; los cabos primeros Walter Bauthian y Walter Luna; y los agentes Carlos Peralta y Emanuel Castaño serán reasignados a la “Delegación Río Gallegos”. Mientras que a El Calafate irán los sargentos primeros Claudio Rubiane y Ramón Aranda; el cabo primero Fernando Luciano y el Cabo Miguel Ángel Taborda.

Una de las quejas que transmitieron los custodios destinados a El Calafate es que en esa ciudad no hay una delegación de la Policía Federal, sino que está el Cuartel de Bomberos del aeropuerto que depende de esa fuerza. El enojo es porque se formaron toda la vida para cuidar altos mandatarios y no para combatir el fuego. Sienten que entre colegas se están pisando la manguera.

CFK 2019. Los días posteriores a la noticia fueron muy movidos. Los doce agentes pidieron una reunión con Carbone para exigirle explicaciones y ver la posibilidad de rever la situación. La respuesta del jefe de la custodia fue reveladora: “Aguanten un año, que en 2019 Cristina vuelve a ser presidenta y estos sacrificios van a ser recompensados”. La promesa tiene una afirmación implícita: CFK será candidata el año que viene. Carbone es uno de los hombres que más tiempo pasa con la ex presidenta. Información sobre ella le sobra. De todas maneras, uno de los custodios no le creyó mucho y ya inició los trámites para el retiro. Piensan que es una zanahoria que ponen para sobrellevar mejor la mudanza.

El motivo del cambio, según explican fuentes que dependen del Ministerio de Seguridad, radica en el recorte de gastos que están haciendo en todas las fuerzas. Cristina Kirchner tiene asignados 57 custodios y los agentes viajan con ella cuando se va al Sur. De esta manera, al estar instalados en los lugares donde tiene residencia CFK, se ahorrarán viáticos. En el entorno de la ex presidenta explican que los gastos de viáticos no son un gran ahorro y agregan que la medida es más bien una represalia de los comisarios mayores de la Policía Federal contra Diego Carbone, de quien hablan pestes cada vez que pueden. Una de las cosas que más molestan es que Carbone suele hablar en forma directa con funcionarios del Ministerio de Seguridad o con la misma Patricia Bullrich en vez de seguir los canales jerárquicos. Inocular bronca dentro de su propio equipo podría leerse como una devolución de gentilezas.

Carbone se ganó la confianza de la ex presidenta a fuerza de lealtad y buenos gestos. Aunque hubo momentos en que la pasó mal. Una tarde, durante los primeros años del kirchnerismo en la presidencia, mientras forcejeaba entre la multitud para proteger a CFK, el custodiosin querer le dio un codazo a Néstor Kirchner y le provocó una herida en el labio. Cristina, que vio la situación, le reprochó: “Le pegaste al Presidente, ¿estás loco?”. El joven custodio quedó preocupado durante un tiempo, hasta que un día CFK puso la cara por él ante su marido. “Carbone donó sangre el día que te internaron por la hemorragia gástrica”, lo defendió. “Vos me salvaste la vida”, lo reconfortó después Kirchner, mientras le palmeaba la espalda.

El equipo de Carbone es, en gran parte, el mismo que trabajaba cuando Cristina era presidenta. Incluso algunos de ellos solían viajar en los vuelos que iban al Sur con los diarios en el avión presidencial. El juez Claudio Bonadio, en base a testimonios de ex secretarios de CFK en la causa de los cuadernos, pidió que se investiguen los vuelos al Sur donde se llevaban los diarios. En ese nuevo expediente, además de los ex secretarios y pilotos, deberán declarar algunos custodios. Los enojados con Carbone podrían estar deseosos de contar detalles de aquellos viajes.