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Opinión, Política / 3 de diciembre de 2018

Macri pasó volando del G20 al G2019

En conferencia de prensa, exultante, el Presidente buscó proyectar el “lugar casi mágico” que protagonizó el fin de semana.

Por

Juliana Awada y la esposa del presidente de China, junto a sus esposos y mandatarios de sus respectivos países.

Mauricio Macri es futbolero. Sabe que los triunfos, además de celebrarlos, están para ser aprovechados, estirados a todo lo que den, proyectados al futuro con ansias de cualidad intrínseca. Un éxito, así en el fútbol como en la política, tapa sobre todo cualquier derrota previa. El Presidente de la Nación no venía, precisamente, ganador. Pero ganar embellece. Otorga una carga simbólica invaluable. Y hacer bien un G20 y haberlo hecho en paz, cosa que otros más poderosos no pudieron, implica una victoria de dimensión planetaria en el mismo país incapaz de organizar una final River-Boca.

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“Hemos vivido días históricos”, abrió Macri la rueda de prensa, colocándose con visible comodidad más en el centro de la historia que de la coyuntura. Celebró el “espaldarazo del mundo y sus principales líderes” tras “años de aislamiento” por culpa de los otros. “Los argentinos no somos los mismos de unos días atrás”, dijo aliviado, porque “nunca antes hubo tanta atención sobre la Argentina como ahora”, se autoelogió sin alardear. “La autoestima volvió a estar presente entre nosotros… Hoy todos quieren con nosotros”, sintetizó con cierta melosidad.

Cuando los periodistas empezaron a bajarlo a la realidad doméstica, pidió paciencia: “Tenemos que esperar a que lentamente nuestra economía vuelva a arrancar”, generalizó, para asegurar de inmediato que “la coalición Cambiemos está sólida”, por más que haya “enojos” y “situaciones”, muchas de ella producto de “un gobierno sin mayoría propia” que, por omisión, deseó revertir.

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Y volvió al G20, al que definió como “un lugar casi mágico”. Se vienen trenes rusos para Vaca Muerta y chinos para medio país con el San Martín Cargas y el Belgrano Cargas (viejo sueño de Papá Franco con los K). Autopistas norteamericanas. Tecnología portuaria de Singapur (terreno donde pesa, de un lado y otro del mostrador, Nicky “Hermano de la Vida” Caputo).

Macri estiró el triunfo del G20 para proyectarse, desde una fresca sensación de estadista, a la batalla que viene: un G2019 con G de ganar y no de grupo.

*Director de Contenidos Digitales de Editorial Perfil