Menú
Sociedad / 6 de diciembre de 2018

Rodrigo Eguillor vació su polémica cuenta de Instagram y pidió disculpas

El hijo de la fiscal había utilizado esta red social para defenderse de las acusaciones de abuso, diciendo barbaridades. Ahora eliminó todo el contenido y dejó un solo mensaje. Aumento de seguidores.

Por

Rodrigo Eguillor cosechaba un perfil alto en las redes sociales. Su cuenta de Instagram estaba llena de selfies y fotos de él, en la mayoría fumando, y en poses “cancheras”. En los últimos días, se había convertido en la plataforma desde la cual se desentendía de las acusaciones de presunto abuso sexual agravado que hoy recaen sobre él, tras la denuncia de la joven con quien se lo ve forcejeando en un video, en un balcón de un departamento de San Telmo.

Pero tras quedar detenido el martes 4, Eguillor cerró la cuenta de Instagram en la que tenía más de 20 mil seguidores. La convirtió en privada y eliminó todas sus publicaciones. Así, cualquiera que ingrese hoy, no podrá ver ninguno de sus posteos. Hasta hace unas horas, antes de su liberación, en la biografía de esta red social rezaba un curioso mensaje: “Rodrigo no hizo nada!Soy su mejor amigo. Se borraron todas las fotos para que no tiren mala leche”, decía en alusión a las diversas causas por las que se lo acusa al joven de 24 años.

(Lea también: Rodrigo Eguillor liberado: “Mi vieja no apareció por ningún lado”)

Lo llamativo es que, estando en prisión, la cuenta aumentó de forma abrupta la cantidad de seguidores, ascendiendo a más de 30 mil. Aunque ahora, tras haber quedado en libertad, el joven parece haber tomado posesión nuevamente de su Instagram, en el que se puede ver un nuevo texto: “Pido disculpas a quien sea que le tenga que pedir disculpas. Soy inocente. Cuando todo esté más tranquilo vuelvo a subir fotos”, escribió.

Aunque la tranquilidad no parece representar su vida por estas horas. Fernando Burlando es el abogado que representa a la estudiante de la UADE que el miércoles 5 se presentó como querellante en la causa que investiga a Eguillor por presunto abuso sexual agravado. Aunque además acumula otras dos causas: una por abuso y otra por grooming, es decir, entablar conversaciones con fines sexuales con menores de edad a través de las redes.

Por la primera, del 2016, el joven irá a juicio acusado por “abuso deshonesto”, tras la denuncia de una empleada del Casino de Buenos Aires.