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Personajes / 17 de diciembre de 2018

Mariano Peluffo: “Soy un optimista compulsivo”

Remador y conductor de exitosos realities, hoy está al frente de dos programas en NET TV. Vida de soltero y definición de éxito.

Foto: Eduardo Lerke

Nació y creció en Floresta, cuando los chicos todavía jugaban en la calle. Entonces, Mariano Peluffo creía que iba a ser contador, como su papá y su abuelo; cuando terminó la secundaria, se anotó en Económicas. Pero descubrió que los números no lo hacían feliz y siguió sus sueños: fue creativo de Cablín, trabajó para público infantil y adolescente, hizo programas de deportes hasta que, en 2001, la popularidad le llegó de la mano del reality que hacía furor en el mundo entero: “Gran hermano”.

Condujo ocho ediciones del “Debate de GH”, “Perdidos en la tribu”, “Perdidos en la ciudad”, tres ediciones de “Talento argentino” y tres “MasterChef”. Hoy se luce en dos programas del flamante NET TV: a las 12 conduce “Como todo” y a las 19.45, “Cuestión de peso”. “Es el único reality que me faltaba”, dice un poco en broma y otro poco en serio. Mariano es tal cual se lo ve en la tele: sencillo, ocurrente, divertido. Y también un gran remador, como reza en su perfil de Twitter: “Remador en todo tipo de superficies”. Inquieto, no se conforma con dos programas diarios en vivo: además conduce “TNT Sports”, capitanea su productora Salta Violeta, que ya cumplió 10 años; y está al frente de “Abierto los domingos”, en La 100. Sus días parecen tener más de 24 horas porque, además, se ocupa de sus hijas Bianca (16), Aurora (12) y Clarita (8), que viven la mitad de la semana con él.

Noticias: Estrenó nuevo canal con dos programas: en uno come y en otro tiene que bajar de peso. ¿Cómo se las arregla?
Mariano Peluffo: Es una cosa loquísima que no pensé que se iba a dar y menos después de 25 años de carrera. A mis casi 50, estoy en un canal nuevo de aire, del cual hice el lanzamiento junto a Pampita, y después conduje los Martín Fierro de radio, también con ella. NET TV me tiene muy entusiasmado porque es súper osado lanzar un canal en nuestra realidad. Hay algo de locura muy respetable y linda del que acelera cuando todos frenan. ¿Cómo hago para comer y bajar de peso? Es la vida misma. Al mediodía como lo que cocinan mis compañeros, ¡no me lo voy a perder! Y a la noche hago dieta con los participantes. Es una oportunidad. Estoy todos los días escuchando a Alberto Cormillot, el tipo que tiene la clínica más prestigiosa del país y que atendió a más de cuatro millones de personas. Si no hago dieta, soy un salame. No tengo el mismo ritmo que los participantes, me pesan una vez al mes. En el primer pesaje bajé tres kilos y medio. Me bajoneó, pero Cormillot me hizo entender que si llevo este ritmo, en seis meses puedo bajar 18 kilos, y sin pasar hambre. Es una cuestión de paciencia.

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Foto: Eduardo Lerke

Noticias: ¿Cuándo empezaron sus problemas de sobrepeso?
Peluffo: Siempre hice mucho deporte. De grande empecé a engordar, un poco por el sendentarismo, la tele, las paternidades que se sucedieron, el disfrutar de la gastronomía y dejar de hacer deportes. En “MasterChef” aprendí a cocinar mejor; en “Cuestión de peso” tengo que aprovechar y entender la dinámica del descenso de peso controlado. El secreto es sostener un cambio de hábito y no pasar por una hambruna para que te entre el traje de casorio. Si no cambiás tus hábitos, tenés que cambiar el hábitat, comprarte ropa más grande y muebles más fuertes. No quiero eso. Me acerco a los 50.

Noticias: Es la segunda vez que se refiere a su edad. ¿Le da temor acercarse a los 50?
Peluffo: No. Simplemente es una marca. 40 es la mitad de 80, que es una expectativa de vida. Y 50 es la mitad de 100 pero ya no sé si es una expectativa de vida. Pasé la mitad de mi vida y eso pega. El número te hace tomar conciencia. Puedo invertir una tarde de sábado cocinando para la semana y freezar. Mis hijas están media semana conmigo y el resto, con su mamá, Bárbara. Tenemos un régimen ecuánime: un fin de semana cada uno y de los otros días, dos y dos. Hace cuatro años que nos separamos y pasamos por diferentes etapas pero todo fluyó porque no hay conflictos ni resentimientos. Sé que es atípico, pero veo muy bien a mis hijas y entienden que mamá y papá no son pareja, viven en casas separadas pero se quieren y respetan.

Noticias: ¿Se anima a conocer gente a través de las redes sociales o prefiere los métodos tradicionales?
Peluffo: Nada de redes sociales. Voy a un bar con amigos y hay un momento en que se da “alcoyana-alcoyana”. El otro día una tía me preguntó si pensaba rehacer mi vida. “Mira tía –le dije– Tengo una carne a la cacerola hace dos horas que va a quedar tiernísima, suena un disco de Joaquín Sabina y estoy llenando la bañadera. Cuando me meta, voy a dejar la puerta abierta del baño para ver un partido, de no sé quién pero que quiero ver. ¿Te parece que esa vida necesita ser rehecha?”. No. Estoy bien así.

Noticias: “Gran hermano” fue su trampolín a la popularidad. Si rememora esos años, ¿qué se le viene a la cabeza?
Peluffo: Que en la casa se peleaban por una manzana y en el debate lo vendíamos como un combate en la Franja de Gaza. Llegamos a tener cuatro ediciones diarias. “Gran hermano” fue como rendir muchas materias juntas. Una carrera de conductor que se hace en diez años, la hice en dos. Había que salir al aire y en la casa todos dormían. Fue un fenómeno que no se repitió: la final del “Gran hermano” 2007 que ganó Marianella hizo 50 puntos, más que un partido de fútbol de una final. Fui parte de uno de los formatos más importantes de la televisión mundial. Lo mismo ocurrió con “Talento argentino”, que todavía siguen dando vueltas videos virales. Después me pasó con “MasterChef”, un formato que se hizo en 50 países. Entendí que había sido parte de todo eso un día que un productor amigo, Pablo Alonso, fue a México a hacer “Gran hermano” y les mostró a los directivos del canal videos de debates que conduje. Quería que vieran empatía del conductor con el público. Les dijo que iba a ir a México a pasar Año Nuevo y les propuso tener un encuentro. Uno de los mexicanos preguntó si yo iba en mi avión privado. Cuando me lo contó, nos cagamos de risa pero me explicó que un tipo que hizo ocho “Gran hermano”, tres “Got Talent” y tres “MasterChef”, viaja en su avión privado. Sin embargo, quemé unas millas en clase turista (ríe). Fueron proyectos fuertes. Hoy solamente Susana y el “Bailando…” tienen inversión. O lanzar un canal nuevo.

Noticias: Entonces, ¿tiene claro cuál es su capital?
Peluffo: Diego Guebel me dijo que mi capital es que la gente me salva siempre. Cuando hago un programa malo, dicen: “¡Pobre, con el muerto que le tiraron”. Nadie dice: “Jodete”. Eso hay que cuidarlo. Somos una sociedad que es más Coyote que Correcaminos, nos identificamos con el looser.

Noticias: Con tres hijas mujeres, ¿cómo vive el feminismo?
Peluffo: Demasiado bien para haber sido criado en una familia de tres hijos varones donde todo era una pelota, el club y cuatro fuentes de milanesas. Cuando ves a tus hijos bien, no tenés claro qué estás haciendo, pero sabés que lo estás haciendo bien. Esa es mi gran tranquilidad. En cuanto al feminismo, es un cambio social que llegó para quedarse. No es mi caso, pero para muchos es traumático, difícil de entender. El patriarcado está instalado. Cambiar va a tomar un tiempo largo, no va a ser fácil ni cómodo. Pero va a ser.

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Noticias: ¿Tiene una posición tomada sobre la legalización del aborto?
Peluffo: Hay cuestiones que hay que separar. La cuestión personal queda de la puerta de mi casa para adentro. Y la social es una cuestión de salud pública. Ser un personaje público no te tiene que llevar a exponer todo. No me gusta eso y elegí pagar costos sin culpa.

Foto: Eduardo Lerke

Noticias: ¿Cuáles son esos costos? De haber cedido, ¿cree que su recorrido hubiese sido diferente?
Peluffo: Si analizara el camino no recorrido, serían hipótesis. Estoy contento con el lugar en el que estoy. Definamos éxito: vivir bien, hacer lo que me gusta, caminar tranquilo por la calle. Un auto o un viaje más a Disney es otra cosa. Me gusta apoyar la cabeza en la almohada y dormir sin medicamentos; hasta ahora nunca tomé nada. Soy inquieto, por eso nació mi productora, para sentir que no sólo era un conductor. Después pensé que no sólo tenía que estar en el medio audiovisual y me metí en gastronomía. Registré Expo Chef, feria gastronómica que hacemos en muchos puntos del interior; en el verano estaremos en Carlos Paz. Ahora me voy a meter en cine como productor asociado en una película, “Claudia”, que se empezó a rodar en noviembre, con dirección de Sebastián De Caro y que protagoniza Dolores Fonzi.

Noticias: ¿Qué piensa sobre la actualidad de nuestro país?
Peluffo: Mi psicólogo dice que soy un optimista compulsivo. No le encuentro una explicación lógica, pero siempre veo el vaso medio lleno.

Liliana Podestá
@lilianapodesta