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Danza / 12 de marzo de 2019

Buenos Aires Ballet: tradición y renovación

No puede menos que festejarse el comienzo de esta temporada del Buenos Aires Ballet, compañía fundada por Federico Fernández desde hace más de tres años.

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Si es difícil abrir privadamente nuevas propuestas artísticas, mucho más lo es mantenerlas en el tiempo. Por eso no puede menos que festejarse el comienzo de esta temporada del Buenos Aires Ballet, compañía fundada por Federico Fernández desde hace más de tres años. Consciente de que cada día sin bailar implica un retroceso para cualquier bailarín, Fernández proyecta la actividad del BAB bajo el formato de galas, de modo tal que él y sus colegas (muchos integrantes del Ballet del Colón) puedan reeditar tanto los ‘pas de deux’ tradicionales como obras creadas especialmente para la compañía. Es de destacar además la actitud cooperativa del bailarín, siempre en pie de igualdad con sus compañeros y nunca por encima de ellos, a pesar de su tarea directiva. No hay estrellas en este elenco, sino talentosos y pujantes artistas, que en algunos casos van haciendo sus primeras experiencias en escena.

Desde lo técnico, un detalle para mejorar: la calidad de las grabaciones utilizadas dista mucho de ser la ideal. Si bien pueden ajustarse a los ‘tempi’ necesarios para la danza, sin duda debe haber registros mejores que acompañen adecuadamente lo que se ve en el escenario.

Pasando a reseñar el programa, fue abierto por los juveniles Lucía Giménez y David Gómez en ‘Guillermo Tell’, con todo el virtuosismo que la coreografía de Bournonville requiere. De la primera parte rescatamos también una excelente versión de ‘La esclava y el mercader’, fragmento de ‘El corsario’, que Emilia Peredo y Jiva Velázquez bailaron con magnífica técnica y muy buena caracterización.

Federico Fernández eligió como compañera a Ayelén Sánchez para el ‘pas de deux’ del segundo acto de ‘Giselle’. Pese a su buena línea, a la bailarina le falta aún la madurez necesaria para asumir a la espectral willi; el bailarín, en cambio, expuso su estampa de ‘danseur noble’ y sus recursos como ‘partenaire’.

El segundo tramo mostró interesantes incursiones contemporáneas, dos de la mano de la talentosa coreógrafa Anabella Tuliano: ‘La pregunta’, un solo pleno de misterio sobre una minimalista propuesta musical del italiano Ludovico Einaudi, bailado con entrega por Lorena Sabena; y el espléndido dúo ‘Conversaciones’, sobre una partitura para violín y piano de Max Richter, lleno de juegos contra la gravedad, curvas y contracurvas, traducidos bellamente en la interpretación de Emilia Peredo y David Gómez.

Hubo ritmo, frescura y simpatía en ‘Ba-badabup-ba’, jazzística creación de Emanuel Abruzzo que bailó junto a la brillante Julieta Zabalza.  ‘Aguas primaverales’, con final cambiado, lució renovado en las figuras de Lucía Giménez y Jiva Velázquez. Y por último, más clasicismo con ‘El talismán’, de la mano de la talentosa Camila Bocca y nuevamente Fernández y su presencia, su oficio y su talento expuestos en este valioso emprendimiento que es el Buenos Aires Ballet.

Buenos Aires Ballet. Dirección general: Federico Fernández. Intérpretes: Federico Fernández, Ayelén Sánchez, Camila Bocca, Jiva Velázquez, Emilia Peredo, Emanuel Abruzzo, Ludmila Galaverna, David Gómez, Lucía Giménez (Ballet del Teatro Colón), Lorena Sabena y Julieta Zabalza (bailarinas independientes). En el ND Ateneo.