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En la mira de NOTICIAS / 29 de abril de 2019

Cambiemos no cambia nada: vuelven Cristina, Tinelli, Moyano & Co.

Una semana caliente para el Gobierno, poblada de fantasmas del pasado que pelean por tener futuro a cualquier precio.

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Como es habitual en los últimos meses, el Gobierno se despierta el lunes con la amarga resaca de otro domingo sin gloria: en las PASO de Santa Fe, Cambiemos vuelve a conformarse con quedar tercero cómodo, con el peronismo -unido o más o menos- siempre arriba suyo. Mala semana para perder de nuevo. Una ola de regresos antioficialistas captura la agenda de fines de abril, ensombreciendo el ya bastante opaco lanzamiento de los precios vigilados para que no se descongelen antes de tiempo.

La vuelta más resonante es la de Cristina Fernández de Kirchner, que a su regreso de Cuba cosechará la onda expansiva desatada por el lanzamiento editorial de sus memorias selectivas. La euforia que insufla en sus militantes es inversamente proporcional a la confianza que los inversores locales y extranjeros depositan en la moneda y los activos argentinos, lo cual sigue impactando en la estabilidad del Gobierno, que arranca la semana con un comunicado del BCRA avisando que va a poner en juego sus divisas con tal de mantenerle frenado el dólar a Mauricio Macri hasta las elecciones. Pero también el kirchnerismo empieza a mostrar la hilacha con sus propias peleas internas fogoneadas por la codicia de volver al poder. El macrismo reza para que los acólitos de CFK se emborrachen pronto de soberbia y en el mareo aparezca un “cajón de Herminio” que restablezca el techo de crecimiento de la banda de Cristina.

(Leer también: Cristina Kirchner, furiosa con NOTICIAS: “Sus tapas me dolieron, querían echarme”)

No es el único regreso vintage de esta semana antioficialista. Marcelo Tinelli abre esta noche en El Trece su temporada televisiva número 30, con un equivalente audiovisual de la mirada retrospectiva, de nostalgia épica, que propone el libro de Cristina. El autohomenaje televisado de Tinelli se parece mucho a un CV de reciclaje en cadena nacional, para una celebridad –afectada como todas por la crisis del negocio tradicional del entertainment- que milita su lanzamiento a la política cacheteando al Gobierno por Twitter.

Pero el regreso más ruidoso será el de Hugo Moyano, que con su paro en la víspera del Día del Trabajo busca desplegar en la calle una demostración de fuerza que lo fortalezca frente al sindicalismo no alineado con el camionero, refuerce su postura amenazante frente a los amagues de Comodoro Py, y lo ponga en valor en las discusiones de lugares en la atomizada campaña electoral peronista.

Para el Gobierno, el desafío será esquivar con buen humor el clima de caos y parate que camiones y piquetes instalarán especialmente en la Capital federal. Al igual que el revival cristinista, el huracán moyanista conmoverá la sensación de gobernabilidad económica y política que lucha por proyectar Macri en el círculo rojo, pero al mismo tiempo alimenta el miedo al populismo de la clase media que votó a Cambiemos y que hoy el desencanto la lleva a buscar alternativas que, por ahora, no aparecen con nitidez. La grieta tiene costos altos para los números oficiales, pero sigue funcionando como su mejor escudo de emergencia electoral.

*Editor ejecutivo de NOTICIAS.