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Economía, Opinión / 29 de abril de 2019

De dólar “cuidado” a dólar “esencial”: apuesta muy arriesgada

Hernán Hirsch, uno de los economistas que más acierta sobre el panorama argentino, escribe en NOTICIAS su visión de las últimas medidas oficiales.

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Con la decisión de reforzar el sesgo contractivo de la política monetaria ampliando el margen de intervención cambiaria para reducir más agresivamente la cantidad de pesos, el Banco Central ganará herramientas para estabilizar el dólar y con ello moderar la suba de precios en los próximos meses.

Sin embargo, estas nuevas herramientas no aseguran un escenario más calmo para antes y después de las elecciones.

La clave para evitar nuevos episodios de alta volatilidad y una crisis mayor pasa por brindar algún tipo de certidumbre. Entre otras cosas, ello requiere:

Desterrar el temor de un default o una reestructuración de la deuda en manos del sector privado.

Reabrir aunque parcialmente el mercado de deuda, de forma tal de permitirle al Tesoro refinanciar parte de los vencimientos que operan con los privados.

(Leer también: Quién es el culpable de que suban el dólar y el riesgo país)

Reducir los desequilibrios macroeconómicos flujo (déficit fiscal y externo) y stock existentes (Leliqs), para lo cual el Gobierno (de mínima) debería cumplir con las metas acordadas con el FMI.

-Generar la expectativa de que se implementará un programa económico consistente luego de las elecciones.

Es que una mayor venta de dólares no asegura nada. Es cierto que con mayor capacidad de intervención cambiaria la probabilidad de mantener el dólar contenido es más elevada en el corto plazo. Sin embargo, también es igualmente cierto que si esta mayor capacidad de intervención se traduce en una fuerte pérdida de reservas, la incertidumbre macroeconómica volverá a aumentar e incluso puede ser mayor.