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Economía / 13 de mayo de 2019

¿Vagos?: El 68% de beneficiarios de la AUH trabaja o busca empleo

Más de la mitad de los que cobran el subsidio por hijo tiene en changas o empleos informales. La Asignación Universal por Hijo influye poco en la inactividad.

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Algunos ciudadanos creen en el mito de que quienes reciben la asignación universal por hijo (AUH, unos $ 2.644 mensuales) son vagos. Sin embargo, la inmensa mayoría no lo es. El 57,4% de los que perciben la AUH trabaja. Por supuesto, en la economía informal, con changas diversas. Si fuesen empleados formales, no recibirían este beneficio sino la llamada asignación familiar. Y el 10,9% está en el desempleo, es decir, está buscando activamente trabajo pero no lo encuentra.

Por tanto, casi siete de cada diez personas que cobran el subsidio por hijo tienen empleo o hacen algo por conseguirlo, según la encuesta de la Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina (UCA). Búsqueda activa significa responder a avisos clasificados (y no limitarse a leerlos), enviar curriculum, sondear contactos personales, conseguir entrevistas laborales, publicar anuncios propios o anotarse en una bolsa de trabajo.

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El 31,7% de los que tienen AUH no trabaja en forma remunerada ni busca empleo, o sea que son lo que técnicamente se llama inactivos. Claro que muchos de ellos cumple con tareas domésticas y de cuidado de niños y ancianos en sus familias. La cifra es un poco mayor a la de los hogares sin asignación, donde los inactivos alcanzan al 23,7%.

No hay mucha diferencia en la tasa de inactividad entre los hogares pobres que reciben o no la AUH. Entre los primeros llega al 36,4%. Entre los segundos, al 33,3%.

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En los hogares de clase media hay más personas que trabajan o buscan empleo, pero este fenómeno se explica en parte porque los pobres carecen de fondos para contratar las tareas de cuidado familiar. Es así que en los hogares de ingresos medios que perciben la AUH (porque los hay, en caso de desempleo o trabajo informal) la tasa de inactividad llega al 24,2%, mientras que en los que no la cobran alcanza al 19,5%. Otra vez la brecha resulta baja y, por eso, derriba la creencia de que la AUH desalienta el trabajo. Puede haber casos, pero no constituyen la mayoría, según se desprende del estudio de la UCA.