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Política / 20 de mayo de 2019

Herencia Macri: la disputa judicial que viene con la aparición de la hija desconocida

Cómo fue el reparto de acciones de Franco a sus descendientes antes de morir. Qué puede reclamar Alejandra y qué hay en juego.

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Hoy Alejandra Macri se vuelve a encontrar con su familia en los tribunales. Esta vez será en el Juzgado Civil Nº 14, donde ya se inició la sucesión y se presentaron todos los herederos. Mauricio Macri, Gianfranco y los hijos de Sandra -fallecida en 2014- tienen un mismo abogado. Mariano y Florencia se presentaron cada uno con su propio letrado y Alejandra también hizo lo mismo.

La sucesión se inició el 13 de marzo, acompañada con un testamento en el que Franco decía que le dejaba el 20 por ciento de sus bienes a cada uno de sus hijos, Mauricio, Gianfranco, Mariano y Florencia. En el caso de la fallecida Sandra Macri, ese porcentaje se dividía entre los dos hijos de ella, quedando 10 por ciento para cada uno. No había ninguna mención a Alejandra y tampoco había especificaciones de qué bienes dejaba. Era apenas un deseo de que sus bienes se repartan en partes iguales. Pero este no es el único expediente que se tramita en el juzgado Nº 14.

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El 9 de abril se inició otro expediente pero sin testamento. Este pudo haber sido iniciado por Alejandra, debido a que no está en el testamento de Franco. El 29 de abril se publicó en el Boletín Oficial una convocatoria para que los herederos de Franco Macri se presenten en el juzgado. El plazo para esto es de 30 días y una vez que termine comenzará a gestionarse la sucesión. Deberán determinarse los bienes que hay para heredar y qué le corresponde a cada uno. En este punto comenzarán a responderse todos los interrogantes sobre el patrimonio de Franco Macri y cuánto le corresponde a Alejandra.

La mayor parte de la fortuna de Franco ya se repartió hace más de 30 años entre Mauricio, Sandra, Gianfranco, Mariano y Florencia. ¿Alejandra podría impugnar ese reparto? En esto están trabajando los abogados de todas las partes. Franco Macri cedió sus acciones dentro del Grupo Socma en dos etapas: la primera fue el 11 de septiembre de 1985 y luego en una segunda etapa donó el resto el 14 de septiembre de 1990. En ambos casos solo cedió las acciones, pero él se quedó con el usufructo y con los derechos políticos, es decir que cobraba dividendos y también tomaba decisiones sobre el directorio.

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En 2006 comienza a gestarse la salida de Franco del grupo que fundó. En 2007 le vende IECSA a su sobrino Angelo Calcaterra y de a poco va dejando otras compañías. Su salida definitiva se da el 15 de julio de 2009 cuando les cede todos los derechos accionarios a sus hijos y él se lleva una indemnización con la que intenta hacer negocios en China, pero no le va muy bien. En su entorno siempre recalcan que los negocios de Franco en China fueron una pérdida de dinero absoluta. El detalle de las fechas se torna relevante porque los abogados de Alejandra podría pedir lo que se conoce en derecho sucesorio como una “acción de colación”, una herramienta que le permite a un heredero rever cualquier reparto de herencia que haya hecho el padre o la madre en vida y en el que se haya sentido perjudicado .

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¿Podría Alejandra Macri reclamar su parte por el reparto de acciones de 1985 y 1990? Los abogados consultados por NOTICIAS afirman que sería difícil porque es probable (aunque no creíble) que Franco no haya sabido en 1985 que tenía una hija más. Al menos, los relatos judiciales sobre esta historia sostienen que él se enteró de esto con el llamado de Alejandra en 1999. Esta historia sólo podría tener un giro si Alejandra saca un as de la manga y prueba que Franco sabía de su existencia antes de 1985.

En el entorno de la familia Macri afirmaron a NOTICIAS que entre los hermanos ya se habló sobre Alejandra y que se le dará todo lo que corresponde. Ahora bien, “lo que corresponde” a esta altura sería muy poco, comparado con la fortuna que administró Franco Macri durante muchos años. El patriarca del clan terminó sus días viviendo de sus ahorros y todo su patrimonio quedó repartido entre diferentes empresas de las cuales él tampoco era dueño. Un ejemplo: la casa donde vivía Franco en Eduardo Costa al 3000 –en Barrio Parque– no estaba a su nombre, sino a nombre de una empresa llamada E. Costa SA, una sociedad que también tendría algunos inmuebles en el complejo Manantiales en Uruguay. Esta sociedad había sido cedida también a sus hijos hacía unos años, pero al igual que hizo en 1985 mantenía el usufructo y nunca las cedió por completo. Cuando en 2014 falleció Sandra, el 20 por ciento volvió a Franco y lo mantuvo hasta el día de su muerte. Este error le permitirá a Alejandra heredar un porcentaje de ese 20%. La empresa Framac, de la que Franco era accionista, tendría solo dos autos como patrimonio.

Ahora Alejandra tendrá que analizar los movimientos empresarios de Franco desde 1999 en adelante y cualquier cesión que haya hecho en los último 20 años. Y claro, podría reclamar su parte. En la familia de Alejandra hay una fuerte sospecha de que la venta de la constructora al sobrino Calcaterra y otros desprendimientos de empresas podrían haber sido maniobras para “vaciar una futura sucesión”.

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Hoy Alejandra Macri vive como una mujer de clase media en el barrio de Núñez con su familia. Es una académica que trabaja como asesora pedagógica en la vicerrectoría de la UAI (Universidad Abierta Interamericana). Tiene publicados estudios sobre la creación de universidades en el conurbano bonaerense y cómo impacta esto en las estadísticas de acceso a la educación y la deserción. En la universidad muy pocas personas saben de sus lazos de sangre con el Presidente y afirman que jamás usó el apellido Macri en su beneficio. Es una mujer de perfil bajo que viaja al trabajo en subte o colectivo y que hace veinte años se encontró con la noticia de que su padre era una persona millonaria e hiperconocida. Pero al mismo tiempo se chocó con una triste realidad: él no quería saber nada con ella.