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Libros / 19 de junio de 2019

Giorgio Manganelli, un escéptico radical

Este grueso conjunto de cuentos inéditos es un obsequio contundente para sus admirados seguidores, o cultores de su tono pesimista, sistemática y laberínticamente creativo.

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Giorgio Manganelli

***** Agudo, superinformado, inquieto (viajó a lugares lejanos y extraños en su momento) autor de críticas, columnas, informes de lectura, Giorgio Manganelli es un nombre clave de la literatura italiana contemporánea. Traductor de Edgar Allan Poe por indicación de Italo Calvino, produjo además un cosmos (o una serie infinita de microcosmos) en relatos donde los datos concretos, reales, van siendo devorados por un estilo al mismo tiempo torrencial y observado siempre con cierta desconfianza por su escepticismo radical.

Este grueso conjunto de cuentos inéditos es un obsequio contundente para sus admirados seguidores, o cultores de su tono pesimista, sistemática y laberínticamente creativo. Cierta tendencia a las ráfagas arrebatadoras de melancolía, anclándolas en distintas épocas de la producción cultural de Occidente, desde los griegos en adelante, hace que hasta el propio Italo Calvino parezca un principiante en comparación.

Tal vez la mejor entrada para quienes lo han cultivado poco sean los textos más breves, como “Una casa blanca”, que inicia el desfile. En un par de páginas se concentra en un protagonista que se dispone a dormir pero comete el error de pensar. La mente se desboca, crea, destruye, hasta llegar a la nada y el llanto.

En textos más extensos, se va elaborando una especie de muy personal enciclopedia envenenada. El lenguaje seduce, envuelve, canta o murmura. Los temas y los personajes, en cambio se acumulan hasta provocar cierto escurridizo temor de contagio de la tristeza y la sensación de final. Es especialmente destacable el largo texto titulado justamente “Un libro”, que, lejos de hablar de ediciones o escrituras, vuelve a concentrarse en la muerte, el suicidio, incluso la desidia.

Lo hace, sin embargo, con una acumulación tal de datos culturales, de tonos de época, de mezcla de períodos y género inclasificable, que lo suman a la barra brava que ya integran gente como Thomas De Quincey, Jorge Luis Borges, Marcel Schwob o W. G. Sebald.

El largo ensayo final de Salvatore Silvano Nigro se anuncia como “El laboratorio de Giorgio Manganelli”, y parece prenunciar un estudio biobibliográfico, pero termina por ser tan laberíntico como su propia obra. Y tan concreto como para hablar del “ruido de la máquina de escribir de Manganelli” que era “desprotegido, impetuosamente musical”.

“Un libro. Relatos inéditos”, de Giorgio Manganelli. El cuenco de plata, 341 págs. $ 590.