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Personajes / 27 de junio de 2019

María Castillo De Lima: “Mi propia vida fue una ópera”

De integrar el coro del Teatro Colón como tenor a ganar concursos internacionales como soprano. Contradicciones y expectativas.

Foto: Juan Ferrari.

En la película “El quinto elemento”, un extraterrestre canta con registro de barítono y de soprano. Lo que fue fantasía o ciencia ficción mutó realidad en el joven cantante Dimash Kudaibergen (25), quien según los entendidos tiene un rango vocal que alcanza a las seis octavas. Pero he aquí, que por estas latitudes, tenemos una historia con algunos matices diferenciales y tal vez, una mayor intensidad. Hubo una vez alguien, nacido en San Pablo, Brasil, de madre brasileña y padre argentino, que luego de vivir alternativamente en cada país, terminó radicándose en la Argentina y nacionalizándose.

Desde su infancia mostró inclinación y talento para la música, tanto que es pianista autodidacta y escribió a los 16 la primera de sus tres óperas: Liria. Tenía una hermosa voz de tenor lírico y un muy buen registro grave. En 2008, ingresó al coro del Teatro Argentino de La Plata; en 2009, a la Ópera Studio de dicho teatro y fue elegido como cover (suplente) para diversos papeles en la temporada 2010. Ese año, el Teatro Colón regresó a su sede (dejó la sede provisoria en el Teatro Coliseo) y Castillo De Lima tuvo su primera contratación.

En 2013 ganó el concurso de estabilidad e ingresó oficialmente como coralista estable, con el registro de tenor. Así accedió al cargo otorgado por la Dirección de Cultura de la Ciudad. Pero un día de ese mismo año, mientras el coro del Colón estaba ensayando la ópera Otello, con solistas y orquesta, el protagonista de esta historia se sumó al grupo de los tenores pero vestido de mujer.

Noticias: ¿Cuándo decidió comenzar la transformación y dar este paso?
María Castillo De Lima: Antes de 2011 ya sentí un llamado para cambiar de género. Y para hacerlo más suave en un ambiente como el del Colón –tradicionalista–, advertí que me amparaba la Ley de Identidad de Género (2012). Sin este respaldo legal, no iba a tener documentos con el género femenino que me auto percibí. No hubiera podido tener un pasaporte para ir al concurso Montserrat Caballé en Zaragoza, donde fui evaluada como una soprano más. Desde joven, descubrí que tenía la posibilidad de cantar con la voz de soprano y que ahora podía hacer un cambio total, como persona y profesional. Sin esta ley y sin la posibilidad de cambiar el registro vocal, no lo hubiera hecho. Hubiera seguido haciendo el personaje; como si mi propia vida fuera una ópera. Trabajaría de tenor en el Colón y haría presentaciones privadas como soprano, como María Vkallasova.

Noticias: ¿Cómo era eso?
Castillo De Lima: Me presentaba como una rusa, un tanto lúdicamente. La gente se sorprendía de la destreza vocal porque cantaba como tenor y como soprano. Entraba vestida como Tosca, luego me arrancaba la ropa femenina dejando a la vista a Felipe, que cantaba una versión de Vesti la Giubba (Ponte el traje), la famosa aria para tenor de la ópera Pagliacci, de Ruggero Leoncavallo. Ricardo Ortale, un gran barítono del Colón, me decía: “Esto va más allá de la imitación lúdica”. Él notaba que había en mí una predisposición fisiológica, dado el sonido que generaba. Todo me fue llevando a ser aceptada. Peter Burian, director del teatro en 2012, y muchas personalidades me iban a ver.

Noticias: ¿Estuvo siempre segura de que su voz la acompañaría en la transformación y podría, como soprano, retomar la carrera que abandonaría el tenor?
Castillo De Lima: Sí, muy segura. Mantuve la voz de soprano en paralelo a la de tenor. No medió ningún tratamiento hormonal ni médico. Justamente esta semana me hicieron una fibroscopía. Mis cuerdas y laringe están en perfecto estado. Me dijeron que es resultado de mi técnica vocal, de tener el sostén del aire siempre alto, que no haya tensión. La cuestión viene de las costillas y el diafragma, tengo un estudio profundo de la fisiología humana en función del canto. Luego hice una adaptación del registro sumada a la habilidad natural de poder cantar en esos registros porque no todas las personas nacidas con sexo masculino pueden desarrollar voz de soprano. Es como una híper extensibilidad de las cuerdas vocales y mi laringe está formada con paredes anchas… ¡Se llamaban los foniatras y me miraban como conejillo de Indias! (se ríe).

Noticias: Hay otros casos en el mundo. Hay uno que no tuvo final feliz…
Castillo De Lima: Será el caso de Emily De Salve, una chica italiana que cambió su identidad… la conozco. Ella – antes de la cirugía, barítono– intentó pasar a ser contralto o mezzo soprano, pero no lo consiguió. En Alemania hay otro caso, alguien que trabaja como trans en teatros oficiales pero haciendo roles masculinos porque no puede concretar el cambio vocal.

Noticias: Hay una reglamentación que dice que para cambiar de una cuerda a otra hay que dar concurso. ¿Ya la cambiaron de cuerda en el coro del Teatro Colón?
Castillo de Lima: Sigo como tenor. Es una deuda que tiene el teatro conmigo y ahora estamos en tratativas. Nunca quise ser combativa contra las autoridades, hace diez años que trabajo acá. Pasé por varios directores generales y estudios, incluso abogados que desconocían la ley. Fue un proceso largo. En 2012 mi cambio de género se había consolidado pero me dijeron que por unas reglamentaciones antiguas, no podía cambiar de cuerda a menos que ganando un concurso público. Lo cual no comparto porque a este tipo de concurso se presentan personas que no son profesionales y aspiran a serlo… Pero me presenté y lo gané en la cuerda de tenor.

Noticias: ¿Cómo sigue su caso?
Castillo De Lima: Me dieron todas las facilidades, como el acceso a baños y camarines para mujeres, los recibos de sueldo y toda la documentación a mi nombre femenino. Lo que es frustrante es mi día a día: el director de estudios me pidió un examen médico por si alguna autoridad duda de que pueda cantar como soprano y no me produzca daño. Hace una década que canto sin daño. Gano concursos afuera y fui premiada por la misma directora general del teatro. Es una contradicción.

Noticias: El concurso de canto lírico organizado en Mendoza por Verónica Cangemi, la soprano argentina, ¿no la ayudó en su gestión?
Castillo De Lima: Mucho. Removió el barro del río. ¡Estoy tan agradecida a Verónica! Y a todo el jurado, entre quienes estaba MaríaVictoria Alcaraz (directora general del Colón), con quien tengo una relación maravillosa, desde antes de que me escuchara cantar como soprano. Ella es muy querida en el teatro, muy carismática. Y ella misma me dio el premio. Gané el segundo lugar y me escucharon entre 160 participantes, detrás de una figura lírica como Guadalupe Barrientos quien lleva diez años de carrera solista en el Colón y en el exterior. Sigo muy emocionada por lo que pasó.

Noticias: Pero entonces, ¿fue solista en el Colón como soprano?
Castillo De Lima: Sí, en 2014. Participé de la producción de “Madama Butterfly” de Giacomo Puccini, bajo la dirección escénica de Hugo de Ana y musical de Ira Levin; interpreté el rol de la Mamma di Butterfly. Es inaudito que siga en la cuerda de tenores. Pero sé que las autoridades actuales están trabajando para que se resuelva este asunto. Lo quieren hacer vía expediente con mi examen médico, mi descargo y copias que validan mi rol de soprano, como el premio de Mendoza. ¡Fue un concurso internacional! Muchos se preguntan cómo hago para cantar una ópera entera como soprano sin haber sido mujer desde la cuna.

Noticias: El canal Encuentro acaba de filmar el documental “La fábrica del deseo”, que se verá en junio, y cuenta su caso.
Castillo De Lima: Es un documental que muestra personalidades trans de la Argentina no vinculadas a actividades marginales, como se suele visibilizar a la comunidad transexual. Expresa una revalorización de la comunidad, con exponentes que en su vida tienen una vocación. El primer capítulo es artístico y allí es donde mayoritariamente se dedica a mi persona. Fue filmado en el Colón y en mi centro cultural de la calle Lavalle.

Noticias: ¿Siente o nota que algunos jurados pueden ser prejuiciosos?
Castillo De Lima: Se sorprenden. Pero en cuanto traspasan la sorpresa, valoran la capacidad, la voz, el arte, el talento, el estudio, la manera de adaptarse de un repertorio al otro. Las sopranos dramáticas cantamos roles muy comprometidos emocionalmente, las áreas suelen ser muy conocidas como la Mamma Morta –aria de la ópera Andrea Chénier de Umberto Giordano (1896) que aparece en una escena de la película “Philadelphia” cantada por María Callas–. Fue lo que me pidieron que cantara en Mendoza, aunque no la llevé porque ya la había cantado tanto… ¡Pero me persiguió la música! (se ríe). El concurso fue loable en todo sentido y destacable a nivel americano. Son muy pocos los concursos internacionales en Latinoamérica. Todos tenemos que hacer el esfuerzo abismal de ir a Europa. Y es el primero que se organiza desde 2011, que fue en el Colón.

Noticias: Creó el Centro Cultural Masciadro, ¿para qué?
Castillo De Lima: Hacemos conciertos, recitales, galas líricas, master clases, invitamos a figuras extranjeras… Queda en Lavalle al 900 y es un auditorio para 80 personas con excelente acústica. Se volvió un anexo del Colón porque los artistas me solicitan la sala para sus producciones. Tenemos un piano de cola y estoy a punto de instalar unas luces para darle un formato de mini teatro. Tenemos un camarín, una biblioteca… Hace años que tenía pensado algo así. Siempre creí que gran parte de la formación de un artista es sobre un escenario, porque necesita exponerse y mostrarse frente al público.

Por Sissi Ciosescu
@sissiciosescu