Menú
Noticias Uruguay / 9 de agosto de 2019

Un paso muy importante

Por

LARGA NEGOCIACIÓN. Después de más de dos décadas los dos bloques avanzaron en un acuerdo. //Foto: mercosur.int

Luego de más de 20 años de la firma del Acuerdo Marco Interregional de Cooperación (AMI) entre la entonces Comunidad Económica Europea (CEE) y el MERCOSUR, la actual Unión Europea y el bloque sudamericano llegaron en Bruselas a un Acuerdo de Asociación Estratégica.

Varios son los aspectos que pueden ser objeto de análisis y reflexión acerca de este acuerdo, dada su importancia política, estratégica y comercial.

El primero de ellos, es que este acuerdo comercial de “última generación”, es el resultado de una realidad geopolítica que viene a alinear – en principio- los intereses de los gobiernos de los países miembros de los dos bloques regionales; y superar relativamente las diferencias que notoriamente dificultaron a lo largo del tiempo su concreción.

Lo cierto es que las negociaciones realizadas desde el año 1995 a la actualidad han sido intensas y en ocasiones interrumpidas por distintas causas, ya sean ajenas o propias a los intereses de los países de ambos bloques.

Los equilibrios e interacciones de los países a título individual y en su condición de integrantes de un esquema de integración regional, han incidido directamente en su relacionamiento comercial ya sea en el ámbito multilateral, como en la concreción de acuerdos comerciales regionales.

Si repasamos un poco de historia en este largo proceso negociador, es posible comprender el fundamento de la reciente firma del Acuerdo de Asociación Estratégica.

Una vez suscrito el Tratado de Asunción, y aún sin contar con la personería jurídica internacional, se producen dos hechos relevantes en materia de relacionamiento externo de parte del incipiente (y ya reluciente) MERCOSUR; esto es, la firma del Acuerdo del Jardín de las Rosas con Estados Unidos en junio de 1991 (4 + 1); y luego la firma del Acuerdo de Cooperación Interinstitucional en junio de 1992 con la Comunidad Europea.

Equilibradas las fuerzas comerciales entre las dos potencias mundiales respecto al MERCOSUR, surge en la Cumbre de Miami en diciembre de 1994, al Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA) comprensiva de los 34 países de América excepto Cuba, y la respuesta europea fue la firma del AMI en diciembre de 1995 con el MERCOSUR.

Lo cierto es que entre 1995 y la actualidad, la Unión Europea y el MERCOSUR nunca ajustaron simultáneamente las necesidades de alcanzar un acuerdo comercial tal cual lo habían pensado los negociadores en el año 1995. En ese sentido subsistían en las instancias negociadoras los mismos obstáculos que existían en el intercambio comercial y la imposibilidad de concretar las aspiraciones de profundizar la liberación del comercio recíproco.

Sin embargo ahora han sido diversas las variables que han permitido alcanzar en esta instancia de las negociaciones, la suscripción del Acuerdo.

Independientemente de las razones que es posible encontrar en el ámbito del MERCOSUR como en la Unión Europea, a mi criterio, la incidencia de la guerra comercial entre los Estados Unidos y China ha sido un elemento determinante en la firma.

El MERCOSUR, y sus estados partes, le han reclamado a la UE el acceso a los mercados, los subsidios internos y las ayudas a la exportación, y ello no ha cambiado en ningún momento a lo largo de las negociaciones, y sobre esa base se han estructurado los objetivos y logros obtenidos en el Acuerdo.

Lo relevante ha sido una firme voluntad de lo miembros del MERCOSUR, especialmente de Argentina a partir de la presidencia de Macri y luego acompañado por Brasil con el apoyo del presidente Bolsonaro, impulsando una necesaria e imprescindible inserción internacional de la región en el comercio mundial.

En la Unión Europea, y sin perjuicio de las reservas que ya se observan de parte de grupos de productores agrícolas en algunos países miembros, desde hace algunos años se ha venido impulsando una política de ampliación de su relacionamiento y posicionamiento comercial (como los acuerdos comerciales con Canadá, Vietnam, Japón).

Se ha dado el primer paso, seguirá la aprobación en el seno del MERCOSUR y de la UE, luego la ratificación parlamentaria del acuerdo en los países miembros y partes de los bloques. Y en ese sentido, esperemos que las causas que dieron fundamento a este primer paso, sigan vigentes y permitan superar cualquier obstáculo en el futuro.

*ABOGADO. Director de la Maestría en Integración y Comercio Internacional de la Universidad de Montevideo. Profesor titular de la Cátedra de Derecho de la Integración de la Universidad de Montevideo.