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Música / 18 de septiembre de 2019

Rodolfo Mederos y la vuelta de lo moderno

Por

Rodolfo Mederos

* * * * * Los 60 y los 70 fueron años particularmente activos para la música. Salgán y Piazzolla habían marcado sus caminos y, frente a eso, la generación siguiente se vio en un camino difícil si no quería quedar pegada a los fuertes estilos de los referentes. Uno de los que se jugó por la idea de independizarse fue el bandoneonista Rodolfo Mederos, heredero por actitud de Piazzolla pero con posgrado tanguero hecho en la orquesta de Pugliese.

Fue así como en los 70 armó el grupo Generación Cero, una propuesta por la que pasaron una larga lista de músicos y timbres. La historia de esta formación, que arrancó en el 72, se prolongó con algunos discos hasta la década siguiente, pero las cartas ya habían sido marcadas antes: algo de tango “alla” Piazzolla, un poco del sonido del rock sinfónico, libertades formales, arreglos de concepción camarística y su bandoneón como instrumento cadenero.

Pasó el tiempo y Mederos circuló por muchísimos otros caminos. Pero después de amasarlo por un par de años, volvió a presentar en vivo su nuevo Generación Cero con un excelente concierto en la sala grande del CCK. Jacqueline Oroc en cello, Armando de la Vega en guitarra, Guido Martínez en bajo y contrabajo y Fernando Amaya en batería constituyen la base de esta versión 2019 que eligió apenas unos poquitos temas viejos para su repertorio. Y otra vez, estuvieron el tango, el candombe, la milonga, el toque rockero, el espíritu camarístico, la sutileza de sonido (particularmente brillantes Orock y De la Vega), las baladas rioplatenses.

En una sucesión de antología, hicieron “Recuerdo” de Pugliese, “Luna tucumana” de Yupanqui y “Muchacha ojos de papel” de Spinetta. Y ya sobre el final, se sumaron tres bandoneones (Fernando Taborda, Miguel Ángel Caragliano y Rodolfo Roballos) para armar una suerte de falsa típica y recordar, entre otros temas, el histórico “Fuera de broma” del propio Mederos.

Una propuesta que tiene más de 40 años y sigue sonando moderna y un concierto que no tuvo desperdicio. Ojalá que pronto se convierta en un disco que deje constancia de esta nueva etapa.