Jueves 13 de mayo, 2021

ARTE | 03-05-2021 16:58

A cielo abierto

El Proyecto Lanín de arte público cumplió 20 años. Se extiende a lo largo de tres cuadras, entre Brandsen y Avenida Suárez, en Barracas.

Marino Santa María está feliz porque el Proyecto Lanín que ideó y motorizó, con el consenso de los vecinos de esa apacible calle, acaba de cumplir 20 años. “Crear Lanín fue pintar el patio de juegos de mi infancia, (…) ahora es un verdadero espacio de arte”, dice. Incluso en pandemia, el público concurre y disfruta de esas tres cuadras, de Brandsen a Av. Suárez, sin necesidad de tomar turnos para visitarla ni de bañarse en alcohol.

Esta propuesta de arte público surgió cuando un día el artista pintó el frente de la casa-taller dónde nació, vive y trabaja, con las formas abstractas y los colores de sus propias pinturas. A los vecinos de al lado, de enfrente y otros, le gustó tanto el resultado que se multiplicaron los pedidos de pintar todos. Auspiciado por un fabricante de pintura y con el continuo apoyo del Centro de Gestión y Participación Zona III, cambiando veredas y plantando árboles, resurgió este rincón del viejo barrio vecino al ferrocarril y al Riachuelo. Lanín -que significa “hundirse” en mapuche y toma su nombre del célebre volcán Lanín en los Andes- es hoy Patrimonio Cultural de Barracas y, lejos de verse sumergida, fue recuperada, es mantenida y celebrada. 

En el libro “Marino Santa María. Proyecto Calle Lanín” (Centro Cultural Recoleta, 2015) se puede ver el “antes y el después”. Es posible verificar cómo la notable transformación influye en la puesta en valor de la arquitectura de las casi 40 fachadas intervenidas por la paleta del artista, con la ayuda de los asistentes a su taller.

A partir de 2005, a los frentes pintados de las casas con la impronta de su obra pictórica, que comenzó a exhibir en 1982, Santa María comenzó a sumarles resistentes mosaicos venecianos y trencadís (mosaico realizado con fragmentos de cerámicos, vidrios, piedras, unidos con argamasa).

Personalidad Destacada de la Cultura, Legislatura de la Ciudad, estuvo al frente de la Escuela Nacional de Bellas Arte Prilidiano Pueyrredón y de la Escuela Taller del Casco Histórico (CABA). Es también autor de Proyecto Tango, que transformó el Pasaje Zelaya en el Abasto, y de los murales en estaciones Carlos Gardel (subte B), Las Heras (subte H), Plaza Italia (subte D), entre otras tantas piezas, como los murales de las áreas comunes de la sede de la Universidad Nacional de Tres de Febrero.

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Victoria Verlichak

Victoria Verlichak

Crítica de arte.

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