Viernes 9 de diciembre, 2022

CULTURA | 22-11-2022 16:41

Jean-Paul Enthoven: un intelectual francés

Escritor y editor, es un experto en la obra de Marcel Proust. Pareja en la Argentina, vida privada y las mujeres en su literatura.

Sobrio y elegante, transita una espléndida madurez. Se predispone a la charla de forma distendida y mira a los ojos de su interlocutor con calidez. El escritor francés Jean-Paul Enthoven nació en Argelia en 1949 y era pequeño cuando se trasladó con sus padres a Francia. Allí creció y tuvo una educación formal en la célebre Sorbonne y en la Facultad de Derecho de Paris. Fue director de la editorial Gasset, fundador de la revista “Le regle du jeu”, junto a Bernard-Henri Lévy y publicó novelas y ensayos entre los que se destaca el “Diccionario amoroso de Marcel Proust”, escrito con su hijo Raphaël. Ambos fueron protagonistas de un sonado escándalo familiar, cuando Raphaël se involucró con Carla Bruni, entonces en pareja con Jean-Paul.

Hoy tiene una relación con la bella y refinada Patricia Della Giovampaola, con quien reparte su vida entre París, Punta del Este y Buenos Aires. Mucho antes de conocerla, visitó a Jorge Luis Borges en su departamento porteño y reflejó ese encuentro en “Saisons de papier”. También, por si no fueran suficientes las razones para su confeso entusiasmo por nuestro país, considera que, gracias a la técnica imaginada por el doctor René Favaloro, recuperó su buen estado de salud. “Tuve un problema de caños”, admite entre risas cuando recuerda que, por una crisis cardíaca, debió someterse a una complicada operación de reemplazo de aorta, tal como lo contó en su libro “Las razones del corazón”.

En la tranquilidad de su espléndido hogar de Recoleta, Enthoven dialogó con NOTICIAS sobre la aparición de “Blanche”, su primer libro traducido al castellano, editado por Planeta. Se trata de la historia de una mujer con muchas particularidades y costumbres eróticas muy sugerentes.

NOTICIAS: El universo femenino es parte importante de su obra.
Jean-Paul Enthoven: Exacto. Cuando fui editor muchas escritoras me contaban sus vidas. Ahí me inspiré mucho, porque siempre hay un montón de historias cuando una mujer habla. Una mujer siempre es el comienzo de una novela. No es lo mismo con los hombres. Lo poco que conozco de mí mismo lo aprendí de las mujeres. Fueron mis mejores profesoras de vida, de sabiduría y locura.

NOTICIAS: ¿Influyó la figura materna?
Enthoven: He querido mucho a mi madre, pero no la veo en el mismo sentido que a las mujeres sobre las cuales escribo. Era una criatura especial en el universo.

NOTICIAS: Ella conocía la obra de Proust, ¿De ahí viene su pasión por él?
Enthoven: Tal vez. Un famoso escritor francés, Romain Gary, dijo que “Con el amor materno, la vida te hace al alba una promesa que jamás podrá cumplir”. Ella me amaba tanto que avancé en el mundo femenino pensando que todas iban a darme esa calidad de amor. Una completa ilusión. Tengo un hermano y una hermana, pero al ser el último, soy el preferido. Antes de mi nacimiento mi madre tuvo otro varón con mi mismo nombre y se murió. Lo primero que aprendí a leer fue mi nombre escrito sobre la tumba de él.

NOTICIAS: ¿Qué le produjo eso?
Enthoven: Me dio la impresión de ser un reemplazo, pero no me quejo porque mi madre me amó locamente. Es muy peligroso el amor de una mamá. Puede ser muy destructivo e invasor.

NOTICIAS: John Berger dice: “Escribo con la esperanza entre los dientes”. ¿Comparte esa idea?
Enthoven: Pienso que la esperanza es la más peligrosa de las drogas. Puede ayudar a la humanidad que sufre y tiene mucho dolor, pero es una droga. Creo que es igual en las religiones.

NOTICIAS: ¿Por qué?
Enthoven: Pertenezco a lo que Albert Camus describe como “héroïsme tragique” (heroísmo trágico). Yo avanzo y progreso sobre un cielo vacío. Es difícil porque me gustaría tener esperanza. Dos hombres religiosos, un rabino y un sacerdote, me dijeron que puede surgir unos segundos antes de la muerte.

NOTICIAS: ¿No comulga con ninguna religión?
Enthoven: Soy agnóstico. Woddy Allen, dice: “Nací en el judaísmo, pero rápidamente me convertí al narcicismo” (ríe).

NOTICIAS: ¿Un escritor es una especie de demiurgo?
Enthoven: Nunca imaginé otra vida que la de un escritor. Me parece lo mejor que podemos hacer. Es un privilegio que se puedan crear personajes, hacerlos nacer, darles nombres, como una especie de Dios.

NOTICIAS: ¿Para qué se escribe?
Enthoven: Quiero mucho a dos escritores norteamericanos que son Hemingway y Fitzgerald. Un día el segundo le preguntó al primero: “¿Por qué escribís?”. Hemingway le respondió: “Para hacer existir cosas que van a durar mucho más que un auto o un perro”. Todos deseamos existir un poco más de lo que dura nuestra vida.

NOTICIAS: ¿Qué otros autores son sus preferidos?
Enthoven: El número uno es mi amigo

Marcel Proust. También me gustan Chéjov y Shakespeare. De los que vivieron en mi tiempo, Philip Roth y mi amigo Milan Kundera, que es muy importante para mí. También el francés Stendhal porque describe la juventud y la alegría. Hay una frase terrible del Código Civil, muy significativa para él, que dice: “Todo condenado a muerte tendrá la cabeza cortada”. Él sostenía que no se podía retirar una palabra porque perdía sentido. Yo quiero escribir así, con frases donde no se pueda retirar una palabra.

NOTICIAS: ¿Escribir puede transformar la realidad?
Enthoven: Pienso que el escritor puede cambiar el mundo, aunque no es mi pretensión. Yo quiero agregar un poco de inteligencia y belleza. Soy muy modesto en lo que procuro.

NOTICIAS: ¿Cuál es el rol del intelectual?
Enthoven: Los intelectuales del siglo XX se equivocaron mucho. Siempre fueron cómplices de tiranos. En Alemania, Martin Heidegger simpatizó con el partido nazi. El francés Pierre Drieu La Rochelle, que estuvo relacionado con Argentina porque fue amante de Victoria Ocampo, fue un defensor de Hitler. Creo que hoy Bill Gates y Elon Musk transforman el mundo más que los poetas y los filósofos. No sé si lo hacen en una buena dirección, pero tienen más capacidad de poder para influenciar el destino.

NOTICIAS: ¿Nuestro porvenir está en esas manos?
Enthoven: Las mujeres que están en Irán y se cortan el pelo me parecen mil veces más importantes que un hombre que escribe un libro o un empresario. Las que combaten en Ucrania, me parecen mucho más importantes.

NOTICIAS: ¿También las del movimiento MeToo?
Enthoven: No, eso es otra cosa. Ese movimiento tiene su necesidad porque el orden del pasado no puede perdurar, pero hay que tener cuidado con los excesos. El movimiento está demasiado a la izquierda y me parece que se volvió algo caricaturesco, cercano a un enfrentamiento. Quiero que la paz reine entre hombre y mujer. No quiero la guerra sino la seducción, el placer, el amor o la amistad.

NOTICIAS: ¿Qué opina de Marine Le Pen y su proceso de renovación del Frente Nacional?
Enthoven: (sonríe) No es mi “cup of tea” (taza de té). Pienso que es la última representante del populismo en Europa y creo que si alguna vez tuviera el poder sería una catástrofe económica total, un retroceso.

NOTICIAS: ¿Está en las redes sociales?
Enthoven: Tengo perfil en Twitter e Instagram pero nunca escribo. Soy un voyeur que goza de leer cosas y estar informado.

NOTICIAS: ¿Qué siente ante la exposición de la vida privada?
Enthoven: Es el gran drama de nuestro tiempo. La transparencia es una maldición. Falta una distinción entre la intimidad y lo público. La cosa que más me duele en el espectáculo del mundo es la vulgaridad. Esa es una herida permanente.

NOTICIAS: ¿Recompuso la relación con su hijo?
Enthoven: Sí. Todo pasa en la vida. Hay que comprender y perdonar.

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Jorge Luis Montiel

Jorge Luis Montiel

Periodista crítico de artes y espectáculos.

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