Jueves 29 de septiembre, 2022

CULTURA | 20-08-2022 11:28

Teatro Maipo: El mejor escenario de la revista porteña

La sala cumplió 100 años, con una tradición de estrellas y shows inolvidables. Vedettes, capocómicos y grandes figuras del espectáculo argentino.

En 1922, Buenos Aires era una urbe pujante y cosmopolita que crecía y se expandía a pasos agigantados. Esto se reflejaba en la aparición de nuevos lugares dedicados al esparcimiento. Surgían “biógrafos” y salas teatrales, donde se proyectaban “cintas” y se representaban distintas manifestaciones artísticas. En ese contexto, el empresario, director y productor cinematográfico Humberto Cairo, que había cosechado una pequeña fortuna con el éxito de la película “Nobleza gaucha”, decidió invertir en la compra de un teatro. Era la época del cine mudo y a raíz de lo accesible del costo de las entradas, las salas se abarrotaban de público. Un “reclame”, como se decía a los avisos publicitarios en aquellos años, anunciaba la inauguración del Maipo, con tres artistas debutantes: la española "Nati, la bilbanita" (famosa bailarina), su compatriota Teresita Zazá (celebrada cupletista) y Mario Pardo (cantor nacional). Un 14 de agosto de 1922, hace ya cien años, se formalizaba la creación de un lugar que se volvería mítico, en especial por representar la encarnación de un templo profano sobre la tierra. Un espacio legendario, paradigma del arte popular y la diversión, sobre cuyo escenario se podrían ver, con el paso de las décadas, diferentes encarnaciones de la diosa Venus.

Fachada del Maipo

Los orígenes

Aunque no se sabe con exactitud de dónde salió el nombre “Maipo”, lo concreto es que se instaló sobre los cimientos del Scala y el Esmeralda, dos plazas escénicas que lo precedieron, ubicadas también en el terreno de Esmeralda 443. En la primera de las salas mencionadas, allá por 1908, se ofrecía teatro francés, de contenido adulto y algunas osadas comedias de enredo. Luego, en 1915, con el cambio de nombre, tuvo una programación más dedicada a la familia. En 1917, tuvo lugar una presentación histórica: Carlos Gardel, estrenó “Mi noche triste”, de Pascual Contursi, e inauguró el tema del amor no correspondido y la senda del tango canción.

Apenas adquirido por Cairo, el arquitecto Valentin Brodsky, reconocido por ser uno de los encargados del diseño del Hotel Alvear y la intervención del célebre Tabaris, se hizo cargo de la reforma que se llevó a cabo en la sala. Así, hasta nuestros días, se conservan la marquesina metálica de inspiración Art Decó, la fachada con las líneas italianizantes propias de comienzos del siglo pasado, y el interior presenta una organización estilo italiano con platea, el escenario al centro y fondo rodeado por palcos, en semicírculo y en varios niveles.

Afiche Maipo

Cairo tenía muy buen ojo para descubrir el gusto del público: contrató a la proverbial Madame Bénédicte Rasimi y su troupe de bellas coristas del “Ba ta Clán” parisino (de ahí el término “bataclana”) para una serie de actuaciones. Su presencia causó sensación y sentó las bases del desarrollo de la futura revista porteña. De forma simultánea, otro elenco francés, el de León Volterra, se presentaba en Buenos Aires. De las enseñanzas de ambas compañías surgió el buen gusto y el misterio, pieza fundamental de este tipo de espectáculos, donde era más importante lo que se sugería que lo que se mostraba. Formaban parte de sus elencos famosas vedettes como Mistinguett o Joséphine Baker, la “Venus de ébano”, y los decorados eran auténticas piezas de arte salidas de la imaginación de artistas como Erté, el ilustrador, diseñador, escenógrafo y modisto ruso nacionalizado francés.

El teatro de revistas tuvo en nuestro país un desarrollo muy importante, con características propias, al combinar elementos del burlesque, el vaudeville, la extravaganza y la comedia musical. Se distingue de todos ellos por incorporar una carga erótica e incluir la figura señera del capocómico con monólogos, a menudo impiadosos, sobre personajes y hechos de actualidad.

El Maipo

El 29 de octubre de 1925, se estrenó “¿Quién dijo miedo?”, la primera revista porteña, escrita por Roberto L. Cayol y Humberto Oriac (seudónimo de Cairo). En su elenco estaba Iris Marga y el debut de una joven que prometía: Tita Merello. Marga estrenó en este espectáculo el picaresco “Sonsa” con letra de Emilio Fresedo y música de Raúl de los Hoyos. De esta forma, la música de los suburbios se alejaba de los bajos fondos y pasaba a destacarse en los teatros del centro.

El apogeo

En 1940 se hace cargo Luis César Amadori, otro empresario vinculado al cine, esposo de la legendaria actriz Zully Moreno, también autor de conocidos tangos como “Madreselva” y “Confesión”. Comienza una etapa de máximo esplendor. De esa época dorada hay anécdotas como la de Sofía “la Negra” Bozán. Entre los paños cerrados del cortinado aparecía un brazo femenino, ondulante y refulgente, cubierto de pulseras con brillantes desde la muñeca al codo. La voz inconfundible de Bozán, decía: “No, no soy la que pensás”. Luego aparecía ella con la copia exacta del vestido que Evita había usado en la asunción presidencial. En el hombro izquierdo desnudo y posado en él, un cardenal, un pajarito embalsamado. La escena llegó a través de un comedido “correveidile” a oídos de Perón y no le hizo ninguna gracia. Durante todo el período del gobierno peronista, en la revista no se volvió a hacer alusión a la pareja gobernante. Incluso el gran monologuista político Pepe Arias, creador de la frase “Mis queridos chichipíos”, cada vez que quería referirse al general, decía: “El que te jedi”.

Tita Merello

Nuevas etapas

De 1950 a 1993, Alberto González, cuñado de Amadori, se pone al frente de la sala, hasta que, en 1994, el empresario Lino Patalano, en sociedad con Julio Bocca, compra el teatro, procede a restaurarlo y estrena más de cien espectáculos. Entre ellos, “Viva la revista en el Maipo”, con el debut de Cris Miró, “Master Class” y “La señorita de Tacna”, ambas con Norma Aleandro. En 2018, la actriz y directora Carla Calabrese (junto a su esposo Enrique Piñeyro), decide comprar la mitad del paquete accionario y se produce el desembarco de musicales como ““Shrek”, “El curioso incidente del perro a la medianoche” y “Come from away”.

La mujer del año

Figuras legendarias como Sofía Bozán, Pepe Arias, Carlos Castro “Castrito”, Gloria Guzmán, Tito Lusiardo, Tita Merello, Juan Carlos Thorry, Nélida Roca, José Marrone, Nélida Lobato, Adriana Parets, Pochi Gray, Niní Marshall, Don Pelele, Alfredo Barbieri, Alicia Márquez, las hermanas Norma y Mimí Pons, Ethel y Gogó Rojo, Zulma Faiad, Juan Verdaguer, Tato Bores, Gasalla, Perciavalle, Susana Giménez y tantas otras, que integran la historia del espectáculo argentino pisaron su escenario y son parte de las estrellas que iluminaron este santuario del entretenimiento. Tan rica es la historia del Maipo que, según dicen, hasta está habitado por los fantasmas del actor Ambrosio Radrizzani, que falleció en 1943, dentro de su camarín, durante un incendio y el del maquinista Luis Efraín Cáceres, que se quitó la vida durante una función de “La mujer del año”.

 

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Jorge Luis Montiel

Jorge Luis Montiel

Periodista crítico de artes y espectáculos.

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