Viernes 22 de enero, 2021

DANZA | 28-11-2020 01:10

Buenos Aires Ballet

Resiliencia. Espectáculo coreográfico por streaming, organizado por Buenos Aires Ballet en el Teatro Regina.

**** El impulso del movimiento fue puesto a prueba durante esta cuarentena, desafiando el ingenio de bailarines y coreógrafos, que echaron mano a todas las herramientas tecnológicas para expresarse y comunicarse con el público. Faltaba el ‘streaming’, y el inquieto Federico Fernández, a la cabeza de su Buenos Aires Ballet, fue el primero en ofrecerlo con ‘Resiliencia’, un título que resume el espíritu del conjunto. Bajo su dirección, un puñado de los mejores bailarines argentinos subieron al escenario del Regina con obras pensadas especialmente para esta época de distanciamiento.

Luego de una intimista presentación de la ex primera bailarina del Ballet del Colón Maricel De Mitri, irrumpieron los jóvenes Lucía Giménez y David Gómez con “Guillermo Tell”. De seguro es el único ‘pas de deux’ clásico que cumple con los requisitos del DISPO: besos arrojados al aire y una pareja que nunca se toma siquiera de la mano, pero que se saca chispas en escena.

La excelente Natalia Pelayo reeditó su “Alfonsina”, Julieta Zabalza (medias rojas a lo Twyla Tharp) debatió entre cuatro sillas su “Identidad”, y Eliana Figueroa acunó sobre sus puntas a Pina (en su panza) en “Un día de junio”. Emergiendo y sumergiéndose en la oscuridad, en medio de percusión, palmas y placas, Belén Mazzola y Ximena Tamara Pinto (del Grupo Cadabra) transmitieron toda la energía de la coreografía de Anabella Tuliano para “Locas”.

Brillante bailarín del Ballet del Colón, Jiva Velázquez presentó tres obras de su autoría en estreno. Mientras en “Invasión repentina” mostró una estética de ‘street dance’, “In-tensión” es un trabajo sobre el ego inmerso en la hipnótica “Gnossienne” Nº 1 de Satie. “Bajo la luz de una sonata” en cambio, exploró las diferencias de una pareja que pese a sus unísonos, conserva sus personalidades en paralelo como las diabólicas dobles cuerdas de la sonata de Eugene Ysäye, que Freddy Varela Montero tocó impecablemente. En un interesante juego de espejos, los magníficos Sofía Menteguiaga Schmidt y Federico Fernández demostraron por qué es imposible aquietar la danza.

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Patricia Casañas

Patricia Casañas

Periodista crítica de danza.

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