La temporada 2026 encontró a Rosario Central consolidado como uno de los grandes protagonistas del fútbol argentino y ese presente quedó ratificado con la obtención de la Supercopa Internacional, un nuevo título oficial de la Asociación del Fútbol Argentino que enfrentó al conjunto rosarino con Estudiantes de La Plata en una final disputada en sede neutral. Central ganó 3-1 al conjunto pincharrata en el Estadio Único Madre de Ciudades, en Santiago del Estero.
El Canalla levantó el primer trofeo nacional del año y sumó una nueva estrella a un ciclo deportivo que comenzó con la conquista de la Liga 2025 y que se fortaleció con el regreso de Ángel Di María al club donde inició su carrera. El título representó además la continuidad de un proyecto encabezado por el presidente Gonzalo Belloso y el entrenador Jorge Almirón, que devolvió a Central al primer plano del fútbol argentino y aseguró al equipo un lugar entre los clasificados a las competencias continentales de la próxima temporada.
La final tuvo un significado especial porque enfrentó a dos de los equipos más competitivos de los últimos campeonatos argentinos. Rosario Central llegó como campeón de la Liga 2025, mientras que Estudiantes accedió a la definición por su condición de campeón del Torneo Clausura 2025, de acuerdo con el reglamento de la Supercopa Internacional. En un encuentro intenso y muy disputado, el conjunto rosarino logró imponerse y volvió a celebrar un título nacional con Ángel Di María como uno de los grandes referentes del plantel.

Para el futbolista rosarino, campeón del mundo y bicampeón de América con la Selección Argentina, la conquista tuvo un valor profundamente emocional: fue la segunda copa desde su regreso al club de sus amores, un sueño que había manifestado públicamente cuando decidió volver a Rosario después de diecisiete años de carrera en Europa. La consagración estuvo acompañada por una multitudinaria movilización de hinchas canallas, que coparon las tribunas asignadas a Rosario Central y protagonizaron una verdadera fiesta pese al complejo contexto económico que atraviesa la Argentina.
Un calculo de doce mil de simpatizantes viajaron desde Rosario y distintas localidades de Santa Fe para acompañar al conjunto en la final, con banderas, bombos y un recibimiento que emocionó a los jugadores. Las imágenes de Di María levantando la copa frente a la hinchada se convirtieron rápidamente en una de las postales deportivas del año y fueron ampliamente difundidas por medios nacionales y redes sociales.
Visiblemente emocionado después del partido, Ángel Di María habló con la transmisión oficial de televisión y dedicó el título a los hinchas de Rosario Central. “Es una alegría inmensa. Soñé muchísimo con vivir esto otra vez con Central y poder levantar otra copa con esta camiseta”, comenzó diciendo el capitán canalla. Luego pronunció una de las frases que más repercusión tuvo tras la consagración, al destacar el esfuerzo económico realizado por los simpatizantes para acompañar al equipo: “La gente hizo un esfuerzo enorme para venir. Sabemos que es fin de mes, sabemos la situación que está viviendo el país y, aun así, hicieron el viaje para acompañarnos. Esto también es de ellos”.
El futbolista insistió en ese reconocimiento y agregó: “Uno ve la tribuna y emociona. Hay familias enteras que hicieron un sacrificio para estar acá. Por eso esta copa tiene un valor todavía más grande.” Finalmente, Di María recordó el motivo que lo llevó a regresar a Rosario Central y resumió el significado del nuevo campeonato con otra frase cargada de emoción: “Volver era un sueño y ser campeón con Central era el sueño que me faltaba cumplir. Poder seguir ganando títulos con este club es algo increíble".














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