ECONOMíA | 09-07-2020 13:51

El Presidente sentó a su derecha a la Sociedad Rural y a su izquierda a una empresaria

Alberto Fernández convocó a seis hombres de negocios, una mujer y a su sindicalista favorito para escenificar el diálogo tripartito para salir de la pandemia.

Alberto Fernández quiso dar una señal de diálogo tripartito para pensar en la salida de la crisis económica. Que no se ilusionen aquellos que están apurados por que se cree un Consejo Económico y Social. Lo de hoy fue solo un primer paso en el diálogo del Presidente con el empresariado y el sindicalismo para pensar la recuperación económica pospandemia.
Por eso, Fernández decidió celebrar el 9 de julio con los empresarios del Grupo de los 6 (G6) y, curiosamente, un solo sindicalista. Estaban los presidentes de cinco de las seis cámaras del G6: Miguel Acevedo, de la Unión Industrial Argentina (UIA); Adelmo Gabbi, de la Bolsa de Comercio; Javier Bozico, de la Asociación de Bancos Argentinos (ABA); Nestor Szczech, de la Cámara de la Construcción y Daniel Pelegrina, Sociedad Rural Argentina. En lugar del presidente de la Cámara Argentina de Comercio, Jorge Di Fiori, quizás más identificado con el gobierno anterior, esa entidad envió a su vicepresidente primero, Eduardo Eurnekian, que ha hecho buenas migas con todos los presidentes de turno. Y para que esta vez no sean todos hombres los de la foto tripartita, como hace unos meses, Avecedo y Fernández acordaron que fuera la prosecretaria segunda de la UIA, Carolina Castro. Su presencia provocó recelo de algunos otros popes manufactureros. También sintieron lo mismo varios gremialistas que se preguntaban por qué había tantos hombres de negocios y solo uno de ellos, uno de los dos secretarios generales de la CGT, Héctor Daer, el favorito del jefe de Estado.
El Presidente quiso dar una señal convocando a esos invitados y también sentando en primera fila a su derecha a Pelegrina, después de tantos enfrentamientos con el campo en la era kirchnerista y en su gobierno también. Y a su izquierda ubicó a Castro, como para evitar que  la secretaria legal y técnica, Vilma Ibarra, vuelva a criticar la falta de mujeres en la foto del diálogo tripartito. Castro aporta no solo cupo femenino sino juventud y una visión de desarrollo de la que carecen muchos de sus colegas industriales solo ocupados de los problemas de su sector.
Tras el acto, Fernández quiso oír qué piden y qué están dispuestos a dar los empresarios. Hace una semanas los había escuchado con anterioridad al anuncio de expropiación de Vicentin. Aquel encuentro pudo haber sido del agrado del establishment pero fue una sensación que duró poco por la posterior intervención sorpresiva de la aceitera. Con la reunión de hoy se busca sanar heridas. Como también en la reciente cita de Máximo Kirchner con grandes empresarios.
Santiago Cafiero siempre participa de estos encuentros de Fernández con hombres de negocios pero el que los organiza es Gustavo Beliz, el secretario de Asuntos Estratégicos que tanto agrada al establishment. Juntos quieren planear el post 17, es decir, el día después del 17 de julio, con fe en que entonces podrá liberalizarse la cuarentena estricta. Claro que muchos dudan que entonces pueda comenzar el camino a la nueva normalidad.

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Alejandro Rebossio

Alejandro Rebossio

Editor de Economía y columnista económico de Radio Perfil.

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