domingo, diciembre 8, 2019

EN LA MIRA DE NOTICIAS | 26-11-2019 10:29

Lawfare: ahora le toca ir preso al macrismo

La campaña K para denunciar acciones de “guerra judicial” contra políticos no aclara si los opositores también serían “presos políticos”. Guiño de Alberto.

Mientras el establishment se acomoda rápidamente para quedar del lado correcto del panqueque giratorio de la política, empiezan a moverse causas judiciales que hasta hace poco padecían de tránsito lento. Una que ya está sonando en tribunales es la causa del Correo Argentino y la deuda que el Grupo Macri mantiene con el Estado nacional.

La causa penal que está a cargo del juez Ariel Lijo es emblemática de la serie de “conflicto de intereses” que se desplegó durante la gestión macrista, acusada de ser un gobierno de CEOs y dueños que, al volverse funcionarios, pasaban a atender por ambos lados del mostrador. Éste será el Talón de Aquiles judicial que aquejará a Mauricio Macri y su entorno a partir del 10 de diciembre.

El escenario de imputaciones, procesamientos y eventualmente condenas de figuras macristas podría tener como contraste la liberación paralela de los “presos políticos” que reivindica el kirchnerismo. Aquí surge la contradicción que debatirá la sociedad en el futuro inmediato: si los presos K fueron víctimas inocentes de la “guerra judicial” (conocida como Lawfare), ¿qué serán, entonces, los próximos presos macristas?

La puerta giratoria de Comodoro Py, con kirchneristas que salen y macristas que entran, puede ser una imagen escandalosa para la revolucionaria campaña de transparencia de jueces y agentes de inteligencia que promete Alberto Fernández. Quizá por eso, el presidente electo ya avisó –en una reciente charla con Página12- que quiere “jueces dignos y fiscales probos. Que simplemente impartan Justicia.  Y no jueces y fiscales que usan su poder como elemento de presión. Lo hemos vivido todos, lo vivió Cristina y ahora lo va a vivir Macri. Han guardado cien denuncias contra Macri para presionarlo. Yo la verdad nunca lo hice y no lo voy a hacer. No voy a hacer política en los tribunales.”

El mensaje de Alberto Fernández al presidente saliente puede interpretarse como una venganza: “lo vivió Cristina y ahora lo va a vivir Macri”. O también como una advertencia, para invitar al macrismo a que lo acompañe en su avanzada contra Comodoro Py, o por lo menos que haga la vista gorda mientras van saliendo los “presos políticos”, magistralmente victimizados por el relato del Lawfare que, como todo relato K, es una potente ficción, basada en algunos hechos reales.

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Silvio Santamarina

Silvio Santamarina

Editor Ejecutivo y columnista de Radio Perfil.

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