Martes 1 de diciembre, 2020

EN LA MIRA DE NOTICIAS | 30-10-2020 11:47

Nueva Normalidad albertista: una de K y una de AEA

Entre la militancia radicalizada y el endurecimiento del establishment, el Presidente busca a los tumbos su modelo de liderazgo.

Parece que la cosa va a ser así. La semana comenzó con una oleada oficialista justificando las tomas de tierras y relativizando la propiedad privada; en la mitad, la carta de Cristina Fernández retomó la idea del pacto social; y ya casi sobre el fin de semana, el Presidente avaló los fallos judiciales contra las usurpaciones, pero siempre cuidándose de dejarle margen de acción para el futuro al efervescente Juan Grabois. Una de cal y otra de arena: esa parece ser la “nueva normalidad” con la que Alberto Fernández tratará de conducir la Argentina turbulenta, al menos hasta que aparezcan los famosos brotes verdes que tanto esperan los gobiernos de los últimos períodos, a uno y otro lado de la grieta.

Una de cal y otra de arena, un guiño K y otro para AEA, la cúpula empresaria cuyas reuniones con la CGT y el Gobierno simbolizan el acuerdo con el establishment al que el albertismo puede aspirar, a pesar del fastidio -auténtico o fingido- que le produce a la familia Kirchner.

Una de K y otra de AEA, así va armando el Presidente su relato y su agenda balbuceante, imitando frente al espejo el pragmatismo aprendido de Néstor, que a su vez lo mamó como gobernador provincial del peronismo de Carlos Menem, quien a su vez lo tomó directamente del Manual de Conducción de Perón. Sin embargo -como bien advirtió la carta abierta de Cristina- unir los opuestos nunca alcanza para gobernar con coherencia y solidez: un gabinete ecuménico puede estar lleno de “funcionarios que no funcionan”. El que pacifica puede darle la razón a todos al mismo tiempo, como admitía el propio General Perón, siempre y cuando sepa qué camino tomar -y qué costos calcular- para llegar a buen destino.

Una vez más, a un presidente peronista le toca comprobar hasta dónde la elasticidad ideológica del movimiento nacido aquel mítico 17 de octubre es una virtud adaptativa y hasta dónde es la tara que condena a la Argentina a sobrevivir a los bandazos. El espíritu binario del liderazgo albertista logró hasta ahora que, para encajar en un gobierno de coalición, el peronismo se doble: hay que ver si es capaz de evitar que en ese esfuerzo, el país se rompa.

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Silvio Santamarina

Silvio Santamarina

Columnista de Noticias y Radio Perfil.

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