Tuesday 4 de August, 2026

ESPACIO NO EDITORIAL | 06-07-2026 12:25

Nunca es tarde para empezar de nuevo: qué dice el psicoanálisis sobre la vocación después de los 50

Muchas personas sienten que después de cierta edad ya no tiene sentido empezar una carrera, aprender un oficio o desarrollar una nueva habilidad. El lic. Maximiliano Bon analiza por qué esa creencia suele responder más a mandatos sociales que a límites reales.

"Ya no estoy para esto". "A mi edad ya es tarde". "Ya no puedo aprender como antes".

Son frases que se escuchan con frecuencia cuando una persona piensa en comenzar una carrera, anotarse en un curso, aprender un oficio o retomar un hobby que había quedado pendiente. Muchas veces, el proyecto se abandona incluso antes de empezar, como si la edad funcionara por sí sola como una sentencia.

Pero ¿realmente existe una edad para descubrir una vocación?

Desde el psicoanálisis, la respuesta invita a correr el foco de la biología para ponerlo en otro lugar: la subjetividad. Más que preguntarnos cuántos años tiene una persona, vale la pena preguntarnos qué lugar ocupa hoy el deseo en su vida.

Durante mucho tiempo se instaló la idea de que la vocación aparece en la juventud, casi como una revelación que debe encontrarse antes de elegir una carrera. Sin embargo, esa mirada deja de lado que las personas cambian, se transforman y construyen nuevos intereses a lo largo de toda su vida.

La psicoanalista Piera Aulagnier desarrolló el concepto de "proyecto identificatorio" para explicar que el ser humano necesita imaginar un futuro posible para sostener su identidad. En ese sentido, la vocación no es un descubrimiento definitivo, sino una construcción permanente vinculada al deseo. Es aquello que permite seguir escribiendo la propia historia, independientemente de la edad.

Cuando alguien afirma "ya no estoy para esto", Jacques Lacan propondría una pregunta incómoda: ¿quién está hablando realmente? Muchas veces no es la persona, sino los mandatos sociales que asocian la madurez con el retiro de nuevos proyectos. La edad deja entonces de ser un dato biológico para convertirse en una etiqueta que limita, incluso antes de intentar.

Paradójicamente, la adultez puede ofrecer una libertad que no siempre existe en la juventud. Con menos necesidad de responder a expectativas familiares o sociales, muchas personas encuentran recién entonces la posibilidad de elegir por deseo y no por obligación.

¿Qué impulsa a una persona a iniciar un nuevo camino en la adultez? La respuesta no está en una necesidad de recuperar el tiempo perdido, sino en la posibilidad de seguir construyendo una vida con sentido. Ya sea una carrera, un oficio, un idioma o una actividad postergada durante años, cada nuevo aprendizaje también puede ser una forma de reencontrarse con el propio deseo.

Donald Winnicott sostenía que la salud mental está profundamente ligada a la capacidad de vivir de manera creativa. Aprender algo nuevo, desarrollar una habilidad o asumir un desafío intelectual no solo implica adquirir conocimientos: también representa una forma de mantenerse vitalmente conectado con el mundo.

Es cierto que el cuerpo cambia y que los tiempos de aprendizaje pueden no ser los mismos que a los veinte años. Pero aceptar esa diferencia no significa renunciar al deseo. Supone elaborar el duelo por una imagen idealizada de uno mismo para descubrir nuevas formas de apropiarse del conocimiento.

En su Seminario 7, Lacan sostiene que la única culpa verdaderamente justificable es haber cedido en el propio deseo. Tal vez por eso, empezar una carrera, anotarse en un taller o dedicar tiempo a una pasión postergada en la adultez no sea un intento de volver atrás, sino una forma profundamente humana de seguir avanzando.

La vocación no pertenece a una etapa de la vida ni responde a una fecha del calendario. Se transforma, se resignifica y, muchas veces, aparece cuando las condiciones personales permiten escuchar aquello que durante años quedó en segundo plano. Mientras exista el deseo de aprender, crear o descubrir algo nuevo, siempre habrá una oportunidad para empezar otra vez.

Instagram: lic.maximiliano.bon

por CONTENTNOTICIAS

Galería de imágenes

En esta Nota

Comentarios