EN LA MIRA DE NOTICIAS | 08-07-2019 13:10

Vidal y Kicillof rompen el hielo bonaerense para recalentar la campaña nacional

La gobernadora lanzó su campaña “concientizadora” y el candidato K sale de gira por los territorios hostiles. Feriado hiperkinético.

Dicen que la provincia de Buenos Aires es la madre de todas las batallas. Hoy parece que también es la abuela, la tía y la madrina.

Aunque estamos transitando un feriado largo, en estas horas la campaña arrancó a un ritmo frenético. Y la mira está centrada en territorio bonaerense.

María Eugenia Vidal volvió con todo a los medios para decir suavemente lo que ya viene ensayando más crudamente en sus encuentros con empresarios: la gobernadora coquetea con la idea de perder la gobernación a manos del kirchnerismo, en una mezcla de aceptación realista de las encuestas, estrategia del miedo y campaña épica cuya película podría titularse como “Heidi contra los cucos del Conurbano”.

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Para que no queden dudas, la gobernadora ninguneó a Axel Kicillof e incluso a Alberto Fernández, aclarando que un triunfo de ellos sería lisa y llanamante un regreso triunfal y potenciado de Cristina y La Cámpora, como parte de un plan que culminaría en 2023 con Máximo Presidente. Para tímpanos antikirchneristas, suena aterrador, ¿no?

Unidos por el espanto, Vidal y el Gobierno nacional calientan motores para un raíd de inauguraciones de obras en el Conurbano, antes que baje la bandera de la veda electoral para este tipo de actos proselitistas encubiertos.

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Del otro lado de la grieta, también están apurados por cazar votos esquivos. Así como Vidal pesca con mosca en el Conurbano K, Alberto y Axel se abrigan para pasar la tarde de lunes semiferiado en la costa marplatense, cabeza de playa de una campaña por reconquistar las voluntades del Interior bonaerense que dejaron de creer en la opción K desde hace años. Para eso, hacen un delicado equilibrio entre pegarse a la figura de Cristina para ganar legitimidad como candidatos, pero a la vez mostrarse críticos con la pasada gestión cristinista, para sonar moderados. Un juego parecido de independencia ambigua al que juega Vidal respecto de su jefe, que le da identidad y a la vez la tira para abajo en la intención de voto.

¿Suena todo muy dramático? Conviene entonces recordar un dato: La Provincia no tiene segunda vuelta. La lucha es ahora o nunca. Y a todo o nada.

*Editor ejecutivo de NOTICIAS.

por Silvio Santamarina*

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