SOCIEDAD | 29-09-2020 12:21

Día del corazón: en cuarentena se duplicó la mortalidad por infarto

Lo reveló un trabajo realizado por sociedades de cardiología y es en casos intrahospitalarios. Alertan sobre los riesgos de que disminuyan las consultas médicas.

Como sucedió en otras especialidades, la pandemia hizo que bajaran las consultas médicas cardiológicas. Por desinformación o miedo al contagio, muchos prefirieron suspender tratamientos o no acudir a la guardia para evitar ir a hospitales. Lo cierto es que, en las enfermedades cardiovasculares, el panorama es más complejo: son la principal causa de muerte en el país y el mundo. Así, rápidamente desde las sociedades de cardiología advirtieron sobre los peligros de no asistir al médico.

En números

En un primer momento cayó significativamente el nivel de consultas en guardia y en consultorio. Preocupados, desde la Sociedad Argentina de Cardiología (SAC), la Federación Argentina de Cardiología (FAC) y el Colegio Argentino de Cardioangiólogos Intervencionistas (CACI) realizaron investigaciones para visibilizar los riesgos que podría traer esta situación.

En un trabajo publicado por las tres instituciones indicaron que, si se mantenía la situación de subatención, podría haber en el país entre 6.000 y 9.000 muertes adicionales por afecciones cardiovasculares. Además, en un relevamiento de Stent-Save a Life, del que participan estos organismos, encontraron que en Argentina se duplicó la mortalidad intrahospitalaria por infarto entre el 20 de marzo y el 31 de mayo con respecto al mismo período de 2019.

En ese sentido, mientras que en ese período del año pasado murieron un 5,4% del total de personas que ingresaron con un infarto a algún hospital, durante la cuarentena la cifra creció al 10,9%.

Valeria Curotto, médica especialista en cardiología y coordinadora de la Unidad Coronaria del Sanatorio Otamendi señala a NOTICIAS: “Esto tiene un impacto en la salud de los pacientes con enfermedad cardiovascular porque aumentan la morbimortalidad. El hecho de no consultar en las situaciones de infarto agudo hacía que aumente la mortalidad de pacientes en domicilio y que no hicieran a tiempo a acudir a la consulta o que, cuando acudiera, fueran casos más graves con mayor evolución”.

En ese sentido, según los trabajos de la SAC, FAC y CACI, de mantenerse este menor control, podrían producirse hasta 10.500 nuevos casos prevenibles de enfermedad cardiovascular.

A los problemas que traen la baja en las consultas y que, de por sí, los pacientes con enfermedades cardiovasculares son de riesgo, se suma que el contexto no ayuda: bajó la actividad física, aumentó el sedentarismo y el estrés tiene impacto en la hipertensión arterial. 

“Hay que estar alerta a los síntomas de patología aguda, como el dolor precordial, la falta de aire, la falta de movilidad en el caso del acv. Consultar en forma precoz, porque se les asegura un marco de bioseguridad en las instituciones que hacen que estén cuidados y que estén totalmente independientes al circuito covid y no covid. Y después en lo crónico, la telemedicina nos ayudó muchísimo a no perder el contacto con los pacientes”, explica Curotto. Además, asegura que si bien al principio de la pandemia las consultas disminuyeron significativamente, el panorama fue mejorando -aunque todavía no volvió a los niveles normales-.

En ese sentido, hace hincapié que en casos como el infarto o el ACV hay una ventana de tiempo fundamental que va a condicionar cómo evoluciona el cuadro. Incluso, el instituto Fleni hizo una encuesta entre más de 10.000 personas en la que indagó sobre los factores de riesgo y la conducta ante la aparición de síntomas de un ACV: el 76% dijo no haber realizado sus controles médicos habituales desde que comenzó la cuarentena.

El rol de los cardiólogos en la pandemia

Al igual que otros profesionales de la salud, los cardiólogos también están sobrepasados en sus funciones. Además de los pacientes crónicos que tratan, o los casos de cuadros cardiovasculares como ACV o infarto que atienden, están también en la primera línea de lucha contra el covid. 

Los pacientes con enfermedades cardiovasculares tienen más riesgo de contagiarse y de que se agrave su estado, con mayor incidencia a tener infartos a raíz del virus. En ese sentido, de todos los pacientes que se internan por covid, alrededor de un 10 a un 15 por ciento tiene enfermedades cardiovasculares. Así, los cardiólogos trabajan en conjunto con los terapistas.

Curotto explica la situación en el Sanatorio Otamendi, donde trabaja: “Estamos todos juntos en terapia de Unidad Coronaria y estamos actuando en conjunto, como soporte de terapia intensiva por la gran demanda de internación”. 

“Estamos muy sobrecargados porque tenemos patologías del covid y tiene compromiso cardiovascular. Además hay muchos colegas nuestros que están infectados o en aislamiento, entonces ya de por sí baja el número de médicos. Y también hay mucha demanda en la internación”, concluye la especialista.

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Delfina Tremouilleres

Delfina Tremouilleres

Periodista de Información General.

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