SOCIEDAD | 14-06-2020 02:12

El odio histórico a los negros

NOTICIAS consultó a 19 ciudadanos norteamericanos, que residen en el país, para que analicen las diferencias raciales que aún perduran en los Estados Unidos.

El asesinato del afrodescendiente George Floyd a manos de un policía blanco, en EE.UU, colocó nuevamente al racismo como tema transversal de esa sociedad, generando un escenario de fuertes manifestaciones en todo el mundo. NOTICIAS consultó a 19 ciudadanos estadounidenses, residentes en Argentina, para conocer su mirada sobre la discriminación racial en el país del norte.

El racismo es una forma de discriminación centrada en diferencias biológicas, reales o imaginarias, que se hacen extensivas a signos o indicadores culturales o religiosos. Constituye una ideología que apeló a la biología para establecer relaciones jerarquizadas de desigualdad entre grupos humanos, lo define el Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (INADI).

Sobre esta problemática en EE.UU, este medio entrevistó a 19 estadounidenses (de New York, Texas, California, Connecticut, Florida, New Jersey, Oregón y Wisconsin) que residen en la Ciudad de Buenos Aires y en las provincias de Córdoba, Santa Fe y Mendoza. Casi por unanimidad coinciden sobre lo “sistémico” del racismo en su país y lo califican entre “extremadamente presente” y “muy presente” en esa sociedad.

“En Estados Unidos tenemos diferentes niveles de racismo dependiendo del lugar donde estés”, afirma Brittany Hopkins, una californiana que vive con su familia en Buenos Aires. Y ejemplifica: “Soy mitad negra y mitad blanca con piel morena, y en mi experiencia las principales ciudades son más seguras y acogedoras de las minorías que los pueblos pequeños”.  

Sobre la desigualdad entre blancos y negros, la oriunda de Connecticut Alli Ugosoli expresa: “Esto ocurre desde la educación, la atención médica y hasta la libertad de hacer lo que los blancos pueden hacer sin temor”.

En EE.UU., la comunidad afroamericana conforma el 13% de la población, pero representa el 23% de los pobres. Otros datos que ayudan a comprender el “racismo sistémico” son los que difunde la BBC, en base a información de centros de investigación y estadísticas gubernamentales, como que los negros tienen el doble de probabilidad de estar desempleados y de mortalidad infantil, en comparación con los blancos. En temáticas de seguridad y justicia tienen el doble de posibilidad de morir en enfrentamientos con la policía, y una tasa de encarcelamiento seis veces mayor.

Una encuesta presentada hace unos días por la Universidad Monmouth muestra que el 76% de los estadounidenses reconoce a la discriminación racial y étnica como un gran problema; y más de la mitad de los encuestados cree que las relaciones raciales han empeorado desde que Donald Trump asumió la presidencia. En 2015 la percepción sobre el racismo era del 51%.

En cuanto a hechos concretos de discriminación, Frieda Powell relata: “Tengo dos primos negros adoptados que viven en Minneapolis (ciudad donde mataron a Floyd). En el tren interurbano estaba con ellos y otro primo blanco. Adiviná ¿a quién le pidió el boleto la policía?”.

Una norteamericana de Florida, que optó por no hacer pública su identidad, se despacha: “Estaba con mi hermana, ambas visiblemente embarazadas, en el cajero de un banco y fuimos hostigadas por un hombre blanco de mediana edad”. Cuando el esposo de su hermana regresa con ellas, el hostigador sube a su auto y sentencia: “No se preocupen, Migraciones y Trump los echarán a todos".

Nicolas Allen, nacido en Oakland, vivió en un “barrio mixto” donde “los adolecentes negros eran vistos de manera sospechosa, y con frecuencia la policía los detenía arbitrariamente”.

En Estados Unidos se utiliza la palabra “black” (negro) para referirse a los afrodescendientes mientras que en Argentina también engloba de forma despectiva a pobres, comunidades originarias y personas de tez trigueña.

Sergio Caggiano, doctor en Ciencias Sociales e investigador del CONICET, agrega que el racismo en “Estados Unidos es una categoría política explicita”, y a diferencia de Argentina “permite estructurar esa política”.

La mayoría de los norteamericanos entrevistados por este medio consideran que la discriminación racial en Argentina está presente en la sociedad, aunque tiene matices en cuanto al grado de penetración. Señalan a las comunidades de países latinoamericanos (Bolivia, Perú y Paraguay), los chinos, los senegaleses, las clases bajas y los pueblos originarios como los objetivos atacados.

 

*Alumno del Posgrado de Periodismo de Investigación Perfil-USAL.

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por Mauricio Francolino*

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