La escena duró unos segundos, pero alcanzó para alimentar conspiraciones, bromas y análisis cuadro por cuadro. Durante una transmisión de TN desde la Fragata ARA Libertad, la teniente de navío Loreley Beratz terminó de conversar con el periodista Guillermo Lobo, caminó detrás de él y, cuando la cámara abrió el plano, ya no estaba. En X, el recorte fue presentado como una “falla en la Matrix” y quedó entre los videos más comentados del regreso del buque escuela.
La protagonista no era una aparición. Beratz es odontóloga de la Armada y formó parte de la tripulación que acababa de regresar a Buenos Aires después de cinco meses en el mar. Frente al revuelo, explicó la secuencia: “Caminé para el lado del camarógrafo y me fui hacia proa”. Su paso fue rápido y la transmisión no llegó a registrarlo.
El misterio se explica por el encuadre. La pantalla estaba dividida y la cámara seguía a Lobo mientras la oficial avanzaba en dirección contraria al movimiento que sugería el plano. El cuerpo del periodista funcionó como punto ciego; después, el reencuadre dejó fuera de imagen el sector por el que ella se alejaba. En el material sin el recorte televisivo puede verse la trayectoria completa. No hubo truco digital ni salto imposible: hubo perspectiva, profundidad y una salida de cuadro sincronizada.
La paradoja es que el episodio ocurrió durante una cobertura marcada por los reencuentros. La Fragata Libertad había amarrado el 19 de septiembre en el Apostadero Naval Buenos Aires, escoltada por veleros y recibida por cientos de familiares. Cerraba su 54° Viaje de Instrucción: 161 días de navegación, nueve puertos extranjeros y unas 15.902 millas náuticas recorridas.
A bordo viajaron 256 personas entre oficiales, guardiamarinas y suboficiales, además de invitados de otras fuerzas y marinas extranjeras. La travesía pasó por Brasil, Estados Unidos, Jamaica y Puerto Rico y tuvo como objetivo completar la formación profesional de futuros oficiales. Para Beratz, además, fue su primera navegación y significó permanecer lejos de sus dos hijos. Contó que el apoyo de su esposo y su familia hizo posible atravesar la distancia.
Sin embargo, las redes encontraron otra historia: la de una mujer capaz de esfumarse en plena cubierta. La velocidad del clip, el recorte y la expectativa de quien mira hicieron el resto. La supuesta anomalía sobrevivió lo suficiente para volverse meme; la versión completa, menos sobrenatural pero más precisa, devolvió a la oficial al lugar del que nunca se había ido.













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