Friday 12 de April, 2024

SOCIEDAD | 20-03-2024 15:45

La incertidumbre policial por los chalecos antibala defectuosos

El caso de la policía Maribel Salazar, asesinada en febrero del año pasado, genera dudas sobre la compra de miles de chalecos que hoy usan las principales fuerzas.

El 14 de febrero de 2023, Maribel Salazar, oficial de la Policía de la Ciudad de Buenos Aires que prestaba servicio en la estación Retiro de la Línea C del subte, se interpuso en la discusión entre un hombre que se encontraba en el hall central, y un trabajador del subterráneo. Oscar Gustavo Valdez le arrebató entonces su arma y disparó: los balazos impactaron en el cuerpo de la policía, uno en el cuello y otro en el tórax, que destrozó su pulmón izquierdo. Salazar, de 35 años, fue trasladada de urgencia al Hospital Churruca, donde murió poco después.

Una de las balas había atravesado el chaleco, que fue periciado. En él se ve, todavía con manchas de sangre, la etiqueta con el detalle de su fabricación: "Dirección General de Fabricaciones Militares. Portapanel de Chaleco Antibala. Nivel MA.01-A1. Modelo 3.2. Serie Nro: FM-11019412. Lote 2121. Talle S. Masculino. Fecha de fabricación: Enero 2022. Vigencia: 5 años. Certificado Norma Renar Nro: 023/19-C". Y el caso genera hoy múltiples ecos en todas las fuerzas policiales, que hoy dudan sobre la eficacia de los chalecos antibalas que portan. 

Chalecos antibalas

Un año antes de la muerte de Salazar, la disposición identificada como DI-2022-129-APN-DNAAJYM#ANMAC y fechada el 27 de enero de 2022, daba cuenta de un informe de laboratorio de la Agencia Nacional de Materiales Controlados (ANMAC), realizado sobre tres series de chalecos antibalas fabricados por la Dirección Nacional de Fabricaciones Militares, y derivado a la Dirección de Asuntos Jurídicos de la misma Agencia.

ANMAC, a pedido del Ministerio de Seguridad de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires había hecho pericias sobre los chalecos antibalas confeccionados por Fabricaciones Militares, idénticos al que seguía usando Salazar un año después de esa investigación. La conclusión del informe era concreta: "Los chalecos masculinos marca Dirección General de Fabricaciones Militares, modelo 3.2, Lote 2118 y2119, Nivel RB3, según apartado 4 NO SON APTOS PARA EL NIVEL RB3 que fija la Norma RENAR MA.01-A1”.

Chalecos antibalas

Fabricaciones Militares, que tenía en su poder alrededor de quinientos chalecos defectuosos por cada lote que debían ser secuestrados y destruidos, nunca los entregó para sacarlos efectivamente de circulación, bajo el pretexto de que los defectuosos eran solo los que habían fabricado para el ensayo.

El lote 2121, al que pertenecía el chaleco de Salazar, fabricado entre noviembre de 2021 y mayo de 2022 cuando la prohibición de fabricación estaba en vigencia, presentó además adulteraciones en su numeración según las pericias del caso: tras el fallo de las pruebas, los chalecos de los lotes afectados se re etiquetaron como pertenecientes al 2021, y la fabricación siguió con esos estándares deficientes hasta marzo de 2022.

Chalecos antibalas

Este entramado pone el foco en Iván Carlos Durigón: al asumir la dirección de Fabricaciones Militares en diciembre de 2019 con la gestión de Alberto Fernández y bajo el ala de Agustín Rossi, se comprometió a promover a la industria local, y prometió que la empresa volvería a protagonizar el desarrollo para la defensa.

Tomó una "fábrica cerrada con miles de empleados que habían sido echados", según él mismo contaba en una entrevista a Infobae en octubre de 2020, para llevarla en 2023 a un "récord de ventas". “El año pasado fue un muy buen año para la producción de chalecos y municiones. Los principales clientes fueron el Ministerio de Seguridad de la Provincia de Buenos Aires, el Ministerio de Seguridad de la Nación, el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, y el Ministerio de Seguridad de la Provincia de Santa Fe", contaba en marzo de ese año. 

Chalecos antibalas

En febrero de 2023 el gobierno de Santa Fe compró a Fabricaciones Militares cinco mil chalecos antibalas RB3 Modelo 3.1 a u$s 1025,59 cada uno. El gobernador Omar Perotti firmó el decreto que adjudicó la compra para cubrir toda la demanda del personal que patrullaba las calles de Rosario entre otras jurisdicciones.

La Asociación profesional de la Policía de Santa Fe (Apropol) reclamó antes de la compra que todos los chalecos eran del modelo masculino y por tanto no aptos, y que el mismo mes que el gobierno de Santa Fe compró los chalecos a Fabricaciones Militares, se había producido el asesinato de un una agente de policía metropolitana que llevaba un chaleco idéntico. Pero no fueron tenidos en cuenta ante la urgencia: la compra de los 5.400 chalecos balísticos RB2 se realizó por 4.050.000 dólares y los 100 chalecos multiamenazas RB3 por 102.559 dólares, "acorde a los valores de mercado”, según se fundamentó entonces. Muchos de esos chalecos, hoy todavía los portan las fuerzas de seguridad provinciales en medio de la ola de balaceras narco que sacuden a Rosario. 

Chalecos antibalasPero no son los únicos policías que los usan. Fabricaciones Militares también confeccionó los chalecos del modelo 2.4E que se entregaron a la Policía de la Provincia de Buenos Aires. ANMAC, mediante la disposición DI-2021-59-APN-ANMAC#MJ ordenó la destrucción de 3446 de esos chalecos, porque no pasaron por las pruebas periciales. Pero nunca se notificó a la Policía bonaerense.

Gendarmería Nacional también compró una provisión de chalecos antibalas a Fabricaciones Militares. El Ministerio de Seguridad de la Nación pidió un ensayo balístico al Instituto de Investigaciones Científicas y Técnicas para la Defensa (CITEDEF) en noviembre de 2022. La prueba salió mal: los chalecos podían ser perforados. ANMAC y su dirección de Asuntos Jurídicos emitieron una disposición en contra. Pero las directivas nunca se cumplieron, y se sospecha que esas partidas también podrían haber sido adulteradas para ser puestas a la venta. 

Fabricaciones Militares, que podría llegar a estar en el lote de las empresas con participación estatal a privatizarse, queda así en la mira por reiterados casos de malapraxis: el gobierno libertario apunta que la empresa cuenta con recursos humanos exorbitantes, malos productos y caros, y un voluminoso déficit operativo. 

"Hace productos que fabrican mejor y más económico los privados", apuntan hoy desde defensa, señalando que existen 8 fábricas nacionales más, y que se debe trasparentar los mecanismo de contratación del estado. Fabricaciones Militares nunca fue multada ni su producción suspendida como establece el ANMAC (ex RENAR), mientras los chalecos siguen en circulación. 

por R.N.

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