Viernes 30 de septiembre, 2022

SOCIEDAD | 20-04-2022 10:50

Vayo Group: sospechas de estafa piramidal y el pedido de intervención de la IGJ

La Inspección General de Justicia quiere identificar a los verdaderos dueños de Vayo, la empresa de inversiones que promocionan las famosas. Investigación y posibles similitudes con Generación Zoe.

La dirección de Sociedades Comerciales de la Inspección General de Justicia de la Nación (IGJ) avanza en una investigación sobre Vayo Group, una empresa que ofrece -entre otras cosas- la posibilidad de realizar inversiones en el mercado de las criptomonedas y obtener rendimientos inéditos en el mercado. La firma, que se hizo conocida gracias a la publicidad de un centenar de famosos, está sospechada de realizar operaciones financieras no autorizadas en un esquema que podría asemejarse al del escándalo de Generación Zoe. Pero no solo eso. El organismo analizó quiénes son las personas que aparecen en los directorios de cada una de las sociedades y abrió la puerta a una de las grandes preguntas que se hacen los expertos en el tema: ¿quiénes son los verdaderos dueños de Vayo?

En el documento de la IGJ se identificaron 16 sociedades vinculadas a Vayo: Vayo Capital Buenos Aires Factoring, dedicadas a la actividad financiera y de inversión; Vayo CoinVayo BusinessPolo CoinFútbol CoinVayo ExchangeUniversal Exchange que proveen servicios de pagos, mandatario y soluciones informáticas; Vayo Finanzas, dedicada a la actividad financiera y de inversión así como a la compra y venta de inmuebles; Vayo Group, que se presenta dedicado a la prestación, desarrollo, explotación y comercialización de servicios informáticos y/o electrónicos; Vayo Inversiones, cuyo objeto comprende el estudio, investigación y asesoría de mercados para inversiones de capital; Vayo Real EstateGrupo Obras Latinoamericanas, ambas trabajo en el área de la construcción y la compra y venta inmobiliaria; Plan Tu Casa, dedicada a la actividad referente al telemarketing y marketing en general; Reparación Maquinarias y Automotor, cuya inscripción habla de construcción, reparación, compraventa, exportación e importación de vehículos. 

El organismo analizó la información y concluyó que "luego de recabar los datos de cada sociedad y el contrato social registrado se puede arribar a la conclusión de que todas las entidades referenciadas guardan algún grado de relación, ya sea por coincidir en su sede social y/o respecto de sus accionistas y/o miembros de sus directorios y/o participación contractual". 

Los nombres que aparecen detrás de las compañías no parecen tener la capacidad financiera como para haber montado un emporio de semejantes características. Por poner algunos ejemplos se puede mencionar a Ezequiel Enrique Amat, quien de acuerdo al documento de la IGJ es empleado de un supermercado; o Laura Daniela Barberan, beneficiaria de la Asignación Universal por Hijo y calificada por el Banco Central de la República Argentina con categoría 5, es decir, como deudora irrecuperable. 

Desde el organismos, de hecho, subrayaron que tales datos son de importancia "a efectos de descubrir quienes son los verdaderos sujetos implicados en operaciones que pueden poner en riesgo el capital o los ahorros de terceros mediante actividades presuntamente fraudulentas". 

Entre los demás personajes que se repiten en los directorios de las firmas también aparecen Ana María LavitolaMatías Ezequiel MansillaWalter Ramón CárcamoDaniel Felipe MilecaJosé Ignacio Morales Fernando Gastón Salazan. "Los pretendidos socios de estas sociedades se dedican a actividades diversas y -en principio- su estado patrimonial no da cuenta o resulta difícil de relacionar con el capital -aún pendiente de integración- aportado a estas sociedades, así como tampoco a los beneficios o utilidades que la actividad que realizarían las referidas sociedades dicen reportar", insiste el documento oficial. 

Por estos motivos, la IGJ procedió a requerir la extensión de la fiscalización estatal a las sociedades mencionadas, dispuso la realización de investigaciones e inspecciones correspondientes. 

La imputación del Gobierno a las famosas por la promoción de Vayo

En las últimas horas se conocieron otros avances contra Vayo de parte de organismos oficiales. La Dirección Nacional de Defensa al Consumidor y Arbitraje en Consumo imputó a la empresa por incumplir “incumplir la obligatoriedad de brindar a las y los consumidores información cierta y clara sobre el servicio que provee”, según sostuvieron fuentes oficiales a Infobae. 

El organismo, que pertenece a la Secretaría de Comercio Interior de la Nación le pidió información a Laurita Fernández, Zaira Nara y José María Listorti acerca de cómo era el arreglo con Vayo Business Vayo Coin para que promocionaran las marcas en sus redes sociales. Zaira, según relata el mismo sitio, aseguró en una story que había invertido en Vayo “sus ahorros personales”. Según contratos a los que accedió Infobae, se le ofreció cobrar 1,3 millones de pesos por mes. 

Vayo Business, historia y sospechas de estafa

En julio del 2021, NOTICIAS publicó la primera nota sobre Vayo Business, una de las 16 firmas que hoy está en la mira. En ese momento, decenas de celebrities recomendaban a sus seguidores que invirtieran sus ahorros en la plataforma. Con un speach financiero similar, todos prometían una rentabilidad inédita en el mercado. 

En ese entonces, por ejemplo, Zaira Nara le decía a sus seguidores que si invertían en Vayo Business podrían obtener un 135% de ganancias en apenas nueve meses. Celeste Muriega repetía los mismos beneficios y agregaba que la ganancia iba a ser la misma ya sea que los inversores aportaran por pesos o por dólares. En su caso, prometía que solo presentando el DNI, se podía duplicar lo invertido en ocho meses. Laurita Fernández recomendaba el sitio para hacer valer el “puchito” ahorrado y contaba que ella misma había hecho una inversión a 270 días con una tasa de interés del 15% (sin aclarar si fue en pesos o en dólares). Floppy Tesouro garantizaba que se podía ganarle a la inflación y hasta la mismísima Wanda Nara, desde Italia, remarcaba que Vayo otorgaba “una rentabilidad que no la están dando en ningún lugar”. 

Cuando se avanzó sobre el directorio de Vayo Business, se encontró que la sociedad se había creado en noviembre del 2011 y que sus accionistas eran Ana María Lavitola (con un 95%) y Matías Ezequiel Mansilla (con un 5%). Los mismos nombres a los que ahora le presta atención la IGJ. 

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Giselle Leclercq

Giselle Leclercq

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