Javier Catoni empezó a correrse del lugar del empresario conocido en La Pampa para entrar, con cálculo y ruido, en el terreno donde se dirime buena parte del experimento libertario: la marca, la interna y la candidatura. En una entrevista radial dejó caer la frase que busca instalarlo en el tablero sin pronunciar el nombre propio: dijo que lo tentaron para 2027 y que “la propuesta viene de arriba, de un tocayo mío”.
El dato no es sólo la insinuación, sino el modo. Catoni no se muestra como un cuadro partidario ni como un recién llegado ingenuo. Se define como alguien que entra “como ciudadano” y lo hace desde una ética de carácter: “hecho, derecho, recto, sincero y sin vueltas”, remarca. Pero, sobre todo, subraya un punto político que en La Pampa es dinamita: no hubo vínculos ni reuniones con los referentes locales libertarios. “Todavía no (hablé con Adrián Ravier), porque la orden viene de arriba”, sugiriendo que el canal real no pasa por Santa Rosa. La línea que traza es otra: apunta a un contacto directo en Casa Rosada.
¿Quién es Catoni? En los últimos años construyó un perfil público asociado al mundo empresario y a un universo de seguridad y disciplina personal que lo vuelve “televisivo” incluso antes de ser político. Esa estética —orden, eficacia, entrenamiento— calza con la gramática libertaria cuando busca outsiders con aura de gestión. Ahora, esa visibilidad intenta convertirse en plataforma electoral. Él mismo lo dijo: “He tenido reuniones con Nación para tentarme con este tipo de propuestas, ya más firmes, para las futuras elecciones”.
También trabaja una ambición en modo prudente. Ante la pregunta por el cargo, no define: “Creo que eso lo va a decidir un poco la gente”. Y agrega una idea que busca hacerlo digerible para el votante que rechaza la ambición cruda: “Yo creo en que siempre es de menor a mayor”. Incluso contó que le ofrecieron presidir un Consejo Vecinal de Seguridad y que, desde ese entorno, le insinuaron que él “apuntaba más alto”. El movimiento es clásico: decir “quiero competir” sin decir “quiero poder”.
En paralelo, arma una coartada social: anunció la creación de una fundació. “Para no ser ya Javier Catoni el que intenta ayudar, sino que es una fundación”, explicó. Es una manera de institucionalizar su figura y preparar el terreno de “gestión” antes de la boleta.
por R.N.














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