Tuesday 3 de February, 2026

SOCIEDAD | Hoy 11:28

Viral: el peso volvió a las casas de cambio en Europa

En un reel para Instagram, el influencer Sasha Viaja mostró la cotización de la moneda argentina en España.

Durante buena parte de las últimas décadas, el peso argentino (ARS) ha sido prácticamente invisible en las casas de cambio de Europa, al punto que viajeros que intentaron cambiarlo en aeropuertos o centros de cambio europeos escucharon que “no era válido” o que su cotización era nula en la Unión Europea. Esto no fue un accidente ni una cuestión de administración logística de oficinas de cambio, sino el resultado de una combinación de factores financieros, económicos y políticos que limitaron la aceptabilidad internacional de la moneda argentina.

En los mercados internacionales de divisas, no todas las monedas son “convertibles” o fácilmente negociables. Las grandes divisas como el dólar estadounidense, el euro, la libra esterlina o el yen japonés se intercambian libremente porque existen mercados líquidos y regulados que facilitan su intercambio entre bancos, empresas y operadores financieros. Las monedas de economías inestables, con controles de capital y alta inflación, suelen ser consideradas “exóticas” o restringidas, lo que significa que los mercados de cambio globales no las listan en sus sistemas ni las aceptan cotizar de forma habitual.

El peso argentino es considerado uno de los casos paradigmáticos como moneda inestable, debido a su historia de inflación crónica y controles sobre la compra y venta de divisas. La divisa entraba en esa categoría ya que no existían tasas oficiales accesibles en Europa. Sin embargo, el influencer argentino Sasha Viaja grabó un reel en el que una casa de cambio española mostraba la compra - venta de la moneda nacional. "Algo bien están haciendo en Argentina, hace mil que no entraba en una casa de cambio. entró en una casa de cambio y mirá lo que encuentro. por primera vez en Europa lo encuentro", destacó el joven, mostrando una pantalla con la cotización del peso argentino. 

Durante años el país aplicó fuertes restricciones cambiarias que limitaban la compra de dólares y otras monedas extranjeras por parte de residentes y empresas, encareciendo y limitando el acceso al mercado oficial de divisas. Con ese tipo de limitaciones, no solo se fracturaba el mercado interno de divisas y se generaban brechas entre tipos de cambio oficiales y paralelos, sino que también se reducía la confianza externa en la moneda, dado que los intermediarios internacionales no podían ver un mercado de ARS con precios transparentes y estables. Por ello, fuera de la región prácticamente nadie cotizaba, compraba o vendía pesos en casas de cambio o plataformas de intercambio Europeo o estadounidenses. 

La situación comenzó a cambiar con las políticas del gobierno de Javier Milei, instalando un plan económico radicalmente diferente al de sus predecesores. El mandatario planteó desde el inicio una agenda de liberalización económica extrema, priorizando la estabilidad fiscal, la reducción de la inflación y la apertura de mercados. Entre sus primeras medidas estuvo la eliminación de muchos controles cambiarios que habían restringido durante años el acceso al dólar y otras divisas en Argentina. 

A mediados de 2025, bajo la presión de una crisis de confianza, Milei y su ministro de Economía acordaron con el Fondo Monetario Internacional (FMI) un acuerdo financiero de 20 mil millones de dólares que incluía la eliminación de la mayoría de restricciones al mercado de cambio. El Banco Central argentino permitió que el peso fluctuara dentro de bandas definidas frente al dólar, eliminando el cepo que había monopolizado y fragmentado el mercado cambiario argentino. Esta medida fue clave para que el peso empezara a transitar hacia un régimen más flexible, lo que en teoría podía facilitar su integración en mercados internacionales más amplios.

La liberalización cambiaria fue concebida como un paso hacia la convertibilidad internacional —que permitiría que bancos y casas de cambio europeos pudieran cotizar y negociar pesos sin temores regulatorios o prácticas controladas desde Buenos Aires—, pero su implementación ha sido gradual y en algunos casos parcial. La aceptación plena del peso argentino en las casas de cambio europeas no se restablece de inmediato; se requiere políticas liberales locales y también mercados líquidos, acompañado de una gran confianza internacional, para que los proveedores de divisas quieran mantener inventario de ARS. Algo que todavía se está construyendo tras años de volatilidad y controles.

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Gustavo Winkler

Gustavo Winkler

Periodista

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