Jueves 26 de enero, 2023

MUNDO | 07-01-2023 00:43

El Papa Francisco y el fantasma de Benedicto

De las internas vaticanas con el pontífice emérito al destino común de una salida temprana.

Benedicto XVI era consciente de la situación problemática que creó su renuncia para Francisco. Por primera vez en 2.000 años de historia, el Papado tenía dos Papas viviendo muy cerca.

Y un Papa emérito residente en el Vaticano podía crear problemas reales para el Papa reinante. Existía un peligro real de dividir las lealtades de los católicos si el nuevo Papa, el argentino Jorge Bergoglio, tomaba decisiones que se apartaban de las políticas esbozadas por su antecesor. Y fue lo que sucedió.

A pesar de una promesa inicial de mantenerse al margen, Ratzinger hizo una serie de declaraciones que entraron en conflicto con la postura del Papa Francisco. En abril de 2019, envió un largo ensayo a una revista alemana la que tomaba una posición contraria a la de su sucesor sobre el escándalo de los abusos sexuales por parte de clérigos.

Benedicto XVI vinculó la crisis en curso dentro de la Iglesia Católica con la revolución sexual de la década de 1960, pasando por alto el hecho de que la historia de la Iglesia mostraba que el abuso por parte de clérigos no era solo un fenómeno del siglo XX.

Marco Politi, corresponsal en el Vaticano del diario La Repubblica y coautor (con Carl Bernstein) de “Juan Pablo II y la historia oculta de nuestro tiempo”, marcó que Joseph Ratzinger “no era apto para el papel papal”. Y el veredicto del historiador del Papado, Michael Walsh, después de un pontificado de deriva y decepción,  se mantendrá: “fue desastroso”. Un destino que Francisco busca evitar corriéndose de la escena cuando decida dejar la cabeza de la Iglesia.

 

por R.N.

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