MUNDO | 22-12-2019 09:42

Trump a juicio político: qué es lo que viene

Los diputados demócratas acusaron al presidente de abuso de poder. El senado con mayoría republicana será quien lo juzgue.

Trump deberá enfrentar un proceso de impeachment. Los demócratas que controlan la cámara baja acorralaron al presidente. Y aunque la mayoría republicana en senadores podría salvar a Donald Trump, creen que habrá valido la pena. De cara a las elecciones presidenciales del 2020, el actual mandatario marcha como gran favorito. Pero las acusaciones de “abuso de poder” y “obstrucción al trabajo del Congreso” contra el presidente pueden invertir la polaridad -al menos en algunos estados- en favor del precandidato demócrata Joe Biden, hoy el mejor rankeado en  la oposición, y blanco justamente de las cuestionadas maniobras internacionales de Trump. 

La semana pasada, la comisión de investigación publicó su informe, en el que concluyó que Trump retorció la política exterior de Estados Unidos con Ucrania, con el propósito de que el país europeo abriera dos investigaciones "políticamente motivadas" para favorecer su reelección. Según la comisión encargada de investigar el impeachment, Trump pretendía que las autoridades ucranianas investigaran a Biden -y a su hijo Hunter- por supuestas corruptelas en sus negocios en Ucrania, e indagaran "la teoría de que fue Ucrania, y no Rusia, quien interfirió en las elecciones presidenciales de 2016". Para conseguir que el presidente ucraniano Volodimir Zelenski siguiera esa línea, Trump condicionó la ayuda militar que Washington envía a Kiev. 

Caza de brujas. Trump juega a victimizarse. Y acusa a los demócratas de poner en juego la democracia con fines políticos. Hasta ahora, en la historia estadounidense, solo dos presidentes han sido sometidos a un impeachment: Andrew Johnson, que salió airoso; y Bill Clinton, que pudo capear sus mentiras en el caso Lewinski (Richard Nixon dimitió antes de ser cesado por el Watergate). 

En el caso de Trump, el actual presidente insistió en ser blanco de “un proceso más injusto que el de los juicios de Salem por brujería”, en una carta que envió a la titular de la Cámara de Representantes, la líder demócrata Nancy Pelosi. "Escribo esta carta para la Historia y para poner mis pensamientos en un registro permanente e indeleble", expresó Trump contra lo que considera "una cruzada partidista" de los demócratas que “no han superado la derrota de Hillary Clinton en las elecciones presidenciales de 2016”. "Fracasaron totalmente con el informe Mueller porque no había nada que encontrar, así que decidieron pasar a la siguiente caza de brujas con la llamada telefónica a Ucrania", marcó. 

La oposición señala que al verse Trump liberado de la acusación por la injerencia rusa en su favor, se sintió avalado a ir por todo. De hecho la llamada de Trump a Zelenski se dio al día siguiente de que Robert Mueller (ex director del FBI) testificara en la investigación sobre supuesta ayuda de Vladimir Putin en las elecciones de 2016. "Con eso vi que el presidente cree que está por encima de la ley y que no rinde cuentas ante nadie. Que era necesario este camino y sigo creyendo que lo es", marcó el demócrata Adam Schiff, quien impulsa las investigaciones como presidente de la Comisión de Inteligencia de la Cámara de Representantes. 

Estados Unidos

Objetivo cumplido. Según Schiff, aunque el Senado de mayoría republicana tumbe el proceso de destitución iniciado contra Trump, “no habrá sido un fracaso” por cumplir con los mandatos constitucionales. Pero vale también en términos políticos. La discusión coronó a Biden como principal retador, cuando a los demócratas se le complicaba producir un candidato de peso. Hoy el ex vicepresidente, y el senador Bernie Sanders (que en el 2016 quedó en el camino tras ser derrotado por la ex secretaria de Estado Hillary Clinton), son los nombres más fuertes para darle la pelea a Trump en los comicios del próximo año. El 24% de los votantes del Partido Demócrata apoyaría hoy a Biden frente al 22% que respaldaría a Sanders, como señalan los sondeos llevados a cabo por NPR, PBS NewsHour y Marist. Los dos candidatos acumulan casi la mitad de los votos demócratas y los independientes de tendencia izquierdista, y en tercer lugar se ubica Elizabeth Warren (17%) la senadora por Massachusetts a la que Trump apodó “Pocahontas” por hacer campaña realzando sus raíces indias. 

La ventaja de Biden consiste en entender que los demócratas no deben exagerar el giro a la izquierda que pregonan otros dentro del espacio político. El ex vicepresidente de EE.UU. lo dejó en claro tras la aplastante derrota que sufrió el Partido Laborista británico en las elecciones de la semana pasada en el Reino Unido. “Esto debe servir de ejemplo (Ndr: para los Demócratas) sobre lo que ocurre cuando una formación se bandea demasiado a la izquierda", marcó diferenciándose de los senadores Sanders y Warren. 

Trump por su parte insiste en que esto lo beneficiará: "los votantes son sabios y no dejarán que los demócratas queden impunes de su guerra abierta contra la democracia estadounidense. Los harán responsables en las próximas elecciones de 2020", auguró. 

Testigos y pruebas. El líder de la minoría demócrata en el Senado de Estados Unidos, Chuck Schumer, ya pidió al líder de la mayoría republicana, Mitch McConnell, que incluya en la comparecencia a cuatro testigos, asesores y ex asesores de la Casa Blanca. Schumer manifestó que prefieren que se produzca un juicio político con testigos y nuevos documentos, un claro desafío a los principales líderes republicanos, que han argumentado que un impeachment corto y sin comparecencias evitaría que el Senado se convierta en un "circo partidista".

Entre los testigos que piden los demóratas se cuentan el jefe de gabinete interino de la Casa Blanca, Mick Mulvaney; el ex asesor de Seguridad Nacional John Bolton; Robert Blair, uno de los asesores de Mulvaney; y Michael Duffey, uno de los directores adjuntos de la Oficina de Presupuesto. 

"Creemos que todo esto debe ser considerado en una sola resolución. El asunto de los testigos y los documentos, que son los asuntos más importantes a los que nos enfrentamos, deben decidirse antes de que sigamos adelante con el proceso de destitución", destacó Schumer.

Pero la mayoría republicana en el Senado tiene el poder de establecer las reglas del juicio político. Claro, para ello precisa que casi todos los representantes republicanos (solo puede prescindir de dos) estén de acuerdo.

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Maximiliano Sardi

Maximiliano Sardi

Editor de Internacionales.

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