OPINIóN | 19-07-2020 05:27

Alberto Fernández runner: la semana en la que lo corrieron todos

Del desplante de los legisladores de la oposición a las críticas de Hebe de Bonafini y Víctor Hugo Morales que el Presidente salió a contestar.

En una cuarentena en la que el presidente ha estado a las corridas (su Whastapp acusa que arranca su actividad a las 7 de la mañana y apoya el teléfono en la mesita de luz cerca de la 1am), la semana arrancó para Alberto Fernández con la negativa de los legisladores de Juntos por el Cambio de aceptar una reunión para discutir temas parlamentarios (y cerrar grietas)

Los referentes de la oposición en el Congreso pedían una cita a solas con el mandatario tras la invitación -apenas unas horas antes- de Sergio Massa el domingo. Con el plan de cerrar frentes en la mira, el presidente cedió finalmente a la pedición y el Zoom con diputados y senadores tuvo lugar una hora antes que con el resto de los bloques.

Primera corrida. Una que motivó el primer “fuego amigo”."Pero, ¿quién gobierna, Fernández? ¿Quién gobierna? Si no quieren venir, que no vengan. Que venga la izquierda nada más", se enojó Hebe de Bonafini en declaraciones a Radio del Plata. La titular de Madres de Plaza de Mayo sacaría un día después una carta durísima contra el presidente.

"Las Madres estamos muy dolidas con el Presidente, muy dolidas con lo que hizo, porque no puede sentar a la mesa a todos los empresarios que sentó, como si fueran amigos, a los tipos que saquearon el país. ¿Cómo les podemos pagar el sueldo a esos tipos para que le paguen a los trabajadores?", dijo Bonafini en referencia a la Asistencia de Emergencia al Trabajo y la Producción (ATP).

Y siguió marcando la agenda trunca del presidente: "Lo de (la expropiación de) Vicentin, iban a hacer esto y lo otro, y después se arrepintieron y quedó en la nada. También les íbamos a sacar un tanto por ciento a los más ricos y ya quedó en la nada. Me parece que nos vamos a pique así", enumeró Hebe crítica.

El Presidente admitió que se equivocó con Vicentin por creer que "iban a salir todos a festejar" tras el anuncio de intervenir la firma, y reconoció que tuvo una "percepción errada" sobre una medida que apuntaba a rescatar la empresa. Y le respondió a Hebe: “tengo la enorme responsabilidad de ser el Presidente de todos los argentinos”.

Las Madres de Plaza de Mayo le devolvieron por Twitter: "Su respuesta nos alienta a seguir luchando". "Si hacés una limpieza tenés que meter preso a medio gabinete, uno es Felipe Solá. Por eso no se abren los archivos para decir qué pasó con nuestros hijos. Si se abrieran esos archivos, saldrían a la luz infinidad de civiles que después juraron cargos", le apuntó Nora Cortiñas.

Al presidente no le daban tiempo de elongar y venía otro pique. “Se hace intolerable, a veces, algo como lo de Venezuela; ver a un gobierno que uno imaginó, de centroizquierda, peleador desde la América Latina que se soñó distinta, de rodillas ante Trump; da mucha vergüenza, da mucho dolor, da muchas ganas de tirar todo a la marchanta”, sumó Víctor Hugo Morales en “El Diario de la Mañana” (AM750), sobre la posición frente a las violaciones de los derechos humanos denunciadas por la ONU a las que el Argentina suscribió.

El presidente lo escuchó, agarró el teléfono y lo llamo al trote.“Estamos en un tiempo de Argentina donde cada uno usa la parte que le conviene de la información”, empezó el presidente en una charla que duró 22 minutos, en la que Alberto hizo su descargo.“Hebe de Bonafini y Víctor Hugo son 4 de copas: ¡Cómo van a criticar a Alberto Fernández por recibir a empresarios!. Argentina necesita dirigentes, periodistas y personas que colaboren, porque así nos vamos al carajo”, opinó Chiche Duhalde, insistiendo que el presidente no debe darle entidad a cualquiera que lo critique.

La última de esas corridas por izquierda se dio el viernes post anuncios. “Hoy le dieron la cadena nacional para que hable el carcelero de Milagro Sala, que ayer nomás fusiló dos pibes en el penal de Gorriti. ¿Es con todos? ¡Hay límites!”, escribió Fernando Esteche en Twitter refiriéndose a la participación del gobernador de Jujuy, Gerardo Morales, en la conferencia en la que también hablaron Axel Kicillof, Horacio Rodríguez Larreta, Jorge “Coqui” Capitanich desde Chaco, y la “muteada” Arabela Carrera, gobernadora de Río Negro.

"Si alguien pretende que deje de dialogar, va a ser imposible", había dicho el presidente en la conferencia de prensa del viernes, respondiendo a quienes lo corrieron por izquierda toda la semana en su espacio político. 

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Maximiliano Sardi

Maximiliano Sardi

Editor de Internacionales.

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