OPINIóN | 21-12-2022 18:16

Bitácora de un año más que desafiante

La industria fintech sufrió en el 2022. Pero el escenario todavía es auspicioso en la región, donde el 60% de la población aproximadamente aún no está bancarizada.

Llegando a fin de año, no quedan dudas de lo desafiante que ha sido este 2022. Después de dos años de pandemia y atravesar estadíos muy complejos a nivel económico, no solo nacional sino también internacional, el balance sobre cómo llegamos hasta acá, cómo superamos diversos obstáculos pero también cómo el contexto global golpeó a la industria, da cuenta de la capacidad de resiliencia que podemos llegar a tener los emprendedores argentinos.

Si nos proponemos mirar hacia atrás y hacer una bitácora de todo lo recorrido, no podemos ignorar las turbulencias sufridas en el camino en diferentes rubros, pero sobre todo en las empresas de base tecnológica. Empresas multinacionales de alta talla, reflejaron que el contexto no se puede evadir y algunas decisiones basadas en este, pueden traer grandes consecuencias. 

Reducción de personal, giros en la estrategia comercial y financiera, disminución de presupuesto, entre muchas otras, fueron algunas de las acciones que se tuvieron que tomar en muchos casos por la difícil situación coyuntural. Si bien la planificación puede virar a lo largo del año, en muchos casos, hubo disparadores que hasta compañías de alto nivel tuvieron que retroceder ante ciertas proyecciones. En este sentido, aunque las realidades son distintas, no se puede estar ajeno a esto, por lo que la templanza y visión tanto a corto como a largo plazo son fundamentales para surfear los momentos difíciles.

Según el estudio “Evolución del empleo fintech 2022” realizado por la Cámara Argentina Fintech en conjunto con Great Place to Work Argentina, el sector fintech da trabajo a más de 27.000 personas en el país, es decir cuatro veces más que los empleos que existían en 2017.

Por su parte, en un país donde la inflación podría llegar a los tres dígitos, las consecuencias en la economía y en el sector financiero no tardan en hacerse ver. Un estudio de la CEPAL, refleja que la inflación tuvo un ascenso contínuo en el año colocándose en un promedio regional de 8,4% a junio, lo que equivale a más del doble del valor promedio registrado en el período 2005-2019.

A nivel subregional, se observó que América del Sur presentaba en promedio el mayor nivel de inflación a comparación de Centroamérica, y el Caribe. Esto tuvo como consecuencia que los bancos centrales aumenten sus tasas de política monetaria y reduzcan los agregados monetarios. 

A su vez, la incertidumbre a nivel global derivada por los conflictos internacionales, el aumento de las tasas de interés también en los países desarrollados y las persistentes presiones inflacionarias seguirán afectando a las economías de la región. Es por eso que se prevén bajas tasas de crecimiento que rondarán entre el 1,6 % y 2,3 % durante los próximos dos años.

Por último, de acuerdo con datos del Banco Mundial, el déficit fiscal sigue siendo alto y la emisión monetaria para financiar dicho déficit contribuyó a acelerar la tasa de inflación, que a agosto de 2022 se encontraba en 71% anual. En esta línea, la economía sigue mostrando desbalances que limitan la sostenibilidad del crecimiento.

Hoy en la región, el 60% de la población aproximadamente aún no está bancarizada y alrededor de 15 millones de personas físicas son asistidas financieramente con algún tipo de crédito en Argentina. 

Sabemos que queda mucho por hacer para lograr una inclusión financiera real, pero tanto nosotros como otras empresas del sector estamos comprometidas en el desarrollo e implementación de soluciones que favorezcan y contribuyan a este objetivo tan grande. En esta línea, consideramos que nuestro servicio genera valor genuino tanto para usuarios como entidades financieras, lo que conlleva una responsabilidad y un gran desafío de escalar el negocio, ya que la misión es la verdadera bancarización

Somos conscientes que el próximo año también traerá nuevos desafíos y obstáculos a superar, pero durante el 2022 se tocó un fondo que hacía mucho no se veía a nivel global y es posible vislumbrar una recuperación en toda la región. Por eso también vale la pena recalcar que en un año complejo como pocos, tanto nosotros como otras empresas del sector, seguimos generando valor y brindando servicios de calidad. Eso quiere decir que, aún en un período de retracción económica, cuando un negocio genera resultados positivos y ofrece servicios de calidad para ambos lados, el crecimiento es posible.

Por todo lo expuesto, aunque el camino sea complicado y desafiante, el próximo año existirán mejoras y ojalá, a fin de año, podamos hacer una evaluación de una bitácora diferente.

*CEO de Alprestamo

por Julián Sanclemente *

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