Lunes 16 de mayo, 2022

OPINIóN | 09-06-2020 15:06

"República de la impunidad", el nuevo libro de Federico Delgado

El fiscal federal reflexiona sobre las razones que lo llevaron a publicar su último trabajo: el silencio ciudadano, funcionarios “acomodaticios” y jueces “rock star”.

El título explica el contenido del libro: "República de la impunidad" (Editorial Ariel). Los argentinos olvidamos la república y nos acostumbramos a vivir habitados por la impunidad. El texto apunta a recuperar la sedimentación democrática del republicanismo, que fue la combinación más exitosa para que las sociedades se reconozcan en la ley, que equivale a mandar obedeciendo. Concibe a la impunidad como un artefacto construido colectivamente y que generó una forma de ejercicio del poder que se alimenta de la impunidad y por ello permanentemente la renueva. Trabajé en tres planos.

En el primero, me enfoqué en el rastreo de la genealogía de la impunidad. Ello me llevó a repasar el peso específico de algunas decisiones de nuestros padres fundadores, el impacto de ciertos hechos traumáticos de nuestra historia en la subjetividad de los ciudadanos y su relación con la debilidad institucional. También, los efectos que tienen en la hechura de la impunidad los silencios de los ciudadanos. En particular, me ocupo de los abogados, de los judiciales, de los dirigentes y de los periodistas.

El nuevo libro de Federico Delgado.

En el segundo, enumero los incentivos que generaron una burocracia judicial que hace un culto a las formas, que a menudo olvida que la justicia es un servicio público y que creó ese tipo ideal que llamo funcionario “acomodaticio”, porque se adapta a los vientos que corren. Destaco las transformaciones institucionales que permitieron a algunos jueces y fiscales articular relaciones con actores que no son queridas ni permitidas por la Constitución. Puse particular énfasis en la dinámica de las causas armadas, en el rol de un tipo de juez que llamo “rock star” y, especialmente, en todo lo que tiene que ver con los expedientes que parecen legales, pero que funcionan como un instrumento que fabrica ilegalidades.

En el tercer plano, abordo cómo es la afinidad electiva entre la corrupción y la impunidad. Especialmente, cómo se generó en nuestro país una forma de ejercicio del poder político que concibe al Estado como un “botín”. A la par, me detengo en el funcionamiento interno de las prácticas que sostienen ese modo de usar las instituciones para fines propios y que incentivan acciones egoístas y que niegan la república. Pero también, ensayo una explicación sobre las razones que hacen que esa perspectiva de ejercicio del poder sea muy remunerativa para unos pocos a expensas de la mayoría que la padece.

La impunidad es una cuestión dramática para cualquier organización social porque no se puede vivir sin premios y sin castigos. Cuando ello pasa, dominan los más fuertes, los que más dinero tienen o los de mayor poder político. Entonces, las sociedades se vuelven desiguales y violentas. Cuando un cuerpo político se acostumbra a convivir con la impunidad, la ley y la justicia se convierten en fuerza. Allí la república es una quimera.

por Federico Delgado

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