jueves, noviembre 21, 2019

PERSONAJES | 11-02-2019 17:38

Willy Crook: “Politizarse es antiartístico”

Músico emblemático del funk local, repasa su historia y habla del Indio Solari, Pappo y su particular visión del mundo.

La batalla parece agotadora y desigual. En un bando se agrupan varias decenas de turistas que comen, ríen, toman y gritan sentados en sus mesas, mientras el fresco de la noche pinamarense se cuela por las ventanas del bar. Hacen ruido. Del otro lado de la grieta los enfrenta sólo un hombre, 53 años, pelos enrulados, remera negra, nariz pronunciada, pocas arrugas. No necesita hacer sonar su clarinete negro para que se note que transpira rock. Sin embargo, cuando lo hace, con maestría, sólo lo siguen unos pares de ojos y oídos que intentan escuchar su música sobre las charlas de pub.

Una señora rubia lo mira de costado, algo molesta. No tiene la menor idea de que a unos metros sopla con fuerza Willy Crook, quizás el músico más emblemático del funk local junto a sus Funky Torinos, ex saxofonista de Los Redondos. La escena parece una reedición playera y sudaca de David contra Goliat. “Es algo frustrante tocar para un público que no te va a ver exclusivamente, pero esto es rock and roll, no es karaoke ni una góndola de ofertas, es parte del inventario de problemas de un músico”, dice Crook, que, como un profesional, toca y toca hasta que las agujas del reloj ven pasar las dos de la mañana. Recién ahí se prende el grabador.

Willy Crook: Estoy en el mejor momento de mi carrera sentimental y artística, estoy rodeado de gente joven y piola que si no me ama, al menos me soporta. Mis canciones nunca se van a cantar en la cancha, pero siempre hice lo que quise, vivo de lo que me gusta y me siento un privilegiado.

Lucía, su novia cordobesa de 20 años, lo mira y se divierte. Los dos están sentados ante NOTICIAS en el fondo del bar Nelson, sobre un sofá gastado y a la moda. Desde ahí Crook despliega su otro talento, que Lucía le festeja una y otra vez: le gusta reír y hacer reír. Habla rápido, con una voz arenosa, clandestina e inconfundible, siempre en busca del chiste. En ese momento, un mozo interrumpe la charla y el músico aprovecha.

Mozo: ¿Willy, qué tomás?

Crook: Rehenes y represalias.

Todos ríen.

De local. En la tarde siguiente, NOTICIAS pasa a buscar a Eduardo Guillermo Pantano Crook (así figura en el DNI) por la casa de su madre en Villa Gesell. El músico no trajo su histórico auto marca Torino, que luego le daría nombre a su banda, y anda a pie. En el rancho donde este medio levanta al saxofonista, a poca distancia del aeropuerto de la ciudad costera, nació y se crió Willy. No duró mucho ahí: cansado de las exigencias de la escuela, largó primer año de la secundaria –donde, irónicamente, se llevó música a marzo– y comenzó su carrera.

Grabó los dos primeros discos de Los Redondos, de donde se fue distanciado con el Indio Solari, tocó con Los Abuelos de la Nada, Riff, Charly García, Calamaro, Los Fabulosos Cadillacs, y siguen los nombres. Fue telonero de David Bowie y de James Brown. Se dejó el pelo largo, se dejó las rastas, se las sacó, se emborrachó, se dejó de emborrachar, escribió un libro –“Memorias improbables”–, trabajó de pintor, plomero, mecánico, camarero, tuvo un hijo, estuvo internado en el Borda, vivió de noche y ahora, dice, se “aburrió” de esa vida. Recorrió el mundo, se radicó en España, en Marruecos, en Francia, y cuando volvió al país y lanzó su banda, que todos esperaban como una continuación de Los Redondos, soportó insultos y descalificativos por hacer música “de puto”, como le decían al novedoso funk que traía encima. “Pagaban la entrada sólo para venir a insultarme”, se ríe Willy. Nunca largó la música, y el año que viene sale “Twice”, su nuevo disco.

Noticias: ¿Cómo está el ambiente hoy? ¿Tiene futuro el rock?

Crook: El futuro musical es idéntico al presente: electrónico. Hay mucha gente joven, igual, a la que le llegó la cultura de Charly o de Manal y que la mantienen viva, como mi hijo o mi amada, que no escuchan lo mismo que su generación. El problema de hoy es que hay una gran cantidad de bandas que son muy idénticas, pero cuando entiendan eso y busquen diferenciarse se va a solucionar. Hay gente joven muy talentosa.

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Noticias: ¿Escucha música electrónica?

Crook: Sí. Muchos de mis contemporáneos no entienden que esto no es el futuro, es el presente, como la cumbia, que me plantea un conflicto moral: la detesto, pero veo que mucha gente se pone contenta con ella y yo no puedo ser un vigilante. Si fuera por mí, le pondría una canaleta y un tachito de verano para que chorree la grasa, pero si la cumbia pone contento a alguien en este mundo cruel, no puedo decir nada.

Noticias: ¿Qué no le gusta de la cumbia?

Crook: El volumen al que la escuchan (ríe). Pero Gilda, por ejemplo, me re cabe. Después es todo igual, más de lo mismo, como el trap.

Noticias: Sorprende esto que cuenta de la música electrónica. Lo que piensa la mayoría de la relación entre ese género y el rock es la imagen que dejó Pappo, cuando se peleó con DJ Deró.

Crook: Eso fue porque Pappo era muy bueno poniéndose violento al pedo. A mí también me hizo un par de maldades: él vivió en mi casa durante un tiempo, y un día nos habían invitado a un club. En una jugada errónea, le di las entradas a él, y cuando vamos a entrar, Pappo pasa y me quedo atrás. El guardia le preguntó si estábamos juntos y él dice: “No lo conozco”. Fue un hecho artístico. ¡Me dejó afuera! Volviendo a la electrónica, creo que hay algo en los músicos que se llama el “cómo qué”. No sé bien qué es, cómo se llama ni cómo se expresa, pero sé esto: algunos lo tienen y otros no. Y si no tenés el “cómo qué”, da lo mismo que toques el charango con una remera del Che Guevara en la tumba de Atahualpa Yupanqui: no va pasar nada. En cambio, si utilizás las herramientas de la tecnología para hacer música, y tenés el “cómo qué”, el resultado va a ser música.

Noticias: El último año salieron a la luz varias denuncias de acoso contra músicos de rock. ¿Qué sensación le deja el tema?

Crook: Me gustaría que no entre todo en la misma bolsa. Hay eventos desafortunados, como lo de (Gustavo) Cordera, pero hay que ser muy riguroso en la veracidad de las acusaciones: el hombre ya no vuelve cuando lo catalogan así. Pero es un problema real, la mujer está indefensa ante el hombre violento.

Noticias: ¿En el rock pasa más que en otros ámbitos?

Crook: Ninguno de los que conozco, y a ninguno con los que he compartido shows, los he visto en una actitud de ese tipo. Pero es verdad que en el rock sí hay una gran actividad sexual en la que a veces no se constata del todo las edades.

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Noticias: Bueno, Roberto Pettinato sí tiene una denuncia.

Crook: Una denuncia mediática, y eso marca la veracidad de los hechos. Pero eso le repercutió y le cagó trabajo. Me gustaría que cuando haya una denuncia mediática se acompañe en la Justicia, porque si no es un choque de una palabra contra la otra. Igual, a riesgo de ponerme en contra a mi género, la mayor parte de las denuncias son ciertas. También hay una sensibilidad exacerbada. Lo que antes era un piropo, hoy no se puede volver a decir, pero si las mujeres necesitan que sea así, nos tendremos que acostumbrar.

Noticias: ¿Qué otras cosas no le cierran de la actualidad?

Crook: No me cierra el capitalismo ni ninguna forma política. Creo en el autogobierno de la conciencia. La individualidad tiene dos caras: que seas narcisista, o  que intentes generar algo que haga bien a todos. No hagas lo que no querés que te hagan.

Noticias: Es casi anárquica la idea.

Crook: Anárquico-monárquico, como Patricio Rey, una figura representativa pero con libertad de acción. Patricio Rey era eso: una figura que no existía, un misticismo para no darle poder a una sola persona, que siempre es falible, una figura de algo que nunca iba a venir pero que había que hacer lo que decía porque lo decía. Fue la mejor influencia que tuve aunque no existió, y decidió que yo fuera saxofonista.

Noticias: Hace poco el Indio cumplió 70 años. ¿Habla con él?

Crook: Le tengo mucho aprecio, fue un gran hermano mayor, pero está en un camino que no me incluye. No fui indispensable en su vida, aunque él si fue indispensable en la mía.

Noticias: ¿Le dijo eso alguna vez?

Crook: No tuve ocasión, y como he dicho barbaridades de él, no creo que me invite a su casa. ¡Una vez dije que el Indio es más aburrido que un telo sin espejos! Aunque hoy el camino sea diferente, estoy orgulloso de aquel rockerismo acérrimo.

Noticias: ¿Qué sensación le dejó la tragedia de Olavarría?

Crook: La tragedia es que hayas caído en preguntarme del Indio. Creo que está haciendo cosas sin criterio, hace shows para unas multitudes que no sabe manejar. Cuando las cosas se empiezan a poner muy extrañas, como dar conciertos en los que no tenés las prestaciones necesarias, estás borrando con el codo lo que yo aprendí de tu boca. En ese punto disiento un poco… tiene que ser más consciente. Él mismo me enseñó a no dar declaraciones, algo antiartístico, como es antiartístico politizarse. A su favor, puedo decir que él me enseñó a no hacerlo, así que por lo menos quedo yo como para mantener su legado.

Juan Luis González (Desde Pinamar)

jlgonzalez@perfil.com

@juanelegonzalez

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