Sunday 23 de June, 2024

PERSONAJES | 27-04-2024 09:05

Alfredo Castro: “La cultura modifica a las personas”

Uno de los actores más respetados y reconocidos de Chile, defiende al cine latinoamericano. Papeles y proyectos en Argentina.

La rigurosidad con la que prepara los personajes a los que encarna, la facilidad exhibida para la transformación, su naturalidad al decir, el espíritu camaleónico y la extraordinaria capacidad de transfiguración que despliega en la pantalla han convertido a Alfredo Castro en uno de los actores más respetados y admirados de las últimas décadas.

La alianza con el cineasta Pablo Larraín dio lugar a títulos inolvidables como “Fuga”, “El club”, “Tony Manero” y “El Conde”, que colocaron a Chile en el panorama de los festivales y de los premios alrededor del mundo.

Su vínculo cada vez más afianzado con Argentina ha generado propuestas tan disímiles como “Rojo”, “Karnawal”, “La Cordillera”, “Los colonos” y “El suplente”.

El estreno reciente de “El viento que arrasa”, película de Paula Hernández basada en la novela de Selva Almada, le permite a NOTICIAS mantener un diálogo con este intérprete, que acaba de ganar su cuarto Premio Platino en la categoría de mejor interpretación masculina de televisión por su trabajo en la serie “Los mil días de Allende”.

Noticias: ¿Qué lo sedujo para interpretar a ese reverendo tan particular en “El viento que arrasa”?

Alfredo Castro: En primer lugar la gran escritura de Selva Almada, después, la adaptación del guión que fue maravillosa, muy respetuosa de la novela y obviamente el carácter del reverendo. Para mí, su figura representa una cercanía política muy grande con el mundo más conservador, de la ultraderecha que está aconteciendo en Latinoamérica y en el mundo. Una mirada de la vida que encarna lo más retrógrado y machista. En la historia hay un contrapunto interesante en el hecho de que hay dos padres que luchan por su hija y su hijo de manera diversa. 

Noticias: ¿Cuánto tiempo de ensayo requiere componer a un personaje tan complejo como el reverendo Pearson?

Castro: Pues no me gusta ensayar. Encuentro que le hace muy mal al cine haber ensayado mucho, tengo la sensación muy personal de que va matando un poco la naturalidad. Y el cine esencialmente para mí es eso desconocido que sucede cuando la directora da la voz de acción. Leímos muchísimo y yo soy sumamente respetuoso de las decisiones de la dirección. 

Noticias: En este momento hay mucha preocupación en el ámbito de la cultura nacional, ¿cómo ve el tema siendo usted tan cercano al cine argentino?

Castro: He firmado varias cartas y he hecho algunos videos pidiendo la defensa del INCAA y de todas las estructuras de la cultura que están siendo atacadas por este gobierno. Me parece lamentable la situación, muy triste, porque las industrias culturales son muy importantes en todos los países, incluso monetariamente. Hablamos de fuentes laborales y además de la imagen país que generan, eso no se puede desconocer.

Noticias: ¿Y por qué ven a la cultura como un enemigo?

Castro: Porque la cultura permite cambiar ideas, modificar a las personas. Quien vea “El viento que arrasa”, por ejemplo, no va a estar de acuerdo con el reverendo Pearson, su manera de educar a su hija, su fanatismo. Eso impacta al público, lo hace sentir cosas buenas o malas y entenderlas. Eso a la derecha nunca le ha gustado porque cuanto más ignorante e insensible se tenga al pueblo mejor, así gobiernan y roban tranquilos.

Noticias: Lo hemos visto en varias películas argentinas como “La Cordillera”, “Karnawal”, “Rojo” y ahora “El viento que arrasa”. ¿Por qué le gusta tanto trabajar acá?

Castro: Por la calidad artística y la sensibilidad de sus directores y directoras, es gente tremendamente creativa que toca temas contingentes y he sido convocado por ellos, “Rojo”, de Benjamín Naishtat, por ejemplo, es una película que yo quiero mucho. Me gusta esta hermandad, esta conexión que hay en Latinoamérica e Iberoamérica construyendo una industria cinematográfica bien cohesionada que pueda competir con la industria norteamericana  y europea. Que sepan que el Sur también existe, como dice la canción (se ríe). ¡Acá hay historias tan poderosas, tan políticas, tan humanas, tan grandiosas!

Noticias: Acaba de resaltar su cariño por “Rojo”, la película en la que actuó junto a Darío Grandinetti y Diego Cremonesi. ¿A qué se debe?

Castro: Ya cuando leí el guión me cautivó inmediatamente, era realmente perfecto, Benjamín Naishtat con su sensibilidad lo filmó muy bien. Y bueno, trabajar con Diego Cremonesi para mí fue un placer enorme, trabajamos dos veces juntos, es un gran actor y nos llevamos increíble. También pura admiración por Grandinetti que es un actor mayúsculo.

Noticias: Siguiendo con los actores argentinos, una de las primeras veces que lo vimos en una película nacional fue en “La Cordillera”, de Santiago Mitre. ¿Cómo fue trabajar con Ricardo Darín, que a esta altura es casi una leyenda?

Castro: Maravilloso, fue una lección de actuación la que me dio. Darín es un hombre muy humilde, muy humano, muy buen compañero. Me encantaba ver lo proactivo que era entregando material para las escenas, ayudando tanto al director como a los otros actores, una gran compañero sin duda.

Noticias: El año pasado usted trabajó en las dos películas chilenas con mayor proyección internacional, “El Conde” y “Los Colonos”, ¿cómo fueron esas experiencias?

Castro: Maravillosas ambas, siendo muy distintas. Yo filmé en la Patagonia “Blanco en blanco”,  que tenía puntos en común con la historia de “Los Colonos”, pero desde otro estilo, otro punto de vista. “Los Colonos” tiene un estilo más realista, una narrativa aristotélica y fue hermoso trabajar con el director Felipe Gálvez abordando el tema de la Patagonia sangrienta chilena y argentina, me pareció notable su aproximación. Con respecto a “El Conde” fue el goce más absoluto porque yo tengo una admiración incondicional por Pablo Larraín, trabajar con ese hombre brillante y sensible que trata tan bien a los actores y a las actrices siempre es un agrado. Nos hace sentir cómodos, libres y eso lo agradezco muchísimo. Además, la película tiene una fotografía maravillosa que estuvo nominada al Oscar. No puede competir una película como “El Conde” con esa fotografía en blanco y negro con “Oppenheimer”, son dos estéticas completamente diferentes, pero estar ahí ya es increíble.

Noticias: Benjamín Vicuña es muy querido en Argentina, ustedes han trabajado juntos en varias ocasiones, una de mis series favoritas es “Prófugos”, por ejemplo. ¿Qué recuerdos tiene de él?

Castro: Benjamín fue alumno mío en la Universidad de Chile, tengo un recuerdo muy afectuoso por él. Siempre fue un gran estudiante, traía propuestas muy interesantes. Después me tocó invitarlo a trabajar en una obra chilena que se llamaba “Hechos consumados”, donde hizo un tremendo rol recién egresado de la universidad. Locamente, Marcial di Fonzo Bo, un gran director argentino que está radicado en Francia desde hace muchos años, montó en Buenos Aires la “Eva Perón” de Copi en el Teatro Cervantes, diez años antes lo había hecho en Chile. Ahí yo encarné a Eva Perón y en Argentina ese mismo papel lo hizo Benjamín Vicuña. Tengo dos recuerdos muy memorables de él en el teatro, el primero es que encontré que su trabajo era fantástico, me fascinó verlo. Y el segundo es muy tremendamente triste, a la salida de esa función me crucé con María Onetto, nos saludamos, yo la había visto actuar incontables veces, lamenté mucho su destino . La vi en Chile haciendo “La persona deprimida” y era una actriz magnífica.

Noticias: Además de Eva, otro símbolo de la historia latinoamericana es Salvador Allende, ¿cómo fue interpretarlo?

Castro: Muy emocionante. En Chile se perdió ese lenguaje político de los grandes oradores épicos como él, sus discursos eran monumentales, el tipo hablaba de corrido sin papeles. Todos sus discursos desbordan humanidad, democracia y respeto. Tener que decirlos sin fallar ni en una coma fue difícil pero me costó más lo privado porque sobre ese Allende no hay registro, sobre como era en su casa, con su sentido del humor, sus perros, su familia...

Noticias: Nombra a la familia y volviendo a aquellos dos padres de “El viento que arrasa”, ¿cómo fue ese duelo actoral con el gran Sergi López?

Castro: Fue eso, un duelo (se ríe). Fue hermoso porque él es un actor imponente, muy grande, muy escénico y yo me puse a su disposición. En un principio, la directora Paula Hernández tenía la idea de que hablásemos como entrerrianos. Sergi en un momento rompió el cerco y dijo: “Basta, ¡no puedo más con esto! O actúo o me preocupo por esta mierda que es hacer acentos” (risas)...y yo estoy de acuerdo con él porque hacemos la película o nos ocupamos del puto acento así que Paula dijo:  “Ya, se acabó”. También siento que si vamos a hacer coproducciones tenemos que romper esa barrera del dialecto. Porque lo importante son las historias, las emociones, los encuentros.

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Leonardo Martinelli

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