PERSONAJES | 31-01-2020 15:33

Pía Carregal: “Hice mi carrera en base al boca a boca”

La diseñadora lanzó una nueva línea prêt-à-porter y tienda online. La crisis en la moda y los cambios en la industria.

A los nueve años supo que quería dedicarse al diseño de moda. Los armarios de su abuela paterna, que había nacido a fines del siglo XIX, eran cajas de Pandora para ella. Se sumergía entre los retazos de géneros, se calzaba alguno de las decenas de sombreros que todavía conserva, se ponía sus guantes, trepaba a distintos pares de zapatos que le rebasaban el pie, jugaba a vender ropa. Un día, desempolvó la máquina de coser, cortó telas y cosió, por aquí y por allá. Empezó a armarse un mundo. Su primera creación fue una camisa con cuello bebé que terminó comprándole su hermana mayor. Estaba decretado, Pía Carregal sería diseñadora de moda. Sin embargo, al terminar la secundaria, aún no había carreras universitarias que la formaran en esa pasión. Empujada por sus padres, se anotó en Derecho. No duró nada. Luego estudió y se recibió de Licenciada en Marketing. Ese título le serviría para saciar a su familia pero también le dio las herramientas para construir su propia marca. En 1995, junto a una socia, empezó a diseñar vestidos de novia a medida. Diez años después, salió del cascarón societario y lanzó Pía Carregal. Hoy tiene su atelier de Alta Costura y su boutique en el barrio porteño de Recoleta. No fue fácil crecer en una Argentina siempre fluctuante. Pero el espíritu lúdico y creativo de aquella nena le abrió el camino.


Noticias: Ya en su vida adulta, siguió siendo autodidacta con la moda.
Pía Carregal: Totalmente. Hice también un curso de dos años de Diseño de Moda en el Teatro del Globo, pero me hice trabajando. Y cuando salió la carrera de Indumentaria, tenía a mis hijos chicos (Juan, 23, y Teresa, 19) y ya estaba trabajando como diseñadora en una marca. Además ya había terminado Marketing, que me sirvió mucho porque, en Argentina, para dirigir una empresa o una PyME o un kiosco, tenés que tener una parte de fantasía y de creatividad pero también necesitás estructura para pensar y tomar decisiones. El argentino no puede proyectar, es imposible.


Noticias: La crisis económica no es tan sorpresiva para una persona que viene trabajando hace años en este país, ¿no?
Carregal: No, la diferencia es que en las crisis anteriores no tenía local, trabajaba en un atelier mucho más chico, no tenía desarrolladas tantas colecciones. Fui sumando distintas líneas, empecé con novias, después incorporé Fiesta y ahora prêt à porter. Cada temporada tenés que sacar una colección nueva de cada línea y nosotros trabajamos muy artesanalmente, entonces cada diseño es el desarrollo de un producto. En una empresa muy chiquita, hago lo que hacen las grandes marcas.


Noticias: ¿Cómo se envalentonó para eso?
Carregal: Es una cuestión de personalidad, siempre fui muy trabajadora, desde que terminé el colegio, siempre quise ser independiente. Y siempre fue con mucho esfuerzo porque, para mí, el trabajo en una mujer, es la independencia. Me separé del papá de los chicos cuando Tere tenía 1 año y medio y Juan, 5. Así que, el hacer tanto fue por mi pasión por la moda y porque quería que mis hijos pudieran tener una vida como la que yo había tenido.


Noticias: ¿Ser mujer hizo que entendiera más el negocio de la moda?
Carregal: Particularmente en alta costura es rarísimo porque la mayoría de los diseñadores son hombres. Al principio me costó bastante porque la alta costura requiere de mucha presencia personal. Y cuando mis hijos eran chicos, no iba a eventos ni a ningún lado, no tenía ganas de salir a la noche por trabajo y era un momento en el que no había la exposición que hay ahora con las redes sociales; la exposición era si ibas a eventos y hacías sociales y yo no nunca elegí ese camino. Creo que logré un lugar de respeto más que nada por el trabajo, por trabajar en silencio.


Noticias: ¿Cómo analiza esa paradoja de que sea un rubro conquistado por varones?
Carregal: No sé, supongo que hay ciertas mujeres a las que les gusta tener la mirada del hombre, pero no estoy segura. También creo que tiene que ver con el tema empresarial. Si bien hay un montón de mujeres que triunfan en lo empresarial, creo que eso les es un poco más difícil.


Noticias: ¿Las novias de hoy son diferentes de las de hace diez años?
Carregal: Totalmente diferentes. Hace 25 años, venían con la mamá, tenían entre 23 y 24 años, muchas veces la mamá era decisiva en la compra. Hoy están más cerca de los 30, vienen solas o con amigas y si viene con la mamá, no es ella quien decide. También hay muchos casamientos de segundas nupcias o gente que convive y se casa después de varios años y con hijos chicos.


Noticias: Esta es una industria en la que hay mucho ego, ¿no?
Carregal: Sí, y yo soy muy analítica y las veces que me la creí un poco, pasó algo que me hizo ver que así no era. O por ahí no era mi camino, porque respeto y admiro que haya gente que en un año logre popularidad, es otra forma de hacer las cosas. Yo nunca hubiera podido, es un tema de personalidad.


Noticias: ¿Es cierto que cuando empezó se quería llevar el mundo por delante y ser famosa?
Carregal: Quería ser Carolina Herrera suponte, no desde el lugar de la fama sino del imperio.


Noticias: ¡Una aspiración muy alta!
Carregal: Por ahí en el fondo, puede estar existiendo todavía esa fantasía pero me guío bastante por la intuición y miro las cosas que van pasando y que te llevan a decir que no es tan fácil ser Carolina Herrera y creértela tanto, vas volviendo a tu centro.


Noticias: Vestir a famosas suele ser una vidriera, ¿usted no se lleva mucho con ese método?
Carregal: Tengo un tema con lo genuino, salir en una foto como que soy re amiga de alguien si no lo soy, no me parece genuino. Si encuentro alguien con quien me siento cómoda y me dan ganas de vestirla, perfecto, pero no fuerzo situaciones. Nunca fui cholula, nunca me gustaron los famosos más que otras personas (risas). He vestido a famosas, a veces me ha servido y otras sentí que no, este año lo corté un poco por el tema de la crisis. Si ponés en una balanza la pérdida y la ganancia, depende de qué personaje sea. No quiero nombrar a nadie en particular, pero me han ofrecido vestir a gente muy famosa y he dicho que no.


Noticias: ¿Por qué?
Carregal: Porque el famoso requiere una atención que a veces no le puedo dar, por ahí tiene que ir a las 2 de la mañana a un evento y le tenés que llevar el vestido o puede probar a las 10 de la noche, y eso termina complicando mi agenda diaria. O un asesor de imagen se lleva diez conjuntos para que se pruebe una famosa, las tenés yirando durante días y viene una clienta a probarse algo de eso y no está. Mi carrera no la hice en base a famosas sino en base a clientas y al boca a boca.  


Noticias: ¿Qué categoría tiene la alta costura argentina?
Carregal: Hay pocos que hacen alta costura de verdad en Argentina. Considero que lo que hago yo es prêt-à-couture. Voy haciendo cambios en la marca a partir de los cambios que voy viviendo en el mundo de la moda. Este año, con la crisis, surgió la segunda línea, Pía Spirit, que es la de prêt-à-porter, en la cual hay vestidos de fiesta más accesibles y listos para usar. Porque, más allá de la crisis argentina, para mí hay una crisis en la moda en el mundo, vivimos cambios de hábitos y las nuevas generaciones están cada vez más lejos de la alta costura. Respecto de lo que tiene que ver con las cantidades y la mano de obra, nosotros nos relacionamos más con el Slow Fashion, porque la gente que cose los vestidos es de talleres muy chiquititos de 2 o 3 personas o modistas que trabajan en su casa, por supuesto que no hay mano de obra esclava, y por eso también los precios son un poco más caros. Además reaprovechamos la materia prima, con pedacitos de géneros de sobrantes, se genera uno nuevo. Acá no se tira nada, ni un cuadradito de 10 por 10.

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Valeria García Testa

Valeria García Testa

Periodista.

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