Lunes 28 de septiembre, 2020

POLíTICA | 05-08-2020 15:50

A Sergio Berni ya lo miden para el 2021, y supera a Kicillof

Su figura irrita a los propios, y se estudia su salida del gabinete provincial. Él ansía encabezar la lista de diputados en las próximas elecciones.

Desde que asumió como ministro de Seguridad bonaerense, Sergio Berni ha tenido un perfil alto. Tan alto que su figura muchas veces eclipsa al del propio gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof. De hecho lo supera en popularidad en algunas de las encuestas que ya lo sondean como candidato para las legislativas del 2021. Su imagen positiva entre los bonaerenses es del 57% según sondeos recientes (Kicillof ronda el 48%, casi diez puntos menos). Y mide bien en los segmentos bajos y medios de la sociedad, y dignamente en los altos, pero le cuesta seducir al electorado femenino, y se le hace casi imposible con el feminista.

En ese sentido poco le suman las constantes tensiones con la ministra de Seguridad nacional, Sabina Fréderic, que lo acusó de prepotearla. Estos roces hartaron al presidente y desgastan su relación con Kicillof. Pero está claro que forman parte de una lógica propia de Berni de buscar siempre en el frente de batalla, incluso disparando frentes internos.

Berni cuenta con el apoyo de Cristina Kirchner, que lo ve como una opción para competir en la provincia, y buenos vínculos con intendentes propios y ajenos. Pero lo más importante, es que su show mediático, que incluye apariciones en moto y helicóptero, además de ser aplaudido por un sector del electorado, también cubre los huecos de un gabinete que parece bastante inactivo. "Berni es el único que hace política, el resto del gabinete está mudo", bromea el analista político Julio Bárbaro.

Berni de hecho es de los pocos ministros que reconocen las encuestas (el otro es Ginés González García, con un 61% de aprobación en su gestión de la pandemia). Pero debe moderar su intensidad si quiere llegar bien posicionado de cara a las elecciones del año que viene. La expulsión del espacio podría costarle caro, pero también al oficialismo, que teme el efecto Florencio Randazzo en las elecciones del 2017: cosechó el 5,31% de los votos con el Frente Cumplir, los mismos que necesitaba Cristina Kirchner para no perder con Esteban Bullrich. CFK recuerda muy bien esa derrota, sobre todo porque fue el actual presidente, el jefe de Campaña de Randazzo. 

Claro que en esa elección los votos peronistas en la provincia también se atomizaron con la participación de Sergio Massa. Entonces el actual presidente de la Cámara de Diputados sacó el 11,3 % de los votos, muy relegado al tercer lugar. Porción del electorado bonaerense que supo hacer pesar en su entrada al Frente de Todos y que seguramente validará en las listas del año entrante. 

 

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Maximiliano Sardi

Maximiliano Sardi

Editor de Internacionales.

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