Jueves 13 de mayo, 2021

POLíTICA | 26-04-2021 19:00

Alberto Fernández tuitero, la trastienda de sus exabruptos

Cómo usa Twitter el presidente. Sus últimos traspiés y la tercerización de la chicana.

Por la intensa actividad en Twitter de Alberto Fernández, pareciera que le dedicara varias horas de su día a procrastinar en esa red social. Pero no es así. Su manera de consumir Twitter es a través de los links que les mandan compañeros y funcionarios. Le llegan los enlaces de los tuits por Whatsapp, los abre y si les gusta, les da RT. Así de simple y complejo a la vez. No cualquiera tiene la atención del Presidente, por lo que enviarle un tuit y que él lo comparta es un logro digno de los mejores operadores políticos.

El ejemplo más claro se vio el último miércoles 21 de abril cuando Fernández compartió el tuit de un usuario llamado @fundaspercusión donde se veía una caricatura de un gorila con traje en posición de perro, con la cola descubierta, recibiendo la vacuna Sputnik V aplicada por Vladimir Putin y Alberto Fernández sosteniendo un algodón sobre la nalga del simio. La obvia alusión despectiva al antiperonismo generó indignación en las redes. Cuando Alberto recibió el tuit probablemente haya soltado una carcajada.

El equipo de redes del Presidente sufre esta autonomía. Aquellos que siguen con atención la cuenta de Twitter de Fernández pueden notar que el perfil tiene dos características: por un lado se comparten actos de Gobierno, declaraciones en medios de comunicación o tuits de diferentes miembros del Gabinete.

Todos esos re-posteos institucionales están organizados por el equipo digital. Y por otro lado están las respuestas a usuarios a altas horas de la noche, los likes de madrugada y los retuits de alto voltaje político, a cargo del propio Presidente. El ejemplo más explosivo de esto último fue el día que  Alberto compartió un tuit donde le decían “gordito lechoso” al periodista Jonatan Viale.

¿Quiénes integran el equipo de redes de Alberto Fernández?

El equipo de redes se conforma de la siguiente manera: a la cabeza está Cecilia Hermoso, como directora general de Comunicación Digital de la Presidencia de la Nación. Por debajo de ella trabaja un joven llamado José Bossio, uno de los administradores del portal alferdez.com.ar. A cargo de la logística está Federico Dragone y en la parte audiovisual se desempeña Camilo Accavallo. Como coordinador estaba Juan Ignacio Agosto, quien renunció el mes pasado.

Si bien es cierto que cuando Alberto abre Twitter en su celular, su equipo de redes tiembla, también es notorio que su método tiene un bajo nivel de repercusión. Por ejemplo: alrededor del conflicto por la suspensión de las clases presenciales, Fernández compartió posteos que si hubieran sido dichos por él, hubiesen tenido mayor efecto. Uno de ellos fue el posteo del periodista de C5N Juan Amorín, quien recordó un reportaje de su autoría al vicejefe de Gobierno porteño, Diego Santilli, que en febrero de este año dijo que si había una segunda ola iban a tener que “parar con la presencialidad por 10 o 15 días”.

En su relación con Horacio Rodríguez Larreta, Fernández mantiene una actitud bipolar. Por un lado, se muestra dialoguista y medido cuando se refiere al jefe de Gobierno porteño en conferencias de prensa, pero en su cuenta de Twitter lo fustiga retuiteando a legisladores porteños que lo critican con dureza, como Juan Manuel Valdés o Lorena Pokoik, que salieron a cruzarlo por el fallo que habilitó las clases en la Ciudad.

El video sobre Pfizer que compartió Alberto Fernández

Otro ejemplo fue cuando compartió un posteo del subsecretario de Relaciones con la Sociedad Civil Abel Mendieta, quien posteó un video viral sobre las exigencias que habría hecho el laboratorio Pfizer para vender su vacuna a Argentina.

En diferentes entrevistas, Fernández sostuvo que no podía decir nada de la negociación con Pfizer, porque se había firmado un acuerdo de confidencialidad, pero, rompiendo ese compromiso, decidió compartir un video que decía que Pfizer había exigido bienes soberanos como garantía del acuerdo. Los bienes mencionados eran edificios de embajadas en diferentes partes del mundo, bases militares y reservas del Banco Central. Compartir ese video fue validar su contenido.

Las redes sociales son un arma de doble filo, pueden dar mucha visibilidad, pero a la vez se convierten en un archivo irrefutable. En el pasado, cuando lo entrevistaban, Alberto Fernández criticaba con dureza a Cristina Kirchner y afirmaba cosas de las que luego se arrepintió. Ahora no solo tiene que lidiar con ese archivo periodístico, sino que también debe administrar su incontinencia tuitera.

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Rodis Recalt

Rodis Recalt

Periodista de política y columnista de Radio Perfil.

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