Friday 19 de June, 2026

POLíTICA | Hoy 12:42

Encuesta: el 78 por ciento cree que Manuel Adorni debería renunciar

La consultora CEOP dio a conocer los últimos indicadores en la imagen del Jefe de Gabinete tras los escándalos y sus declaraciones publicas.

Los datos de la última encuesta de la consultora CEOP exponen un quiebre significativo en la línea de flotación discursiva del oficialismo. El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, quien ha operado como el principal vector de comunicación y custodio del relato oficial, refleja un desgaste severo que trasciende la simple caída de imagen para tocar el núcleo de su capital político: la credibilidad.

El estudio realizado por el equipo del enciestador Roberto Bacman da a conocer los datos clave de la muestra y su impacto estructural en la narrativa de la gestión. En la radiografía, el diferencial negativo del funcionario es crítico, estructurado bajo un fuerte rechazo a su palabra pública. La evaluación de la imagen del coordinador de ministros es de 78% negativa contra solo un 20% de positiva. Una brecha neta de 58 puntos porcentuales de diferencia.

Manuel Adorni

En la misma investigación se marcó que el 85% de los encuestados dice que no le cree a lo manifestado públicamente por el dirigente libertario. Este es el dato más complejo para alguien que debe sostener la labor de principal vocero y jefe de Gabinete, la pérdida de eficacia de su centralidad comunicacional. 

Por otra parte, un 78% considera que debe salir del Gobierno, mientras que un núcleo duro remanente, valorado en un 27,3%, opina que debe quedarse. El anclaje cualitativo conocido como "Top nube de palabras" manifestó los siguientes términos principales: corrupto (22,1%), ladrón (12,2%), chorro (8,3%), inmoral (2,3%) y chanta (2,1%). Estas palabras valorativas configuran la identidad pública del funcionario en la actualidad. La conclusión, en ese aspecto, es que el sesgo cualitativo migra fuertemente hacia la degradación ética y la pérdida de respeto profesional.


Manuel Adorni

En el análisis, la consultora de Bacman detalló: "La caída de Adorni no es un hecho aislado; funciona como el síntoma visible de un cambio de clima social más profundo respecto a los pilares del Gobierno. El principal activo de la narrativa oficialista era la pureza frente a las estructuras tradicionales". Los datos de Bacman demuestran que ese paraguas protector empezó a ceder: solo el 28% de los encuestados sigue creyendo que el Gobierno realmente combate a la casta política.

En cuanto a la percepción de corrupción, un 46% afirma que este es "el más corrupto de todos los gobiernos". La velocidad con la que la etiqueta de la corrupción se pegó a la gestión actual debilita el argumento de la herencia recibida. "El desgaste político coincide con una impaciencia social creciente respecto a los resultados materiales. El rumbo económico es la principal preocupación para el 43% de la gente, superando la tolerancia al ajuste y debilitando la efectividad de las conferencias de prensa como amortiguador de la realidad diaria", afirmaron desde CEOP.

Manuel Adorni y Javier Milei


El problema para la Casa Rosada no es solo que Adorni haya perdido el apoyo popular, sino que la herramienta de legitimación —basada en la confrontación diaria y el formateo de la agenda— muestra signos de saturación. Cuando el 85% no le cree y el principal adjetivo es "corrupto", el emisor deja de ser un activo para convertirse en un pasivo que arrastra la marca general del Gobierno hacia la matriz de la política tradicional que prometieron enterrar. Con un 78% de imagen negativa y un alarmante 85% de ciudadanos que confiesan no creer en su palabra, el jefe de Gabinetes ha perdido su función primordial: la de oxigenar el relato público.

El anclaje cualitativo de la muestra es lapidario; la sociedad civil ya no discute su idoneidad técnica, sino su integridad moral, asociándolo prioritariamente a conceptos como "corrupto"  y "ladrón". El verdadero peligro para el Poder Ejecutivo no radica en la caída de la figura individual, sino en la velocidad con la que el ecosistema asimila su degradación al continuar vinculado con el activo tóxico. El paraguas fundacional del espacio —la pureza frente a la vieja política— se encuentra agrietado. 

Finalmente, Bacman sostuvo: "Aunque las presiones deriven en una eventual poda del funcionario para simular una renovación, la crisis es subterránea. La desconfianza ya ha penetrado profundamente en el suelo de la gestión. Aunque lo talen, las raíces quedan, condicionando la credibilidad de un rumbo económico que hoy angustia al 43% de la población". 

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Gustavo Winkler

Gustavo Winkler

Periodista

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