La investigación judicial sobre la evolución patrimonial del jefe de Gabinete, sumó un nuevo y extravagante capítulo tras detectarse una millonaria compra de ropa blanca de alta gama y artículos de descanso que habría sido ocultada a las autoridades. "El 2/6/25 Manuel Adorni compró 3 colchones , almohadas, un edredón y sábanas en Rosen The Store, por $8.183.303 para su nueva casa de fin de semana. El entonces vocero no los compró a su nombre, sino que mandó a su secretaria privada Giosela Kocsis, designada en la Casa de Gobierno en 2011. Es otro de los gastos del hoy jefe de Gabinete que investiga el fiscal Gerardo Pollicita en la causa de enriquecimiento ilícito", destacó la periodista Mariel Fitz Patrick en su cuenta de X.
La maniobra comercial fue descubierta formalmente por la Justicia Federal durante el peritaje técnico realizado al teléfono celular de un contratista que realizó refacciones edilicias en una propiedad de fin de semana perteneciente al funcionario. De acuerdo con las pruebas recolectadas en el expediente, la transacción consistió en la adquisición de tres colchones, almohadas, un edredón y sábanas premium por un monto total de 8.183.303,25 pesos a la firma especializada Rosen The Store.

El principal foco de sospecha para los investigadores radica en que la documentación comercial no fue registrada a nombre del titular de la Jefatura de Gabinete ni de su esposa, Bettina Angeletti. En su lugar, la factura fue emitida a nombre de Giosela Kocsis, una empleada estatal de planta que se desempeña como secretaria privada de máxima confianza del funcionario en la Casa de Gobierno.
Ante este hallazgo, el juez federal Ariel Lijo ordenó un requerimiento formal para que la empresa vendedora remita de forma urgente todos los comprobantes vinculados a la transacción. La Justicia busca determinar mediante estas medidas de prueba quién aportó los fondos, bajo qué modalidad de pago se canceló la deuda y cuál fue el domicilio de entrega final de la mercadería, bajo la firme hipótesis de que se utilizó el nombre de la secretaria para ocultar un gasto suntuoso que el matrimonio no podía justificar.
Este episodio se encuentra incorporado dentro de la causa penal en la que el principal vocero de Casa Rosada es señalado por el presunto delito de enriquecimiento ilícito y falsificación de documentos públicos. El expediente, impulsado por las medidas de prueba del fiscal federal Gerardo Pollicita, analiza un crecimiento patrimonial desproporcionado que analistas judiciales califican como incompatible con los ingresos declarados por el funcionario desde su llegada a la función pública.

En paralelo al control de los gastos hogareños en el barrio cerrado Indio Cuá Golf Club, la fiscalía también investiga inconsistencias severas en las declaraciones juradas modificadas por Adorni, compras de inmuebles, costosos viajes familiares al exterior pagados en efectivo y supuestas operaciones financieras con criptomonedas no declaradas a término ante los organismos de control.
La situación política y judicial de Adorni experimenta sus horas más dramáticas tras la entrevista televisiva que le concedió al periodista José del Rio en el programa Mesa Chica por LN+ la semana pasada. En ese espacio mediático, el funcionario libertario ensayó una defensa pública que, lejos de aplacar las aguas, profundizó la crisis institucional a su alrededor.
Las esquirlas de sus propias declaraciones impactaron de lleno en la Casa Rosada, desatando una oleada de rumores sobre su inminente renuncia al cargo, una posibilidad que el propio coordinador de ministros admitió haber evaluado al confesar textualmente que pensó en dar un paso al costado por el dolor que le causaba el tenor de las acusaciones. La millonaria compra vinculado al circulo del funcionario libertario, revelada por los periodistas de LN+ , se suma a la controversia que lo mantiene acorralado.















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