Los números de la última encuesta de Giacobbe Opinión Pública —2.500 casos relevados entre el 4 y el 9 de mayo, con margen de error del 2%— deparan una de esas sorpresas que el mapa político argentino reserva para quien se distraiga: Myriam Bregman, candidata del Frente de Izquierda, registra 31,9% de imagen positiva, prácticamente el doble que Mauricio Macri, que se hunde hasta el 16,5%. El ex presidente arrastra además un 57,3% de imagen negativa y un 21,9% de regular, convirtiéndose —junto a Victoria Villarruel (16,9% positiva, 59,2% negativa)— en los peores evaluados del pelotón medido.
En el extremo opuesto del ranking figura Patricia Bullrich, con 39,7% de imagen positiva y la negativa más baja del grupo: 49,7%. Le sigue Javier Milei con 35,9% positivo y 53,9% de imagen negativa, un dato que el propio mandatario viene arrastrando sin lograr perforar desde hace varios meses. Axel Kicillof aparece tercero con 34,1% de positiva, mientras que Cristina Kirchner no supera el 27,9% y acumula el mayor porcentaje de imagen negativa del lote: 59,3%.
Pero el dato más crudo del informe está en otro lado. Ante la pregunta "¿Cuánto tiempo creés que podés resistir la actual situación económica?", el 41,9% de los encuestados respondió que no puede resistir nada más. Si se suman quienes dicen aguantar hasta seis meses (15,1%) y hasta un año (8,2%), la llamada "frontera de dolor tolerable" abarca a casi dos de cada tres argentinos. Solo el 27,5% dice poder sostener la situación durante cuatro años —el horizonte que implica acompañar al gobierno hasta el final del mandato.
El informe incluye también dos nubes de palabras reveladoras. Cuando se pidió definir el liberalismo en una sola palabra, las más frecuentes fueron "pobreza", "corrupción", "delincuentes" y "robo", aunque también aparecieron con fuerza "libertad", "progreso" y "esperanza". Para el progresismo, el panorama no fue mucho más amable: "decadencia", "basura" y "corrupción" compitieron en tamaño con "avance", "igualdad" y "futuro". Ninguna de las dos grandes identidades políticas sale indemne del espejo que les tiende la opinión pública.













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