Viernes 9 de diciembre, 2022

POLíTICA | 26-09-2022 08:16

José Torello, el amigo de Macri que se reunió con Cristina Kirchner

Detalles de la reunión de la vicepresidenta con el operador del ex presidente que fue parte de la “mesa judicial”. Desconfianza y secretos de un hombre que cultiva el bajo perfil.

José Torello le quiso dar un beso a Cristina Kirchner y ella se adelantó y le extendió la mano. Quedó haciendo trompita. Fue el primer momento incómodo de una reunión que se pretendía que fuera secreta, pero trascendió por la relevancia de los personajes.

Fue el lunes 11 de julio a las 11 de la mañana. La vicepresidenta recibió al senador Torello en su despacho y lo invitó a sentarse en la mesa larga que tiene para reuniones importantes. Él quiso acomodarse a un costado de ella, pero CFK lo mandó a la otra punta, argumentando “distancia social”. “Una costumbre que quedó de la pandemia”, se excusó. Torello aceptó.

La reunión fue mano a mano y sin interlocutores. La solicitud original para el encuentro había llegado por pedido del ex jefe de asesores de Mauricio Macri, que hoy es senador por la renuncia de Esteban Bullrich a su banca. Torello fue el primer senador suplente de aquella elección del 2017 en la que Bullrich le ganó a Fernández de Kirchner.

José Torello

La vicepresidenta no había respondido al pedido de Torello hasta que apareció la mano mágica de Adolfo Rodríguez Saá, que suele reunirse con Cristina para charlar de política. Torello, que también habla con Rodríguez Saá, le había contado que CFK le había “clavado el visto”, por lo que el puntano decidió hacer gala de sus buenos oficios y convenció a la vice de que se tomara un café para conocerlo.

Así fue como llegó el llamado de Mariano Cabral, uno de los asistentes más importantes de Cristina Kirchner, para coordinar un encuentro. Torello pidió unas horas para responder, porque necesitaba “pedir permiso” a Mauricio Macri. El ex presidente le recomendó que no fuera, pero Torello estaba en una situación incómoda porque el contacto lo había iniciado él. Ahora que ella había aceptado, no podía rechazar el encuentro.

Mientras hacía otras llamadas para escuchar otras opiniones, iban pasando las horas y en el despacho de Cristina lo apuraron. Era el viernes 8 de julio y había que cerrar la agenda del lunes. Torello decidió desoír a su jefe político y acudió a la reunión. El lunes, uno de los primeros comentarios que le hizo la vicepresidenta tuvo que ver con estas idas y vueltas.

Cristina Kirchner: Tardó bastante en responder.

José Torello: Es que tenía que preguntar…

Kirchner: Sí, me imagino, a Macri.

Torello: Y sí.

Kirchner: Está bien.

Si hay algo de lo que entiende Cristina Kirchner es de verticalismos. José Torello llegó a la política empujado por su amigo Mauricio, a quien conoce desde la infancia, porque ambos fueron al colegio Cardenal Newman. Torello es un año más joven que Macri y es su otro “hermano de la vida”, además de “Nicky” Caputo. Empezó a estudiar Derecho en la Universidad Católica (UCA), pero lo terminó en la Universidad de Buenos Aires (UBA) y tras recibirse entró a trabajar al estudio Llerena y Asociados junto a su otro amigo, hoy exiliado en Uruguay, Fabián “Pepín” Rodríguez Simón.

José Torello

Torello heredó de su padre un campo en Bragado, provincia de Buenos Aires, que hoy usufructúa con animales y soja. Trabajó en una empresa de seguros y luego fundó una propia. Se diversificó al negocio inmobiliario y en los últimos años también sumó una empresa que importa palos de golf.

A los 38 años había generado una buena cantidad de negocios que le permitían “retirarse”. Es decir: no estar en un trabajo que le demande cumplir horario. Se dedicó a leer y compartir tiempo con sus hijos. Era 1998 y la Argentina estaba llegando al final del ciclo menemista.

En el 2003 se sumó al proyecto de Macri como apoderado del PRO y lo acompañó hasta que llegaron a la presidencia en el 2015. Su anécdota más recordada de la asunción fue el 10 de diciembre a las 00:01, cuando se presentaron en la puerta de la Casa Rosada con “Pepín” Rodríguez Simón para conocer el lugar. En la Plaza de Mayo estaban desarmando el escenario que había montado el kirchnerismo para el acto de despedida de Cristina, y en la Casa de Gobierno casi no había gente.

Y mucho menos un protocolo de cambio de mando. Torello y “Pepín” aprovecharon esa confusión para apoderarse de la situación. Un guardia de seguridad les hizo un tour a esos dos desconocidos que luego de unas horas se fueron. No podían creer que había entrado a la Casa Rosada con solo decir que eran los nuevos inquilinos.

Torello fue jefe de asesores durante los cuatro años del gobierno macrista e integró la llamada “mesa judicial”, señalada por Cristina como la principal usinas desde la que se planificaba la persecución judicial contra los kirchneristas.

“Nunca había escuchado que se conformara en un gobierno democrático una mesa judicial integrada por el ministro de Justicia, Germán Garavano; por (Pablo) Clusellas, secretario de Legal y Técnica; por un tal Torello que también forma parte del elenco gobernante; por Angelici, presidente de Boca. No tengo nada contra Boca, soy de Gimnasia”, dijo CFK el día de su indagatoria en el juicio de Vialidad.

Por aquellos días no sabía quién era Torello, que siempre se defendió diciendo que él estaba en una mesa judicial en la que solo se analizaban los pliegos de candidatos a ocupar juzgados.

Tras la derrota electoral del 2019 volvió a su casa y retemó sus negocios con la idea de no volver nunca más a la función pública. La enfermedad de Esteban Bullrich lo obligó a tener que ponerse otra vez el traje. Se enteró de la situación por un llamado de Macri. En sl 2023 dejará la función pública y su intención es trabajar desde las sombras ayudando a su amigo. Participar en reuniones, discutir sobre política, acercar partes, destrabar conflictos, tender puentes. Ya empezó en el Senado.

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Rodis Recalt

Rodis Recalt

Periodista de política y columnista de Radio Perfil.

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