Friday 1 de March, 2024

POLíTICA | 10-12-2023 07:49

Milei y Macri: trastienda de una bomba de tiempo

La relación entre ambos está tirante. Cena en lo de un periodista y los problemas que se vienen. El Congreso como ojo de la tormenta.

La cena fue el viernes a la noche. El anfitrión era el periodista Eduardo Feinmann, y los comensales invitados, el productor Juan Cruz Ávila, el empresario Alejandro Macfarlane, el ex presidente Mauricio Macri y las parejas de todos ellos.

Sobre la tarde de ese día, cuando la carne para el asado ya se estaba descongelando, al conductor de La Nación + se le ocurrió tentar a la suerte: invitar sobre la hora a alguien que sabe que no sólo anda con jornadas bastante atareadas sino que además mantiene una elevada tensión con Macri. Quizás la propuesta que le envió a Javier Milei para que se sumase era de esos convites que se hacen imaginando que por una razón u otra el otro la va a rechazar. No fue el caso. El presidente electo llegó al hogar de Feinmann en Palermo junto a su novia Fátima Florez.

El encuentro sirvió para aflojar la distancia que venía creciendo entre Milei y Macri desde que el primero rechazó los convites para armar un cogobierno y para sumar algunas personas del PRO a su futuro gabinete. Entre plato y plato se habló de la Argentina que se viene, de cómo imaginan que se parará la oposición y también del rol de los medios. Las tapas de NOTICIAS se colaron en esa conversación.

Elecciones Presidenciales balotaje bunker Milei

No hubo, eso sí, una charla directa y franca sobre los problemas que viene atravesando la relación entre los dos líderes políticos, aunque la cena fue la antesala de otra, más privada. Eso sucedió dos días después, el domingo, en la Quinta Los Abrojos de Macri, siete días exactos antes de que el economista asumiera la presidencia de la Nación. Pero, a pesar de las comidas compartidas, la situación está lejos de ser la que el ingeniero imaginaba. No hay nada resuelto y desde el horizonte asoman tempestades.

Balada para un loco

El eje del conflicto es que Macri imaginaba una presencia mayor en el gobierno que arranca. Eso no eran sólo cargos y nombres (Justicia e YPF, por mencionar sólo algunas áreas) sino el hecho de monopolizar el tráfico de influencias, convertirse él en el interlocutor y negociador ante Milei de todo Juntos por el Cambio. La realidad se probó muy distinta: el economista acordó por privado y por canales separados sumar a Luis Caputo y a Patricia Bullrich, y luego vía ella sumó a Luis Petri a Defensa. Todo esto, claro está, ocasionó un profundo enojo en Macri, más con sus otrora aliados que con Milei.

Pero la gota que terminó de rebasar el vaso fue la designación de Martín Menem en la presidencia de la Cámara de Diputados. Hay que entender que la primera reunión que mantuvieron el ex mandatario y el nuevo, el día siguiente del triunfo electoral, incluyó el pliego de términos, condiciones y nombres que Macri traía. Ahí estaba, en el podio, el pedido por Cristian Ritondo para comandar la Cámara baja. Pero Milei no aceptó ese último convite y provocó la furia del calabrés. “Se está equivocando, que haga lo que quiera pero se está equivocando”, anda repitiendo el ex mandatario en estos días. En público, los diputados del PRO fueron aún más duros. “El Gobierno eligió un camino que es distinto al de trabajar juntos desde el minuto cero. Se negociará ley por ley”, dijo Federico Angelini, vicepresidente del bloque amarillo.

Javier Milei con Martín Menem

En esta línea podría leerse algo de lo que parecería ser el futuro. Milei va a tener amplia minoría en las Cámaras, puso el frente de Diputados a alguien con nula experiencia y el PRO ya avisó que no será fácil de sumar. ¿Por eso el Presidente prefirió hablar ante el público y no dentro del Congreso el día de la asunción? ¿Será el Congreso -como fue para el peruano Alberto Fujimori- el gran enemigo para el oficialismo que viene? Ya en campaña, el libertario avisó que si no podía sacar alguna ley en el recinto iba a impulsar un plebiscito o un referendum popular. Y el que avisa...

Tiempista

Macri parecería estar con la misma idea que tenía Sergio Massa cuatro años atrás. La de jugar el partido largo y esperar, porque sabe que la política en Argentina es muy dinámica. El tigrense, por ejemplo, entró como presidente de Diputados y terminó siendo el presidente de facto del país y candidato. El ingeniero, resignado ante los sistemáticos rechazos de Milei, está en un sendero parecido. “Javier está armando un gabinete con mucha gente nueva y quiere tomar medidas drásticas. Quiero ver que hace cuando las cosas se compliquen”, dicen cerca del fundador del PRO.

El propio Macri parece abonar esta teoría, o al menos eso se desprende del tuit que subió para felicitar -o no tanto- la designación de Caputo y Bullrich. Habló ahí de ellos como el “primer equipo”. ¿Es una señal encriptada? Todo apunta a eso, sobre todo sabiendo que el ingeniero no es un hombre de poner la otra mejilla. Más bien, todo lo contrario.

Caputo y Milei

Macri vs. Bullrich.

Son días movidos en La Libertad Avanza. Y también para el PRO. En el Gobierno, la novedad es cómo dos socios fundadores quedaron totalmente corridos. Son Victoria Villarruel y Ramiro Marra. A la vicepresidenta le habían prometido el control de las carteras de Defensa y Seguridad. Nada de eso sucedió, y la relación entre ella y Milei (en especial con Karina, la hermana) está en un pésimo momento. A Marra le pasó algo similar, y fue corrido del gobierno por Karina.

Tiene que ver con la reconfiguración del espacio. Acá es donde se cruza la interna de LLA con la del partido amarillo. Es que Macri está hecho una furia por lo que entiende que fue una jugada desleal de Patricia Bullrich, que por la suya arregló sumarse al gobierno de Milei.

Sin embargo, en el entorno de la nueva ministra de Seguridad no están tan convencidos de eso, y hacen un recuento de todas las veces que el propio Macri dejó “tirada” a Bullrich durante esta campaña y la del 2021. Ambos espacios políticos están en plena transformación.

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Juan Luis González

Juan Luis González

Periodista de política.

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