El regreso de Jonatan Viale a la conducción de ¿La ves? en TN no pasó desapercibido en el ambiente mediático. El hijo del recordado Mauro Viale hizo su entrada al estudio de una forma que se convirtió en tendencia en redes sociales y medios. El periodista irrumpió en el estacionamiento del canal al volante de una Ferrari roja, acompañado por un guiño provocador hacia la dirigencia de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), en particular a su presidente, Claudio “Chiqui” Tapia, y a Pablo Toviggino.
La escena fue más que un ingreso ostentoso, mientras el potente motor del auto rugía, un periodista se acercó y le pasó una toalla para “secarle la nuca”, en una metáfora que remite al curioso hábito del titular de la entidad del fútbol argentino sobre su transpiración en esa región del cuerpo. Viale no dudó en bromear: “Una Ferrari no, mi Ferrari… es del Chiqui Tapia”, ironizó, exacerbando los tonos del sketch con una clara intención satírica hacia el dirigente futbolístico.
Más tarde, en su editorial, el conductor volvió a poner sobre la mesa su visión crítica del fútbol local y la conducción de la AFA. El periodista tituló su columna con una referencia fuerte: “La AFA transpira corrupción y el kirchnerismo le seca la nuca con la toalla del relato”, en alusión no solo a Tapia y Toviggino, sino también a sectores del peronismo que, según él, han protegido o minimizado denuncias de irregularidades financieras en la asociación deportiva.
Las declaraciones del periodista no es un hecho aislado dentro de sus editoriales. Desde que surgió el escándalo dirigencial, a mediados del año pasado, Viale asumió un lugar permanente en la grilla de TN que ha combinado ataques frontales contra la AFA. En particular, Tapia y Toviggino han sido objeto de cuestionamientos recurrentes por parte del conductor, quien ha expuesto investigaciones judiciales, imputaciones por supuestas retenciones indebidas de aportes y desvíos millonarios, citando causas y allanamientos que involucran sociedades fantasma y contratos opacos.
Este enfoque editorial lo ha puesto en el centro de debates sobre la posición del periodismo en torno al poder político y deportivo argentino. La entrada con Ferrari, la jockey ecuestre que esperaba en el estacionamiento (una alusión al hobby de Pablo Toviggino) y el chiste del “seca nuca” se convirtieron en una síntesis simbólica de ese estilo: espectáculo mediático con crítica política, humor e irreverencia.














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