Viernes 19 de agosto, 2022

POLíTICA | 03-07-2022 11:09

Sergio Massa presionó a Alberto Fernández y el FDT a todo o nada

Aseguran que no quiere ser jefe de Gabinete. Deseaba hacerse cargo de Economía con el control de otras áreas. Tras el rechazo, su partido podría pedirle un paso al costado en la coalición.

Tras la renuncia de Martín Guzmán al ministerio de Economía, Sergio Massa se encargaba de aclararle a un puñado de periodistas que nada sabía, y que estaba apartado de la mesa de decisiones sobre el reemplazante.

“Acabo de salir de la cancha. Estaba viendo Tigre, no vi nada. Recién salgo y vi la noticia”, eran las palabras que circulaban en eco. Se intuía sin embargo que el presidente de la Cámara de Diputados y tercer accionista en el Frente de Todos iría hacia la Quinta de Olivos.

Pero no. “Massa no está en Olivos. No va a Olivos esta noche. Se va al cumpleaños de la hermana y sigue la situación por teléfono”, agregaba un colaborador cercano. El mensaje era inequívoco: “no estoy”.

En la semana Sergio Massa había descartado hacerse cargo de la Jefatura de Gabinete que Juan Manzur dejaría vacante en cualquier momento para regresar a la gobernación de Tucumán, desgastado en teoría en su relación con Alberto Fernández y sin banca para ser su eventual sucesor: Daniel Scioli y el chaqueño “Coqui” Capitanich suenan con más chances.

Massa le explicaba a los propios en ese sentido, que aceptar la Jefatura de Gabinete lo ponía directamente en la órbita del presidente. y le bajaba el precio para una eventual carrera electoral en 2023. “Lo hablamos el jueves con Sergio y quedo en claro que no va a ser Jefe de Gabinete para salir de la sucesión presidencial”, refrendaba un referente del Frente Renovador.

El tigrense insistía con que solo aceptaría Economía, y siempre y cuando le dieran el control de otras áreas claves (AFIP y el BCRA), permitiéndole desembarcar con todo su equipo. La propuesta que viene sosteniendo frente a Alberto Fernández desde que Martín Guzmán cerró el acuerdo con el FMI y completó la misión con la que había llegado al Gobierno.

“El que venga tiene que poder manejar su propio ministerio. Los embates públicos y las trabas imposibilitan a Argentina a avanzar. El futuro económico de argentina tiene que ver con el acuerdo interno de la coalición”, definía en off un colaborador cercano a Martín Guzmán que refería el humor del ministro al dejar la cartera: “No estaba cansado, pero era imposible seguir con la gestión. Sentía que ya no tenía poder de decisión”.

Ese poder de decisión y autonomía es la que reclama Massa. “Sergio quiere con él a Miguel Peirano, Guillermo Michel y un par más. Si lo toman, salen también Pesce, Marco del Pont y el Pichichi”, apuntaban en la órbita massista.

El titular del Frente Renovador se enojó fuertemente con el presidente cuando este confirmó a Daniel Scioli al frente del ministerio de Producción en reemplazo de Matías Kulfas (quería ese lugar para el José Ignacio “Vasco” De Mendiguren). Incluso dicen que no logró dormir esa noche invadido por la ira. El presidente compensó sumándolo a la Cumbre de las Américas y prometiéndole cambios en el corto plazo.

“Le dicen que tiene razón pero no le hacen caso”, insisten en su espacio político. Algunos referentes del Frente Renovador incluso empujan para que el presidente de la Cámara de Diputados renuncie a ese cargo, y otros van más allá pidiendo la salida del Frente de Todos, decisión de el propio Massa pateo, postergando el congreso del partido en Mar del Plata a la espera de una decisión del presidente.

Pero Alberto Fernández -y tampoco Cristina Kirchner- no estaba convencido de cederle el control de la economía al tigrense. “Alberto no tiene previsto convocar a nadie para tomar la decisión. Les dijo a todos que la decisión la va a tomar él”, remarcaron en Casa Rosada. El presidente habría sondeado a Martín Redrado para el puesto, pero el economista habría puesto también sus condiciones.

“Redrado quiere un paquete de 20 leyes, que solo saldrían con la gestión de Sergio en Diputados”, desnudaron en el massismo, poco adeptos a darle al ex de Luciana Salazar el apoyo que pedía. “Redrado es una propuesta de CFK para el BCRA, y Agis descartalo porque está peleado desde 2016 con Axel y CFK”, seguían.

Emmanuel Álvarez Agis, viceministro de Martín Guzmán durante la segunda presidencia de Cristina Kirchner, era uno de los nombres que sonaban en la previa para hacerse cargo del ministerio de Economía en reemplazo de Guzmán, a quien ya le habían puesto desde la Casa Rosada fecha de caducidad: “tiene un mes para mostrar resultados”, contaban el jueves pasado.

Pero el presidente estaba pensando en otros nombres que no condicionasen tanto su poder de acción: "entregar Economía es ceder el poco control que ya tiene en un gabinete copado por el kirchnerismo", acotaban desde Casa Rosada. Allí se apuntaba a Cecilia Todesca, hoy número dos de Santiago Cafiero en la Cancillería, y al titular del INDEC, Marco Lavagna

“Esto lo resuelvo yo. Vamos a seguir en la misma senda económica”, escribía el presidente ante la consulta sobre el reemplazo y el rumbo económico. Finalmente, en las últimas horas de ayer se confirmaba a Silvina Batakis, ex ministra de Economía de la provincia de Buenos Aires entre 2011 y 2015, junto a Daniel Scioli.

Un golpe para Sergio Massa que tras tensionar y rosquear por meses para hacerse cargo del Gabinete económico, acababa con las manos vacías. Un enojo que el presidente de la Cámara de Diputados supurará por ahora en silencio, aunque su espacio le reclame un portazo final. 

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Maximiliano Sardi

Maximiliano Sardi

Editor de Internacionales.

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