El conflicto entre Eduardo Feinmann y Claudia Sheinbaum no encontró punto final. Tras el rechazo de la presidenta mexicana a sus disculpas, el conductor de A24 redobló la apuesta y volvió a cargar contra la mandataria, a quien acusó de desviar la atención de los problemas reales de su país.
Todo comenzó semanas atrás, durante la cobertura del Mundial 2026 para el canal, cuando Feinmann lanzó frases despectivas contra los mexicanos que se viralizaron de inmediato. "Los detesto con mi alma", llegó a decir, además de cuestionar el uso de la palabra "ahorita" y hablar de una supuesta envidia mexicana hacia los argentinos.

Sheinbaum no dejó pasar la polémica. En su conferencia matutina en el Palacio Nacional, proyectó el video con los dichos del periodista y lo calificó de "pseudoperiodista" y "aliado de la derecha mexicana". También recordó una versión sobre supuestas amenazas del crimen organizado a la selección ecuatoriana que Feinmann había difundido y que el propio equipo desmintió, y marcó su cercanía con el empresario Ricardo Salinas Pliego, dueño de TV Azteca.
El periodista ensayó una disculpa y aclaró que sus comentarios apuntaban solo al folclore futbolero, pero en el mismo descargo redobló las críticas: se preguntó por qué la mandataria le dedicaba tiempo de su conferencia en lugar de ocuparse de la inseguridad, el narcotráfico y la pobreza, y la calificó de populista y "socialista del siglo XXI", comparándola con Hugo Chávez, Nicolás Maduro, Fidel Castro y Miguel Díaz-Canel.

Lejos de bajar los decibeles, la presidenta volvió a referirse al episodio al día siguiente. Desestimó la explicación futbolera de Feinmann, sostuvo que "nadie debe ofender a la selección nacional" y calificó sus dichos como xenófobos. Cerró el cruce con una frase filosa: "Habla de quién es".
Pero el conductor no se dio por vencido. El viernes retomó el ataque desde su cuenta de X, ya sin cámaras de por medio. Retuiteó a un usuario que sostenía que la ciudadanía mexicana "repudia" a la mandataria y que estaría cerca de renunciar, y sumó de su cosecha: "La ciudadanía mexicana la repudia y con razón". Horas después compartió otro posteo que cuestionaba el perfil religioso de Sheinbaum —presentada allí como judía y atea— a partir de una visita suya a la Basílica de Guadalupe, y lo acompañó con una frase directa: "Esta mujer @Claudiashein es una vergüenza".
La disputa coincidió con la mejor campaña mundialista de México en décadas: el equipo de Javier Aguirre eliminó a Ecuador y cayó recién en octavos de final ante Inglaterra, por 3 a 2. En México, dirigentes de Morena respaldaron a Sheinbaum, mientras la oposición cuestionó que usara un espacio institucional para responderle a un periodista extranjero.














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