Jueves 8 de diciembre, 2022

TEATRO | 23-12-2021 11:54

El año del renacimiento

El 2021 será recordado como el año del renacimiento. En apretada síntesis, mencionamos algunos hechos significativos.

Tras la reapertura de los teatros en noviembre de 2020, sobrevino una temporada de verano de carácter más simbólico que comercial. En la decisión final para llevarla adelante, hubo idas y vueltas entre funcionarios de la provincia de Buenos Aires y empresarios, pero finalmente, el conflicto se destrabó. Enero arrancó en Mar del Plata y Carlos Paz con pocos espectáculos y un aforo del 30%. Así, la cantidad de espectadores bajó un 94% respecto del mismo período del verano anterior. El resultado indica que se trató de una resistencia solidaria con la mirada puesta en el anhelado futuro post pandémico.

En Buenos Aires, luego de una nueva edición híbrida del FIBA que pasó casi desapercibida, la segunda ola de Covid-19, trajo nuevas restricciones. Esto motivó que de otra vez la oscuridad se apoderara de los escenarios y las salas cerraran sus puertas del 16 de abril al 18 de junio. Fue un retroceso que volvió a golpear fuerte al sector y acentuó la crisis que comenzaban a surfear tras las costosas adecuaciones de los sistemas de ventilación y la aplicación de los protocolos sanitarios. En esa oportunidad, las diferentes asociaciones que aglutinan el movimiento teatral, propusieron la creación de una “Pasaporte cultural”, que permitió movilizarse en horarios en los que no estaba autorizado.

El regreso tuvo estrenos demorados como el de la comedia “Dos locas de remate”, con Soledad Silveyra y Verónica Llinás. Inmediatamente se transformó en éxito y el público pudo exorcizar sus preocupaciones cotidianas, transformándolas en carcajadas sanadoras. También pudo verse “Art”, la lograda pieza de Jasmina Reza, dirigida por Ricardo Darín y Germán Palacios, con Pablo Echarri, Fernán Mirás y Mike Amigorena. Abundaron reposiciones como “Brujas”, “Toc Toc”, “Lo escucho”, “Los bonobos”, “Una semana nada más”, “Sex, viví tu experiencia” y “Desnudos”, que pudieron regresar a un aforo del 100% a partir de octubre.

En cuanto a la escena oficial, el Cervantes celebró su centenario con el estreno de “La comedia es peligrosa”, ingeniosa pieza de Gonzalo Demaría bajo la batuta de Ciro Zorzoli. Semanas después cambió sus autoridades con la llegada de la gestora santafecina Gladis Contreras y el crítico e investigador Jorge Dubatti. En el CTBA se apeló a reposiciones y luego a un par de estrenos, aunque lo más destacado fue la incorporación del emblemático cine-teatro El Plata de Mataderos. Como contrapartida, lamentablemente, el Alvear, continúa cerrado desde 2014 y sin ningún tipo de anuncio sobre su posible reapertura.

El teatro independiente, esos espacios donde la imaginación de sus creadores sortea la escasez de medios, sobrevivió como pudo e incluso hubo milagros, entre sus numerosas propuestas: destacamos el unipersonal “Una”, con una impresionante labor de Miriam Odorico, dirigida por Giampaolo Samá. La inauguración de Ítaca, un nuevo ámbito en Almagro, trajo aparejada alegría; pero, sobre el final del año, la noticia del cierre del Sportivo Teatral, la sala de Ricardo Bartis, sumó desconcierto ante un panorama aún incierto.

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Jorge Luis Montiel

Jorge Luis Montiel

Periodista crítico de artes y espectáculos.

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